domingo, 18 de octubre de 2009

SOBRE SECULARIZACIÓN Y POLÍTICA LIBERAL (NUEVAMENTE)




Gonzalo Gamio Gehri



Algunos importantes debates públicos actuales encienden la llama de discusiones conceptuales que sería preciso tomar en serio. Leo hoy en una página nacional una nota contra la secularización que llama mi atención. Se trata de un post de típica inspiración integrista, con profundas deficiencias en la redacción y en la argumentación. Como académico interesado en el tema de la secularización y como católico lamento profundamente que se use esta expresión con tan poco cuidado y rigor. Nuevamente, se confunde la “secularización” con la “desespiritualización” del mundo, o con la “desaparición de la religión”. Para variar, se confunde la “tolerancia a la diferencia” con el fantasmal “relativismo” ¿Por Qué? Sospecho que el repetido recurso a manuales
de 'recta enseñanza' (¿?) en ciertos antiguos reductos tradicionales lleva al abuso de los ismos sin mesura alguna (pues se trata de etiquetas que no tienen un referente concreto en el debate filosófico o teológico). Y claro, se escucha de inmediato el monocorde, memorístico y consabido estribillo “si todo es relativo, hay contradicción, porque se trata de un ‘juicio absoluto’”, “quien dice que no hay verdad, presupone (e impone) una verdad”, etc., etc. Esas raquíticas escaramuzas de manual (con un rival ad hoc, inexistente) no llevan a ningún lado, qué duda cabe. Sé que, aunque volvamos a escribir mil veces sobre el proceso de secularización como valoración de lo temporal y la kenosis, otra vez los más conservadores seguirán con el estribillo sin fundamento de la “ausencia de verdad”. El bolerillo seguirá resonando por allí, en el "maravilloso mundo" de los muñecos de paja. Sin embargo, también es cierto que habrá quien encuentre interesante enfrentar el problema.

La nota mencionada asume una destartalada tesis que deja mal - injustamente - a las personas de fe y su percepción del pluralismo democrático. Por fortuna no todos los creyentes interesados en la filosofía y la teología pensamos en esa clave autoritaria. A muchos intelectuales creyentes nos gusta prescindir de los manuales como de los alimentos indigestos. Y muchos pensamos en virtud de buenas razones que el cultivo del pluralismo no está reñido con la búsqueda del conocimiento y la justicia. Muchos encontramos realmente molesto el recurso a etiquetas indeterminadas como "relativismo" y en general a esta clase de simplificaciones teóricas; no molesta la divergencia de puntos de vista - eso se saluda, si es que existe la disposición a argumentar - sino la absoluta falta de rigurosidad en la exposición de las posiciones, así como la falta de información en la materia. Muchos recordamos que el último Concilio destaca la autonomía de lo temporal – precisamente aquello que evoca el concepto de secularización – y que esto no tiene nada que ver con la retirada de la religión. Muchos pensamos que promover que el Estado no abrace una “religión oficial” y que los espacios públicos estén abiertos al diálogo de los diversos credos y relatos sobre el bien no significa que la sociedad liberal abandone la religión. Muchos de los creyentes no nos atreveríamos a sostener que ello implicaría renunciar a la verdad. Tal razonamiento lo encontraríamos clamorosamente deficiente y efectista. Una sociedad liberal reconoce en sus ciudadanos a agentes, personas adultas que disciernen, eligen y discuten sus creencias; tal sociedad quiere convertirse en un escenario plural en el que las personas y grupos busquen razonable y honestamente
la verdad – no "su" verdad, pues esta es una expresión absurda – y dialoguen sobre lo que puede darle sentido a la vida. Eso no es tarea del Estado, sino de las personas, las familias, y asociaciones diversas (Iglesias, comunidades, grupos de reflexión, instituciones de la sociedad civil, etc.). Esto no significa que esta búsqueda sea ‘privada’, sino que es ‘extra-estatal’, en rigurosa observancia de los derechos de las personas a creer y a no creer (sólo una débil retórica puede identificar el liberalismo con el laicismo proveniente de ciertas lecturas del Republicanismo francés - descritas de una manera tendenciosa, además - en las que no se disuelve la religión, aunque sí se la privatiza). Muchos consideramos que la búsqueda de la verdad requiere del ejercicio de la reflexión crítica e implica la apertura dialógica - también crítica - a argumentos que proceden de otras tradiciones, escuelas o experiencias (y no sólo el escrutinio de las ideas de quienes piensan como uno).

En la prédica que reseñamos, se pretende sostener que la “secularización” equivale a la proclamación del ‘nihilismo’ (a saber,
supongo, que los ‘grandes valores’ se reducen a nada, con la mente puesta en Nietszche). Esa ‘pérdida de valores’ desemboca sin remedio en el ‘relativismo’, y este en el "hedonismo" - dice la nota - pues "cae (en él) por su propio peso" (¿?). El mismo penoso estribillo cacofónico. Como el lector puede constatar, el predicador invoca el carnaval de los ismos. La nota se remite a un vedadero desfile de caricaturas que le hacen un grave daño a la filosofía y a la teología. Eso es pura retórica de manual, porque da demasiados pasos sin justificar. No le importa al redactor de la nota que el “relativismo” sea un fantasma, un burdo muñeco de paja. No le importa que ningún pensador decente de la historia piense que “todo valga” o que “todo da igual”, ni siquiera – como argumenté en Racionalidad y conflicto ético – el mismísimo Protágoras. Tampoco considero que la increencia religiosa de ciertas personas implique que ellas experimenten en carne propia la ‘disolución de los grandes valores’. Esa es una insinuación ofensiva - inaceptable - contra tanta gente de bien que ha elegido no creer. Muchos no creyentes están comprometidos con ideales universales de justicia y compasión (he de agregar que muchos no creyentes están en contra del aborto, porque sospecho que hacia eso apunta la nota que estoy comentando). También es cierto que muchos creyentes, celosos observantes del ritual, están fascinados con el poder y el consumo; incluso algunos "devotos" confían en que la 'dirección de las almas' se traduzca en el control tiránico sobre las conductas. No se trata de un problema de doctrinas, ni de escuelas, ni de "líneas".

Es absurdo e ingenuo - y acaso soberbio - creer que la religión es la fuente única de la moral (además de la automática solución a todos nuestros problemas prácticos). Del mismo modo, resulta extraño y arbitrario aseverar (sin ofrecer argumento alguno) que el liberalismo desestima cualquier clase de aspiración a la verdad, o que no se compromete con alguna noción de verdad (1) (desde luego, uno se pregunta qué autores nutren su noción de 'liberalismo' ¿Rawls? ¿Berlin? ¿Oakeshott? Nada. De hecho, alguna alusión hecha allí a Kant y a la universalidad de los derechos termina minando fatalmente su "crítica" antiliberal). El autor supone dogmáticamente que sólo el explícito esfuerzo religioso-metafísico revela una genuina preocupación por la verdad. Se trata de una presuposición a todas luces infundada.

Si este cuestionamiento a la sociedad secular pretende ser un preámbulo a una toma de posición al debate sobre el aborto, tengo que señalar que se trata de un preámbulo muy malo, que sólo revela un profundo temor al pluralismo. Una sociedad plural no es necesariamente una sociedad que asume una política pro-abortista indiscriminada, como creen estos comentaristas apocalípticos. Existen buenos argumentos no religiosos contra el aborto (que yo suscribo); apelar a formas políticas retrógradas para resolver problemas actuales y puntuales como el que está en discusión me parece una medida extravagante y nada seria (¿Una especie de 'caballo de Troya' en versión teocon?). La secularización alude al tiempo de la vida finita del hombre como sede de significados, una tesis convergente con la democracia (pero también con el cristianismo, como G.W.F. Hegel, Ch. Taylor y G. Vattimo han argumentado, cada uno a su manera). La invocación a la restitución un Estado confesional como solución a estos problemas – como el post reseñado parece insinuar - es simplemente una propuesta absurda y completamente injustificada. Una sugerencia inviable y por demás indeseable.






(1) De hecho, los únicos interesados en la filosofía que he visto recientemente "despedirse de la verdad" son algunos conservadores antiliberales, súbitamente convertidos al postmodernismo (¿Magia?).

36 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Gonzalo;

¡Interesante tema!
Siempre deleitándonos con tu
sentido del humor.Te felicito
por tu blog.Muy bueno.

Yo sí estoy a favor del aborto y
creo que sería interesante que menciones tus argumentos no-religiosos
contra el aborto.

un abrazo,

Marcelo

Susana Frisancho dijo...

¿Puedes ligar el articulo que discutes Gonzalo?

Cesar Zarzosa Gonzalez dijo...

Estimado Gonzalo,

Importante tema el que tocas. ¿Puedes decirnos a que "articulo" haces alusion en tus argumentos?

saludos,

CZG

Gonzalo Gamio dijo...

http://la-coalicion.blogspot.com/2009/10/miseria-de-la-secularizacion.html

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Marcelo:

Muchas gracias por tus generosos comentarios. El tema del aborto merece un artículo propio. Te comento de todos modos de forma esquemática hacia dónde voy – en una línea más o menos ‘escéptica’ y más o menos ‘pragmatista’. En lo personal, creo que el concebido es un individuo, pero sé también que ese es el foco más intenso de discusión, al punto que no es posible ‘demostrar’ de manera concluyente e irrefutable que es o que no es un individuo. En lo conceptual, en ESTA clase de situaciones de 'diafonía', los escépticos recomiendan hacer una ‘epoché’; pero en la práctica – para evitar errores graves – creo que optarían por reconocerle TODOS sus derechos, para evitar provocarle daños al individuo. Precisamente porque se trata de un debate que no vislumbramos que se zanjará definitivamente. Ante la duda, lo más sensato es la abstención de producir daño y no tratarlo exclusivamente como medio.

Saludos,
Gonzalo.

Daniel Salas dijo...

Estimado Gonzalo: El artículo en mención repite datos metapolíticos que nadie ha podido comprobar. Por ejemplo, eso de qu "la violencia en Europa está en aumento". Qué burrada, francamente, qué burrada tan antihistórica. Nunca estuvo Europa tan convulsionada, nunca padeció tanta pobreza ni soportó tanta hambre ni desigualdades ni luchas religiosas o étnicas como en la desgraciada época de "los reyes" que los metapolíticos tanto elogian. Los que sostienen que los estados fundamentados en la religión dan más estabilidad a las personas no pueden ofrecer ni una sola prueba empírica de lo que sostienen. Enemistad con la historia, pérdida del sentido de la realidad y anticientificismo es lo que caracteriza a los "metapolíticos". ¿Y este pensamiento, estos valores, se divulgan en las universidades? ¿Qué nos ha pasado? Vuelvo a la frase de Zitarrosa: "No falta el bobalicón nostálgico del jardín".

Anónimo dijo...

Hay gente que se queja por tu refutación....dicen que no eres tolerante.

Se olvidan que lo que se tolera a las personas, no a las ideas, las ideas se discuten y critican...para eso están.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Daniel:

Es verdad que muchas veces el recurso a la tradición ha sido un instrumento de represión de las libertades. Es verdad que mucho del tradicionalismo no es fiel a la complejidad histórica.

He replicado con argumentos lo que considero una caricatura de la secularización, y de las religiones. No es mi intención incendiar la pradera, pero sí desenmascarar prejuicios funestos sobre el pluralismo liberal.

Efectivamente, tolerar al otro no significa renunciar a la crítica. Las ideas están para examinarse, evidentemente.

Saludos,
Gonzalo.

Anónimo dijo...

Lo que mencionas me parece una apuesta de Pascal versión aborto.Tal vez algunos,como los neo-cucufatos puedan pensar que es una sólo una ética cristiana camuflada, es decir, un `raspa y gana` sólo arañando la cubierta se descubre el fondo.Algo así como el rostro de Robespierre con la mirada de Anselmo.Yo no lo creo,pero honestamente, no me terminan de convencer tus argumentos.

¿No crees que esa actitud `porsiacasista `puede traer atentados contra las libertades? Creo que si no tenemos una definición clara de un fenómeno, no podemos otorgarle derechos de individuo´porsiacaso´ya que a la vez estamos restándole libertades al individuo en función a un ente no claramente definido, y sólo con probabilidad de ser individuo, en tanto no está definido como individuo,entonces no lo es.Creo que esto también se podría prestar para acciones negativas como absurdas en la sociedad.Podríamos empezar a declararle derechos a los extraterrestres,sin antes haber comprobado su existencia.O si arrestan a un sujeto y no tienen la certeza si es inocente o culpable podrían meterlo preso porsiacaso, total,es peor un delincuente fuera que un inocente dentro.Son sólo ejemplos que se me ocurren por blindar a un ´supuesto` de esa manera.

En todo caso,si la definición de individuo es demasiado amplia podríamos llegar a incluir hasta células o quizás cyborgs,...y si la restringimos mucho podemos excluir a los concebidos de la fecundación artificial,tal vez.



Saludos,



Marcelo

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Marcelo:

Yo considero que el embrión es un individuo identificable, y no parte del cuerpo de la madre. Creo, sin embargo que - de no zanjar esta discusión - resulta prudente en la práctica proteger al embrión, sino se puede demostrar su carácter de no-persona (como pretenden quienes defienden la posición contraria). Privar de vida a alguien que razonablemente podría ser considerado una persona constituye una pérdida demasiado grave como para correr ese riesgo.

Saludos,
Gonzalo.

Anónimo dijo...

No se necesita de la filosofìa si se cuenta con la luz de la fe.

J. M.

Gonzalo Gamio dijo...

Anónimo / JM:

A manera de respuesta:

Discrepamos en relación a su frase (que no está fundamentada (algunos la describirían como "fideísta"). Y agrego que usted discrepa con notables pensadores medievales que valoraban la filosofía para el proyecto de 'inteligencia de la fe'.

Llaman la atención varias cosas en las reacciones conservadoras "anónimas" a este post:

1.- Reclaman una "tolerancia" que equivale a no ejercer la crítica; una especie de "dejar hacer, dejar pasar" en el terreno del pensamiento ¡Al final los "nihilistas" y "relativistas son ellos! Curioso.

2.- Insisten en que uno no puede ser "católico" y "progresista" al mismo tiempo. Creen que uno no puede pensar con libertad y tener fe; exigen mayor fidelidad a la teología metafísica medieval que al Evangelio. En lo personal, valoro el legado del Magisterio, la Iglesia de Roma es Mi Iglesia, etc., pero no debemos olvidar que el asunto es el seguimiento de Jesús, que incluye parresía y crítica profética, así como discernimiento de los signos de los tiempos.

3.- No tocan el punto principal, a saber, que no manejan un concepto complejo de secularización.

Saludos,
Gonzalo.

Alonso Campos Z. dijo...

Gonzalo: un muy interesante artículo sobre el gran debate que existe sobre la secularización estatal. He estado leyendo el artículo al que haces referencia y sus argumentos tienen pies de barro. Considero que la defensa de un estado religioso es atemporal para las circunstancias contemporáneas. Nos encontramos en un mundo de mayor diversidad religiosa, donde el catolicismo, dentro de las religiones cristianas, es la que más creyentes ha perdido ¿Por qué? Creo que la respuesta es sencilla. Nos encontramos ante un mundo necesitado de respuestas, de integración, de búsqueda de los desvalidos (en lo espiritual y material) y el catolicismo, al menos desde sus altas jerarquías, no mueve un dedo. Es así como nuevos sectores han captado adeptos.

El mundo ha cambiado. El mundo contemporáneo no es ya un mundo católico en su esencia. La defensa de la religión desde el Estado ya no va acorde al desarrollo del mundo. Es como seguir queriendo usar pluma y tintero en el mundo de la informática. El proceso de secularización estatal debe darse para la consolidación de una nación. EL caso peruano es muy particular. Cada vez hay más rechazo a la figura política y creo, es una suposición mía, que mucho tiene que ver con esta íntima relación entre Iglesia y Estado. Numerosos católicos han abandonado la iglesia, no necesariamente por rechazo a la ideología, sino por su antagonismo con los dirigentes. Desde el momento en que un cardenal desea apropiarse, invadir, subyugar a una universidad bajo sus truculentas ideas nos da una clara idea de todo lo que estoy hablando.

El proceso secularizador no es un "escape a la verdad". Es un modo de encontrar a la verdad, sin necesidad de tener a la religión como catecismo de la realidad. Como católico, considero que la religión es importante, pero no a tal punto de seguir su camino ciegamente.

Es necesario discrepar, opinar, decir lo que se piensa. El proceso secularizador del Estado debe ser un camino para la integración nacional. Primero fueron los indígenas, luego los negros, después los chinos y japoneses, ahora los no católicos... ¿Quién seguirá en la lista de no integrados a la nación peruana? Se cree que, como la ¿"nación"? peruana siempre se caracterizó por ser católica, debe permanecer así desde el Estado, sin darse cuenta que cada vez hay menos católicos.

La secularización estatal debe ser el primer paso de la integración nacional. Un paso fundamental para la libre discusión, apertura de ideas y de rechazo a estos individuos que, bajo el argumento de la libertad de expresión, atacan a los defensores de la secularización arguementando que promueven el ateísmo o la pérdida de la fe.

(PRIMERA PARTE)

Alonso Campos

Alonso Campos Z. dijo...

CONTINUACIÓN - SEGUNDA PARTE

El debate es necesario y fundamental para la formación de una ideología propia y particular. Es decisivo para la consolidación de ideas y modificación de valores ante nuevos aportes. La secularización es la que promueve los debates. No es justo que un no católico que desee postular a la presidencia, tenga que adaptarse a los ritos católicos. DIPLOMACIA, ARTE POLÍTICO, le llaman. MENTIRA. Eso es obligarte a ser como uno. Es el precio de poder formar parte de la élite. No digo que todos los católicos sean de la élite, pero numerosos católicos provienen de la viejas élites limeñas y peruanas y desean seguir manteniendo ese status. Y estas ceremonias es un precio de entrada que se paga.

El ciclo pasado tuve la oportunidad de llevar un curso con un profesor de alcurnia, parafraseando a Bryce Echenique, que "creció leyendo las cartas del abuelo presidente". Él nos hacía mención que la polémica era dañina, innecesaria, que solamente buscaba reafirmar las posiciones y no interculturizarse. Esta posición tan cuadriculada y anacrónica es defendida por numerosos "creyentes de la verdad absoluta".

La tolerancia no es defender la posición de uno ciegamente. Es poderse sentarse a dialogar y entender las razones del otro, aunque no se esté de acuerdo. Como estudiante de historia, considero que la secularización promovería una identificación con un Estado que se amolda a la realidad peruana actual. Ya no es una religión la que domina. Domina por defecto no por efecto. Me refiero a que sigue siendo la mayoría, porque las otras religiones no están unidas, están disgregadas que impide que luchen por un derecho que les corresponde. Más allá de posiciones teológicas o no sobre el aborto, tema que podría ser de un próximo artículo, creo que la secularización es urgente para la formación de un Estado Peruano, que aún no existe, a criterio mío. Seguirán argumentando que un estado religioso (católico peruano en nuestro caso) no atenta contra las otras religiones, pero alimentar y proteger a una, sí que es una preferencia y una exclusión sobre las demás. Antes que nutrir a todas, tarea muy complicada, creo conveniente no dar pan a nadie. Así no habrá problemas que no católicos asciendan a la residencia de Pizarro.

Felicitaciones Gonzalo. Espero que mi contribución, que estaba pendiente hace muchísimo tiempo, contribuya al debate y a la diversidad de posiciones. Que este blog sea un blog SECULAR en el sentido abierto y plural, que creo compartimos. Deseo que mis "breves" (digo breves, porque este tema daría para un análisis profundo y muy nutritivo) tomando mi visión histórica, aporte aunque sea un grano de arena a lo que tú buscaste con la creación del blog.

Un abrazo

Alonso Campos

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Alonso:

Muchas gracias por tu agudo comentario.

Ahora los suscriptores “anónimos” del Estado confesional sostienen que el post que he criticado fue escrito por un estudiante ¿Cómo habría de saberlo? Si un texto es publicado en un espacio, es porque se asume que cumple con los estándares de calidad académica y redacción, sea su autor un alumno, un profesor o un autodidacta. Los textos se defienden por sí mismos – por sus ideas – lo demás son cuestiones formales o apelaciones externas a los buenos o malos argumentos del texto mencionado. Solamente he señalado las razones por las cuales considero que el post citado ofrece muy malas razones para cuestionar el pluralismo. Lo mínimo que debemos pedir de un post sobre secularización es que se maneje buena información y argumentación sobre el tema. Y no es el caso.

Criticar ese post no es una expresión de “intolerancia”, como los "conservadores" pretenden, sino de rigor conceptual. Simplemente las ideas cuestionables se critican. Es parte de la práctica filosófica.

La peor forma de cuestionar y denunciar el “aborto indiscriminado” – el post mencionado va más allá del debate actual en la opinión pública – es refugiándose en una posición estrictamente religiosa tradicionalista y peor aún, evocando el retorno del Estado confesional. Los interlocutores del debate no son necesariamente creyentes, y no tienen porqué compartir nuestras presuposiciones religiosas. Se puede defender la vida con argumentos de otra clase.

Un abrazo,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

“Anónimo”:

Como se ha dicho, las ideas se critican, se refutan, se reformula. Criticar una idea no equivale a descalificar a una persona. Elemental. A diferencia tuya - que usas expresiones hostiles, insultas a los lectores de este blog y pierdes los papeles -, yo no me refiero al individuo, sino estrictamente a las ideas, incluso en los pasajes más críticos. Lee de nuevo mi post y constatrarás que así procedo.

Si las ideas permanecieran sin tocarse, no habría debate racional ni evolución del pensamiento.

Me referí a ese problemático post como inserto en una "raquítica escaramuza de manual", porque se plantea intencionalmente un debate con el “relativismo” una posición que no suscribe ningún pensador o corriente filosófica. Nadie piensa que “todas las opiniones valen igual” o que “todo vale” (aunque algunos comentaristas que se escudan bajo el anonimato se acercan a esa perspectiva espectral, pues hacen la FALSA y absurda “ecuación” tolerancia” = silencio / renuncia a la crítica). El “relativismo” del “todo vale” sólo existe en esos manuales neotomistas de baja calidad. Por eso se trata de una raquítica escaramuza de manual. Es preciso elevar el nivel conceptual de la discusión evitando el recurso fácil a los muñecos de paja.

La introducción de Kant en el post criticado es imprecisa y genera confusión, además de una posible contradicción. Lo dice acertadamente uno de los propios comentaristas de aquel blog contramoderno.

Saludos,
Gonzalo.

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo:
Te felicito por poner, una vez más, las cosas claras respecto del valor del pluralismo. Me parece que ayudas mucho al debate público en la altura y en la decencia debida. Pienso, cuánto nos falta para "entendernos" en nuestro Perú multicultural (multirracional puntualmente), si ni siquiera podemos discutir en el nivel adecuado sobre temas intraculturales. El diálogo con 'otros' radicalmente diferentes (como los aguarunas, los aymaras, los shipibos, etc.) es aún tema pendiente. El pluralismo al que haces referencia, me parece, no se ha referido a esa diferencia radical. Sin embargo, aunque tu esfera sea la intraculturalidad (occidental o urbana), tu trabajo es loable.
Augusto.

César Inca Mendoza Loyola dijo...

HOLA, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA "CHARLIE".

Como siempre, muy interesante y motivador este aporte reciente de Gonzalo Gamio. Tal como yo lo entiendo, la idea central está en que "es absurdo e ingenuo - y acaso soberbio - creer que la religión es la fuente única de la moral", una posición que me recuerda a David Hume desde sus "Diálogos sobre la religión natural" y algunos de sus variados Ensayos. Allí rescato la percatación precisa de que nosotros, al no tener una idea certera sobre la estructura esencial del mundo natural en que se desarrollan nuestras vidas, y teniendo además que la Voluntad Divina nos resulta un misterio epistemológicamente insondable, tampoco podemos tener una certeza sobre el vínculo entre ambos: el modo de ser del mundo y los designios de Dios. Por tanto, no parece bien focalizada la pretensión de que cierta posición religiosa haya escudriñado tanto la Inteligencia Divina como el orden del mundo, y además, haya descubierto un correlato común donde la primera regula al segundo.

Esta pretensión está en la base de afirmaciones como "si el secularismo menosprecia la importancia social y política de la religión en su Estado, su política no tendría sostén" (Edwin Vílchez). No sé qué tipo de certeza metafísica o epistemológica puede subyacer a esta observación, pero una cosa es clara, para mí, al menos: cuanto más abiertas y claras sean las condiciones de pluralismo social y moral en el Estado, más posibilidades habrá de asegurar un Estado donde los ciudadanos hallen espacios de debate, discusión, disenso y acuerdo, ya sea entre diversos grupos como al interior de cada grupo. Más le valdría a la religión (incluyendo a la religión particular que yo suscribo, por supuesto) preocuparse por asentar continuamente sus mensajes de amor, justicia y solidaridad campo atraviesa por el amplio espectro de la sociedad civil que por situarse en un podio de alta influencia dentro de la institucionalidad política.

... En caso contrario, cabría preguntarle cómo así podría justificar un sitial así.

Me despido de todos/as hasta otra ocasión.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Augusto:

Muchas gracias, amigo. Estoy preparando unos textos sobre identidades culturales, Ya publiqué aquí una introducción aquí:

http://gonzalogamio.blogspot.com/2009/10/esbozos-sobre-identidad-moral-y.html

Es una lástima que todavía algunas personas - como los reaccionarios mencionados - rechacen algo tan importante como el pluralismo. Habrás visto que "los Villarraelinos" (comentaristas de ese blog) han pedido el retiro de ese texto antiliberal. Yo discrepo con tal propuesta: yo no quiero que lo quiten, que opinen, pero uso mi derecho de criticarlo racionalmente, que es lo normal en la praxis filosófica.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado César:

De acuerdo contigo. Has mostrado bien el dogmatismo de ese post (ese "afán de seguridades" tan escasamente filosófico y que, como dices, puede atentar contra lo misterioso), has mostrado también la arbitrariedad de esa invocación al Estado confesional, y has señalado bien el sentido de mi réplica.

Habrás visto también la virulencia de las reacciones de estos señores. No pienso contestar a ese nivel. Mi posición sobre la secularización y la democracia ha sido ya planteada en diversas publicaciones impresas y virtuales. Finalmente creo que lo que he escrito es lo que me compromete con este interesante tema. En este post he pretendido mostrar las deficioncias de la perspectiva conservadora, que siente nostalgia por un modelo de sociedad jerárquica, que gracias a Dios ha caducado ya.

Un abrazo,
Gonzalo.

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo
¿Por que el concebido es un individuo?
Saludos
Carlos

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Carlos:

Porque posee - en diversos grados de formaciòn dependiendo de la etapa de su desarrollo - el equipamiento que lo convertirà en el futuro en un ser independiente, a diferencia de los òrganos de su progentora, que son de manera inequìvoca parte de su cuerpo.

Por supuesto, el tema està en debate, pero esa es mi respuesta.

Saludos,
Gonzalo.

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo;

Si en un tiempo (1) y en sistema(A)existe un `x´ que debería llegar a ser,lo es en potencia, un sistema(B) independiente ,en un tiempo (2),siempre y cuando nada obstaculize su curso.

. ¿En qué se fundamenta el concepto de individuo que mencionas?¿en una promesa?¿podrías detallar
ese punto por favor?

..¿Qué opinas de la pastilla del día siguiente?

saludos,

Marcelo

Letras del Sur dijo...

Hola Gonzalo,

justas aclaraciones contra el dogmatismo y la amplificación de malos entendidos.

Me preocupa que buena parte de quienes gobiernan el país piensa como los autores de esa nota quienes supuestamente tienen conocimientos sobre algunas materias. Imaginemos como pensarán aquellos que no las tienen.

Has dejado algo pendiente,tal vez sin querer vas a tener que definir tu postura frente al aborto. Será un post interesante como siempre.

saludos,

Arturo

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Arturo:

Claro. Habrás visto que ellos primero pontifican, y luego - ante la refutación - dicen que "son jóvenes que sólo desean aprender ¿Quién les cree?

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Marcelo:

Sí, recurro a la distinción acto-potencia.

Asumo que la píldora es de emergencia (casos de violación, por ejemplo), y que según la OMS no es abortiva. Le tengo menos reparos, evidentemente, aunque el tema sigue discutiéndose.

Saludos,
Gonzalo.

Raúl dijo...

Estimado Gonzalo, No sé si tenga mucho que agregar a lo ya lúcidamente dicho por varios de los que han comentado. Leí el texto de "La Coalición" y básicamente concuerdo con tu posición, que con la sorna precisa describe lo insostenible de sus ideas. Creo que ese post no merece más atención dada su debilidad argumentativa y su falta de precisión. Sin embargo, quiero sostener dos cosas, aunque lo haré, no sea si sea "mala educación entre bloggers", haciendo links a mi propio blog.
1. En primer lugar, creo que hay un problema conceptual en relación a las nociones de pertenencia y crítica. Eso queda claro en el post que aquí se critica. Se piensa que ser una persona religiosa es aceptar de modo acrítico e irreflexivo dogmas y ordenanzas religiosas. Yo creo que ese es un error y que la toma de distancia en ciertas materias no hace a una persona irreligiosa ni mucho menos. Fe y razón va de la mano, como bien pensaban Agustín, Anselmo y Tomás. Gonzalo lo ha recordado bien. Me he dedicado a debatir este enredo conceptual en un post de 3 entradas en mi blog. Lo he llamado “El dogma del catolicismo y algunas consecuencias de cuatro incapacidades”: http://sagradaanarquia.wordpress.com/2009/10/03/un-dogma-del-catolicismo-y-algunas-consecuencias-de-cuatro-incapacidades-i/
2. El segundo asunto es la velada discusión sobre el aborto. Yo he ofrecido una caracterización general del problema desde una perspectiva liberal-democrática del asunto (aunque es muy general y quizá haya caído en los "ismos" que criticas también). Mi argumento está relacionado a la relación entre Iglesia y Estado y al tipo de justificaciones que deben darse en el debate. Sostengo allí que estoy en contra del aborto, pero que me parece respetable la opción de no penalizar el mismo en casos muy específicos y bien delimitados. Les dejo también el link de un nuevo post también en tres entradas, “El aborto y la esfera pública (u otro asunto de incapacidades)”: http://sagradaanarquia.wordpress.com/2009/10/16/el-aborto-y-la-esfera-publica-u-otro-asunto-de-incapacidades-i/
Lamento hacerme autorreferencia, pero la otra opción sería reproducir estas ideas de modo extensísimo en este escenario. Solo indico que respaldo con fuerza la crítica de Gonzalo. Calculo que algunos se sienten un poco fastidiados por la agudeza de la misma, pero esta ha sido respetuosa y sin agravios personales, cosa que debe mantenerse. Lo demás es discutir ideas y ese debe ser siempre nuestro propósito.

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo;

He dejado mi comentario en
el blog de la Coalición hace dos
días y todavía no me lo publican.
¿qué extraño?

saludos,

Marcelo

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Raúl:

Me parece muy bueno tu post. Creo que tu perspectiva y mis críticas al post señalado convergen en diversos argumentos.

Un abrazo,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Marcelo:

Me sorprende que te censuren, si te conocen allí.

Si quieres, publica tu comentario aquí.


Un abrazo,
Gonzalo.

Un católico dijo...

Gonzalo,

A raiz del tema del aborto parece que hubiera surgido una alianza o por lo menos una concordancia ideológica entre la llamada izquierda caviar y los neoliberales.

Más allá de los argumentos a favor y en contra sobre el tema una de las cosas que quiero hacer notar es el uso de la descalificación y difamación que ambos sectores usan para defender sus posiciones.

Me explico. He visto que ambos grupos no buscan debatir los asuntos de fondo sino que imponen la etiqueta de "fundamentalista" a los que, usando razones de peso, se oponen a la eliminación voluntaria del no-nacido, a los que nos negamos a considerar al concebido como un simple "materia fetal". El problema es que ni siquiera te dan opción a discutir, sólo propaganda descalificadora.

Te pongo algunos ejemplos. Por un lado las feministas de Manuela Ramos han dicho que las protestas pro-Vida han sido promovidas por laboratorios para beneficiarse económicamente. Mirko Lauer escribe un artículos titulado "Liberales versus Fundamentalistas" donde ridiculiza y distorsiona los argumentos pro-vida. Al mismo tiempo Aldo Mariátegui y Andrés Bedoya Ugarteche inician una campaña de insultos. Mariátegui dice una tontería como que se quiere instaurar un régimen tipo islámico. De otro lado cuando un congresista le manda una carta a Bedoya Ugarteche explicando su posición anti aborto este le responde: “Para comenzar, no hay forma de "debatir" con un religioso. El religioso es fundamentalista. No hay forma de que el raciocinio o la inteligencia puedan contra la religión. Con la religión no se puede debatir. El debate supone raciocinio, característica de la cual todas las iglesias carecen. Así, no queda más remedio que combatir haciendo uso del ridículo”. Es cierto que Bedoya Ugarteche es brutal, pero por los menos revela crudamente lo mismo que piensan otros pero lo expresan de manera más elegante. Es decir tanto Lauer como Bedoya Ugarrteche no dan opción a réplica a personas que parten de una concepción religiosa (que no se contrapone con la razón natural) sino lo descartan a priori por considerarlos “intolerantes” e “irracionales”.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado amigo:

Comprendo perfectamente tu impresión. Hay sectores extremistas entre los conservadores y los sectores neoliberales que citas. Correo me parece un diario de baja calidad, lo ÚNICO que rescato son las notas esporádicas de A. Barnechea.

Yo estoy en contra del aborto, pero creo que es preciso escuchar a quienes consideran que hay casos límite en los que podría aplicarse, dialogar con ellos y llegar a una conclusión. El problema es que no existe ninguna disposición a dialogar. Por eso creo que posiciones como la que he criticado me parecen inconsistentes y patéticas, que le hacen daño al propio catolicismo. El texto del Sr. Vílchez lo encuentro lamentable porque este debate no se resuelve postulando la vuelta al Estado confesional. Esas posiciones deficientes e intolerantes rebustecen el prejuicio de quienes piensan que los creyentes son fundamentalistas.

Saludos,
Gonzalo.

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo;

Ya me escribieron aclarándome que no me estaban censurando,
sólo están tomando su tiempo para pensar la respuesta.
De todas formas te agradezco.

¿Cúando escribes una nota sobre Nicholas Rescher?

saludos,

Marcelo

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Marcelo:

Menos mal.

Yo creo que en ciertos contextos neocon se abusa del término "nihilismo" - ya fuera de Nietzsche - al punto que se convierte en una noción indeterminada y en un arma vulgar.

Veo que hay gente que sigue pensando que el inconsistente texto del Sr. Vílchez expone la posición "católica". No es verdad, los católicos no estamos obligados a defender el antiguo régimen y el Estado confesional.

Saludos,
Gonzalo.

Uriel dijo...

Estimado profesor Gonzalo Gamio:

Interesante post, como siempre. Pero quisiera agregar cuando deice "muchos no creyentes estan a favor del aborto", tambien existen muchos creyentes que esten a favor del aborto. Por ejemplo esa es mi posicion. Pero dentro de un espacio de dialogo y reflexion. A proposito muy bueno esu libro, aun no lo termino de leer jeje.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Uriel:

Muchas gracias por tus comentarios a mi libro. A ver si conversamos un día. Controversial tu posición en el tema del aborto, a ver si la desarrollas con mayor detalle.

Aprecio tu disposición al diálogo. Aprecias el debate, a diferencia de quienes critican la referencia al "mundo ordinario", sin tener la más mínima idea de a qué se refiere el concepto.

Saludos,
Gonzalo.