
lunes, 24 de julio de 2017
LIBERTAD. ESCRIBIR EL DESTINO

jueves, 12 de enero de 2017
NARRACIONES Y CONVERGENCIAS
viernes, 5 de agosto de 2016
EL SICOMORO
“- ¿Y qué hay con él?- ¿Qué?.
Tienes que ver el panorama completo. Un cuadro es más que la suma de sus partes. Una vaca sola es sólo una vaca. Un prado por sí mismo es sólo pasto, flores…y el sol que se asoma es sólo un haz de luz. Pero si lo reúnes todo, podría ser mágico”.
martes, 22 de abril de 2014
“EL SECRETO DE SUS OJOS”
domingo, 23 de febrero de 2014
“BEFORE MIDNIGHT”
lunes, 7 de marzo de 2011
EL VALOR DE LA FINITUD: UNA NOTA SOBRE “MEET JOE BLACK”

Gonzalo Gamio Gehri
La crítica no trató bien a Meet Joe Black (1998), de Martin Brest, pero se trata de una de mis películas norteamericanas favoritas en virtud de su hilo narrativo y trasfondo mítico. Intrigada por una conversación entre una joven y su padre,
Peculiaridades de la vida mortal, que a los inmortales captura. Un viejo motivo griego que de alguna manera encontramos en Meet Joe Black.
Imagen: Claire Forlani y Brad Pitt. Tomada de aquí.
martes, 20 de julio de 2010
MISTERIOSA FORTUNA

Gonzalo Gamio Gehri
“Todo ser busca
Novalis
Alex: [voice over] How's your sunset?
Kate: It's perfect.
Alex: I only wish you were here to share it with me.
Anna Scott: Can I stay for a while?
William: You can stay forever.
Este es un extraño post, que intenta conciliar un extraño saber con la industria del cine ¿Es posible que – al menos en una pequeña medida – el cine popular haya podido recoger algo de la sabiduría de los mitos y los cuentos de hadas acerca de la fortuna y el amor? ¿Incluso películas evidentemente ligeras, del estilo de The lake House o Notting Hill podrían haber rescatado ese antiguo saber? Si la pregunta es extraña, la respuesta lo es más todavía. Ambas son películas en las que la fortuna (tyché) desempeña un rol dominante. Ya hemos hablado del vínculo entre la tyché y el discernimiento en la ética y la política; ahora quisiera detenerme en las relaciones humanas cercanas. Volví a encontrarme casualmente con estas películas, y creo que tienen algo que decir sobre la fortuna y los sentimientos humanos más profundos y difíciles, y lo plantean sin perder cierta "magia". En The lake House, una muchacha y un joven - ella es médico, él es arquitecto - intercambian cartas de amor en medio de una extraña situación: dicha comunicación tiene lugar a pesar de que uno vive a dos años “de distancia” del otro. De hecho, se comunican a través del buzón de la misma casa del lago en la que viven (en tiempos diferentes). En Notting Hill, la vida de un librero inglés cambia constantemente de rumbo por la episódica y atropellada aparición de una estrella de cine norteamericana - Anna Scott -, a la que él ama intensamente. En ambos casos, las vidas de los personajes se ven severamente expuestas a circunstancias externas a lo que puedan decir o hacer, es decir, a la tyché. William y Alex se parecen a los personajes de los mitos y cuentos de antaño – y quizá a la mayoría de los terrestres – en tanto que ellos no “encuentran el amor”; el amor los encuentra a ellos, sin que se les permita detenerse a pensar en si esto tiene lugar en un momento oportuno o bajo las condiciones adecuadas. Esto es lo que hace que sus historias sean dignas de ser contadas. Escriben una carta, o doblan la esquina, y entonces sucede.
“La que nace, es la rosa inesperada”.









