miércoles, 10 de marzo de 2010

LA “NEUTRALIDAD” CUESTIONADA


(NELSON MANRIQUE SOBRE LA OBJETIVIDAD)


Gonzalo Gamio Gehri


Ayer Nelson Manrique publicó un estupendo artículo en La República titulado Yo no soy politólogo (por ti seré, por ti seré). Allí, Manrique saca algunas conclusiones en lo que va de este necesario debate sobre la objetividad y las ciencias sociales. Le agradezco la generosa mención de mis textos. Considero que este autor es – junto con Martín Tanaka – el interlocutor que ha participado de esta discusión con la mayor ponderación y sobriedad (y con buen humor), manteniéndose rigurosamente dentro de los márgenes del discurso académico.

Manrique plantea con claridad – en una línea afín a la que he desarrollado en posts recientes – que existe alguna inconsistencia importante entre declararse “positivista” y señalar que “la objetividad es una quimera”. Esta es una crítica interesante a la perspectiva de Martín Tanaka (hace unos días, Giovanni Krahe se preguntaba agudamente cómo es posible ser un positivista, pero mitigado, blando). Manrique señala que efectivamente Tanaka ha ido reconociendo la presencia de elementos ideológicos en la reflexión del politólogo (ver su última entrada), y ha desarrollado en extenso sus ideas al respecto; Dargent y Vergara, en contraste, han salido en defensa de las posiciones iniciales – más “duras” - de Tanaka. Y los tres han asumido, más o menos explícitamente, una opción por la “neutralidad”.

Esta última toma de posición defensiva a favor de la “neutralidad” refuerza mis intuiciones acerca del ‘olvido de la epistemología’ en muchos desarrollos de las ciencias sociales en el Perú. Mientras Lynch y Adrianzén acusan a los politólogos objetivistas de “conservadores políticos”, yo creo que más bien se trata de conservadores epistemológicos (no sabría decir qué crítica es más dura, pero la segunda no es para nada epidérmica). Es que – desde el punto de vista de la ciencia y la filosofía modernas – la pretensión de objetividad epistémica y la aspiración a “neutralidad” han caminado juntas. Una visión completamente “objetiva” constituye un informe de lo real mismo sin intromisión alguna por parte del sujeto que conoce, al modo de un reflejo que proyecta un espejo perfecto, cósmico. Un informe que no constituye un punto de vista, la perspectiva de un yo o un nosotros situado, sino la de un ser omnipresente sin una incrustación específica. El Ojo de Dios o el view from Nowhere (Tom Nagel). Esta ilusión corresponde a lo que en otro lugar he llamado el síndrome del Aleph, el intento de un ser encarnado y lingüístico de asumir una concepción sub especie aeternitatis. Y tenemos buenas razones para rechazarla, porque no toma en cuenta el sustrato hermenéutico de nuestros modos de relacionarnos con las cosas (en el conocimiento y en otras facetas de la vida).

Esta ilusión está estrechamente asociada a la distinción entre “hecho” y “valor” – o entre “ser” y “deber ser” – una separación tajante que constituyó una especie de dogma para los herederos de la Ilustración. Captar completamente el objeto implica aprehender lo que es o lo que hay (más allá de lo que espere / desee que sea, más allá de lo que yo crea que debería ser, más allá de “mis amores y odios”); una visión “neutral” es una concepción que se describe como “libre de valores y creencias”. Pronto escribiré sobre la precariedad de esta distinción, y de cómo se la maquilla para que suene convincente ante el sentido común. Ojo, muchos esquemas propios de la epistemología europea de los siglos XVII y XIX se cuelan en algunos argumentos esgrimidos en este debate. En todo caso, considerar que es posible en el terreno del conocimiento hacer abstracción sin más del horizonte de creencias, valoraciones, preocupaciones intereses, etc., en un par de movimientos “metodológicos”, o pretender lograrlo manteniéndonos en el uso estricto de modelos cuantitativos constituye un síntoma de ingenuidad teórica (y quizás, me apresuro en decirlo, de una imagenconceptualmente cuestionable de la condición humana).

Manrique sostiene que Tanaka, Dargent y Vergara usan la expresión “ideología” en un sentido fundamentalmente “político”, a saber, como el sustrato de intereses y creencias relativos al logro y la administración del poder en sus diferentes dimensiones y contextos. El autor de ¡Usted fue aprista! usa el término como en un sentido más culturalista y hemenéutico, es decir, alude al conjunto de concepciones – a menudo más o menos implícitas - del mundo y la vida. La tarea del humanista y del científico social consiste en sacarlas a la luz, examinarlas, cuestionarlas.

Manrique señala que todo estudioso de la sociedad explicita diferentes compromisos ideológicos, pero ello no lo lleva a renunciar a la objetividad o abrazar el “subjetivismo”. Dargent y Vergara tienden a suponer que, o uno asume las pautas de la “objetividad” científica (ilustrada), o uno está entrampado inexorablemente en presuposiciones ideológicas, sometiendo el conocimiento a sus exigencias políticas. Esa oposición maniquea evidentemente es conceptualmente débil, y sólo cumple una función retórica dentro del discurso.

“Efectivamente, creo que para cualquiera que tenga alguna formación en ciencias sociales debiera ser evidente que todos estamos inmersos en la ideología –incluidos Vergara y Tanaka– pero señalarlo no tiene la finalidad de obligar a Martín a hacer un strep tease político –como Vergara parece creer– ni, menos, a descalificar la búsqueda de la objetividad".

Este es un punto excelente en el texto, muy lúcido. Decir que todo investigador razona / juzga poniendo en juego ciertos supuestos ideológicos de diverso cuño – incluidos los supuestos políticos – no significa que el documento que resulta de su trabajo sea efectivamente un “escrito de combate”, un texto elaborado al servicio de "la Revolución" o de "la conservación del status quo": nadie espera que las posiciones de los académicos sobre el conocimiento se traduzca en un "manifiesto político". Asumir ello implica tener muy poca confianza en la libertad del investigador o en su capacidad de autorreflexión. En el curso del trabajo intelectual emergen diversos prejuicios, algunos se fortalecen al hacerse explícitos, pero otros se confrontan, se critican, e incluso hasta se erradican, en el proceso mismo de la investigación. Cuanto más riguroso es el investigador (o el agente político), más cauto se hace en esta clase de examen racional. La crítica del objetor de la "ideologización" se torna demasiado esquemática y artificial. Es curioso que algunos partidarios de la objetividad también lo sean del determinismo ideológico.

Lo que esperamos son buenos libros, monografías y ensayos; si se destaca el compromiso político, que sea inteligente y convergente con el anhelo de verdad y el sentido crítico. Dejo aquí mi reflexión por ahora. Manrique ha señalado al final de su texto que se ocupará en seguida del problema de la realidad. Es un paso importante en esta discusión, que es necesario dar, sin dudarlo.


La imagen ha sido tomada de aquí.

30 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo,

Pero el "problema" de la realidad es un
pseudoproblema.No hay nada que solucionar
allí.Es una pregunta metafísica que nadie
podría responder.
Slds,

Marcelo

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Marcelo:

Efectivamente, la idea de una "demostración de la existencia del mundo externo" es un
pseudoproblema. La cuestión de a qué llamamos "realidad" no lo es tanto. En todo caso, plantear el asunto es importante.

Saludos,
Gonzalo.

Geviert-Kreis dijo...

saludos,

de acuerdo con las críticas formales unánimes a Tanaka en lo que respecta a la defensa general de su punto de vista. Me permito añadir algo a su favor.

Pienso que la posición de Tanaka resumida, digamos, en las máximas "la realidad es como es" o el positivismo blando" y demás, tenga que ver, sí, con un discurso ideológico, pero no en los términos impropios del las posiciones político-partidarias como ha sido puesto por Adrianzén y Lynch, sino en los términos que ya hemos evidenciado y que incluye lo anterior, es decir, weltanschaulich como sistema de ideas, presupuestos ideacionales, "visión del mundo" y demás. Que se desee asumir una línea política en la sociedad a partir de este conjunto de presupuestos ideacionales, no merma necesariamente la reglas de la espistemología. Para comprender esto basta superar el "conservadurismo" gnoseológico del esquema objeto-sujeto y aventurarse en nuevas gnoseologías - yo llamaría a esta dejadez y al problema del "ojo de Dios" que mencionas, con otro nombre: "parasitismo" gnoseológico (Nietzsche usa una imagen más eficaz: la gnoseología del "Erdfloh", la lombriz de tierra cartesiana). Como ya se ha notado, este parasitismo vale por igual para el "subjetivismo" y demás formas "blandas".

Tampoco se salvan, en efecto, las soluciones "intermedias" culturalistas, antropológico-culturales: la crítica se extiende, a mi parecer, también explícitamente a las hermenéuticas de los significados. Determinismos blandos como "historia", "cultura", "socialidad" y demás, no deberían aceptarse con ese automatismo discursivo implícito, típico postmoderno. En efecto, el positivismo blando tampoco se soluciona con una "hermenéutica blanda" (peor con un "pensamiento débil"). El antropismo culturológico se demuestra finalmente como otra "mirada de Dios" omnipresente, "la mirada interior", una mirada antropocéntrico-egotista, cuando no claramente deista o teista. En efecto, no olvidemos Gonzalo que las consecuencias de la crítica a la objetividad clásica que se están evidenciando en este debate, se extienden necesariamente a conceptos derivados como intersubjetividad, interacción de horizontes y demás términos "lebensweltlich" del universo culturalista. Desde mi lectura, yo resolvería esta aporías añadiendo a tu "principio de lucidez" una componente deliberativa explícita, que nos lleve digamos al problema de la decisión, la virtud (punto que no hemos resuelto, recuerda) y al realismo político finalmente. Al problema gnoseológico y espistemológico se añadiría el problema deliberativo y, de aquí, al problema de las elites y los antagonismos cooperativos jerárquicos, como ya planteado anteriormente.

(sigue)

Anónimo dijo...

Diría que no es solo el "olvido de la epistemologia" en las ciencias sociales, sino es mas general: "El olvido de la filosofia". De un tiempo a esta parte las ciencias sociales como las politicas, se han inclinado mas por el trabajo empirico y han dejado de lado la propia "teoria" o "filosofía" inmanente en sus reflexciones sociológicas. Parsons y Durkhein ya no se toma, sino estadisticas y trabajos de campo. Creo que es un sintoma endémico en las ciencias sociales y politicas.

Profesor Gamio, quisiera que explicase un poco mas sobre el "intelectual situado".

Uriel

Geviert-Kreis dijo...

(sigue)

Siendo claro el argumento de fondo, Las expresiones de Tanaka citadas líneas arriba me demuestran, entonces, otra cosa más bien: no tanto el mayor o menor grado de "ideología" política de la persona (Tanaka), consciente o menos que sea de dicha ideología, sino la falta todavía de un lugar adecuado o propicio donde esta persona asume un rol como otros (el científico social precisamente). Me refiero, en otras palabras, a la falta de un ambiente o clima de diálogo interdisciplinario propicio en las CCSS peruanas, entre Sociología y CP más explícitamente. Un diálogo que se da sin suspicacias en cualquier otra parte del mundo, o al menos con menor ínfula. Esta falta de clima propicio se refleja rápidamente en este debate en esas ironías poco felices hasta en los títulos de los artículos, incluido este último de Manrique ("no soy politólogo", o el blues de los intocables de Cohen y demás).

Quien conoce otros ambientes de CCSS fuera de LA, sabe que las frases citadas de Tanaka al inicio, las afirmaría cualquier docente americano o europeo (del norte) sin causar tanto polvo ociosamente, ni despertar con tanta pasión la defensa de los propios parasitismos gnoseológicos o hegemonías sociológicas de facultad o tribuna mediática. Esto no significa que esas comunidades científicas extranjeras no tengan su "ideología". Simplemente le dan a cada momento su lugar adecuado, "sin arañarse" tanto. Las lobbies científicas son tan reconocidas por los poderes fácticos de producción de semánticas, como lo son las lobbies políticas, y sin tanta retórica.

Más que la persona "Tanaka" entonces, el problema es de desarrollo institucional, es decir, lo que yo he llamado el proceso de progresiva "des-ideologización" de las CCSS peruanas, que la nueva carrera de CP despierta cual latencia en este preciso debate. Es exactamente el mismo desarrollo institucional de superamiento de la tara ideológica por una mayor eficiencia en las CCSS, como tanto defiende el jorobado y con razón. Una multidisciplina epistemológica en un ambiente propicio de antagonismo cooperativo que en LA todavía no se establece, pero que este debate ya anuncia en su necesidad como una inevitable latencia. Dicho apodícticamente (se medite): la actual transición política vale también para las instituciones académicas, se note el detalle.

Porque, dicho finalmente, pensar que "todos estamos inmersos en la ideología" como un ineluctable lastre subconsciente según Manrique, tampoco me convence completamente. Debo incluir aquí al mito de la "conditio humana", me perdonarás la vieja perplejidad realista. Mientras el término ideología sea, pues, un mantra retórico-argumentativo que todos regatean y recursean ("tú también tienes tu ideología" se escribe con énfasis naif), se debatirá en círculos creo yo. En efecto, nadie define ni tampoco hace el famoso "análisis ideológico" del objeto o persona de su crítica (siempre "más tarde caballero"). La estrategia se demuestra entonces un parasitismo más, al borde del laxismo implícito si vemos bien. El término "ideología" se mueve al borde de ese argumento colectivo común del "es obvio" típico del homo sociologicus de a pie. Se comience al menos por distinguir bien entre poder y autoridad por el lado sociológico del término "ideología" y entre gnoseología y episteme, por el lado "positivo" del mismo problema.

Glosa: el término "conservador epistemológico" me parece poco feliz, en todo caso valdría también para su contraparte implícita del mencionado homo sociologicus: los "emancipados epistemológicos"

saludos
Giovanni

EDDY W. ROMERO MEZA dijo...

Es necesario recordar que la polémica entre Tanaka y Adrianzén, se origina en las observaciones del primero al libro del segundo. Tanaka critica el texto sin dejar de relacionarlo con el reciente apoyo de Adrianzén a Humala. De esta manera se arriesga a dejar de lado ideas valiosas del manuscrito, por su discrepancia político-coyuntural con el autor. A esto se debe sumar incluso, el hecho de que se trata de un libro redactado hace más de seis años.

Saludos.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Giovanni:

Como conversamos, no se trata de que la hermenéutica sustituya al análisis empírico, sino que lo complemente o le brinde un soporte teórico más amplio. Es útil en tanto somete a examen categorías como "neutralidad", "objetividad", "evidencia", etc. La idea es complementar el trabajo cuantitativo con este tipo de análisis.

Como te he comentado, no soy amigo del "pensamiento débil". Vattimo me es útil sólo en la filosofía de la religión. Me parecen patéticos aquellos personajes que se a tropezones "despiden" de la verdad sin haber apostado por ella, y quieren pegar el salto desde el neotomismo a la postmodernidad, o quienes usan a Vattimo para añorar el Antiguo Régimen.

Lo de "conservadurismo epistemológico" es una idea al paso, que alude a presuponer la validez del aparato categorial en uso, sin problematizar la "objetividad". Tal vez "dogmatismo epistemológico" sea más apropiado.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Eddy:

Tienes razón. En parte ese trasfondo ha calentado el debate.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Uriel:

Las ciencias sociales no deben perder el diálogo con la filosofía (y viceversa).

El intelectual situado es aquel que toma una mayor consciencia acerca del horizonte histórico social de su reflexión. No tiene nada que ver con el "intelectual orgánico" de inspiración marxista.

Saludos,
Gonzalo.

Geviert-Kreis dijo...

saludos Gonzalo:

en efecto, no doy a entender que la hermenéutica se sustituye al análisis empírico, más bien en mi crítica intento depurarla del excesivo vicio culturalista onnicomprendente ("el ojo de Dios" invertido). En sentido estricto, si vemos bien, no hay oposición entre lo dos momentos, cualquier análisis empírico, desde la elección de la "variable independiente" para el análisis estadístico más sofisticado, necesita su momento hermenéutico de ponderación, que es precisamente lo que la epistemología norma y el método pauta. No hay mucho que discutir aquí, creo yo, al máximo se podrían hablar de tipos de hermeneútica ( por esto mismo el llamado a la depuración, para pretender mayor rigor y precisión en clave complementaria como bien precisas).

Lo de Vattimo no te aludía, me es clara tu perspectiva en este punto. Más bien mi alerta iba al lector que, en efecto, "se despide(n) de la verdad sin haber apostado por ella". Sin duda son grandes ausentes e intocables como un leproso en estos debates las categorías o principios clásicos como Verdad, Virtud, o principios pre-modernos como honor, o barrocos como estética (en clave gnoseológica), en general todas las categorías o principios clásicos que no entran en el bolsillo hueco de la posmodernidad y son relegados arrogantemente a la estética o a la literatura. Tanto pavor genera entre los catequistas del "análisis ideológico" un pensamiento pre-moderno, o mejor aún, anti-moderno, sobre todo en los casos que alguien los esgrima con convicción hacia un "pensamiento fuerte".

El alma de los lectores, los más jóvenes sobre todo, se siente, en efecto, inevitablemente atraída por las propias inclinaciones y latencias que toda estas ideas clásicas llevan siempre consigo y generan silenciosamente en modo ineluctable (mira Sofía, espejo perfecto de esto). El imaginario conceptual postmoderno no basta, es más, es una derrota anunciada ante esto (y una juventud arruinada). Es ese Neigung, (inclinación, tendencia) que ya Goethe observó en el trabajo de ciencia y, viceversa, en el trabajo del artista (no como "artista creador", basta con estos resíduos). Inevitable entonces, que el lector curioso termine descubriendo el pensamiento de los zahumadores y pebeteros anquilosados que llaman al Rey, Rey, pero no tienen el coraje de darle un nombre hic et nunc. Alabar a un Rey muerto no vale nada. Siendo pues la hermenéutica, como práctica y ámbito preliminar a cualquier ciencia, el primer paso, "la puerta" ante la cual el alma del más joven se expone, me limitaba a hacer una llamada de atención en esta dirección.

En breve: se pretenda un pensamiento fuerte en la ideas (clásicas), si se desea una transición fuerte y robusta en la política. De lo contrario se claudique ante aquellos que lo pretendan de esta manera.

cordialmente,
Giovanni

Julio Meza Díaz dijo...

Estimado profesor Gonzalo Gamio:

De un tiempo a esta parte sigo su blog con interés. El debate teórico sobre diversos temas de la ética y la política despierta en mí una enorme fascinación intelectual. Alguna vez he particiado en su blog a través de los comentarios, pero últimamente no lo hago, pues considero que no he acumulado las lecturas suficientes para dialogar sobre los temas propuestos. No obstante, en esta oportunidad rompo el silencio por un hecho que me ha sorprendido e indignado terriblemente.

El mencionado hecho ya se lo he descrito a un profesor de sociales de la PUCP. De modo que paso a copiar mi mail para que usted se entere de lo acontecido.

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Aquí le mando una propuesta para un siguiente post en su blog. El premiado
escritor Iván Thays ha colocado en su blog una foto que muestra la imagen de
varias jóvenes cholas (como lo fueron mi mamá y mis tías -me refiero a la
juventud, porque cholas lo siguen siendo-, y como lo son mis primas -no tengo
hermana- y mis amigas y ex enamoradas -ahora no tengo enamorada). Encima de
esa foto, ha colocado el siguiente título: Javier Marías Fans Club. Es obvio
(puesto que en el polo de las señoritas en cuestión dice "corazón serrano" y
ninguna seña de ellas hace referencia al escritor español) que las jóvenes no
son fans de Marías. Pero ahí no queda la cosa. Un comentarista al post escribe
lo siguiente: "...En cambio quizá si me puedas pasar los datos de las
integrantes del club de fans, aunque no hayan visto en su vida un libro de
Marías". A lo que Iván responde: "... PD.- las chicas del club de fans se
niegan a darte sus emails para que las busques en FB -facebook- hasta que no
mandes fotos. Son exigentes. Una de ellas dice que no lee a Javier Marías sino
a Petronio nomás. Se salta los intermediarios".

Todo esto lo puede hallar en el mismo blog de Iván Thays. Este es la dirección
del blog:

http://notasmoleskine.blogspot.com

Y esta la del post referido (que fue publicado el día de ayer):

http://notasmoleskine.blogspot.com/2010/03/javier-marias-fans-
club.html#comments

Dígame, ¿qué conclusiones se puede sacar al respecto de esto? ¿Qué clase de
intelectual es este Thays que hace comentarios explícitamente racistas en su
blog?

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Sorprendente, ¿no? Estimado profesor Gamio, quiero dejar en claro que no le comunico esto movido por la envidia al "éxito" de Thays, ni porque soy un "renegado social" o porque le "tengo cólera a Thays debido a una acto provado" o etc., etc. El éxito de Thays me parece un bluf, no soy un renegado, ni conozco ni quiero conocer a Thays.

Ojalá, estimado profesor, ustede me alcazara sus opiniones sobre el tema.

Saludos,

Julio Meza Díaz.

PD: Cabe recordar una lectura que revise hace muchos años en generales letras. Fue una lectura de Callirgos sobre "las bromas racistas" y el discurso de segregación que contienen.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Giovanni:

Creo que resulta fundamental recuperar categorías clásicas para repensar la ética y la política. Eso forma parte de mi propio trabajo intelectual vinculado a las tragedias griegas y Aristóteles. Virtud, teleología, deliberación práctica, constituyen conceptos que nos interesan a ambos. Creo que diferimos en el modo en que ese vocabulario puede ser recuperado; creo que esa discrepancia es fecunda, porque nos permite ver diferentes líneas de reflexión. Yo encuentro en Hegel y los aristotélicos y hegelianos contemporáneos (Charles Taylor, Richard Bernstein y otros) una veta sugerente.

Saludos,
Gonzalo.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Gonzalo, cómo estás. Igual que a Julio te pido que me expliques cuál es el racismo en el post de Iván. Realmente no lo entiendo. De hecho, el post alude a una crítica de Iván contra Marías, quien, según Iván, tiene una noción imperialista y elitista del español. De eso es de lo que habla.

Julio Meza Díaz dijo...

Estimado profesor Gamio:

Le escribo agradeciéndole que le haya dado pronta respuesta a mi comentario. Y le escribo también para hacerle la siguiente pregunta: ¿usted cree que el racismo que señalo en el post de Iván es solo un racismo que está en mis ojos (o detrás de ellos, más bien)? Es decir, ¿hay o no hay racismo en el post de Iván?

Tal vez yo me haya equivocado. Tal vez no. Tiendo poderosamente a pensar que, en efecto, hay una "broma" racista en el texto de Iván. Y muchas personas me han dicho que así es. Pero otras me están diciendo que no es así.

En fin... Difícil situación.

Un abrazo,

Julio Meza Díaz.

Julio Meza Díaz dijo...

Copio los comentarios:

Este de un tal Jacobo: "...En cambio quizá si me puedas pasar los datos de las
integrantes del club de fans, aunque no hayan visto en su vida un libro de
Marías".

Este de Thays: ""... PD.- las chicas del club de fans se
niegan a darte sus emails para que las busques en FB -facebook- hasta que no
mandes fotos. Son exigentes. Una de ellas dice que no lee a Javier Marías sino
a Petronio nomás. Se salta los intermediarios".

Saludos,

Julio Meza.

ricardo falla carrillo dijo...

Estimado Gonzalo, al igual que uno de los comentaristas, no llego a comprender por qué considerar "racista" el post de Ivan Thays por la foto en cuestión.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Gustavo:

Lo que objeta Julio, hasta donde puedo percibir, es el uso de la foto - no algún pasaje del post - y su tratamiento por parte de uno de los comentarios (si las chicas han leído a Marías o a Petronio). Creo que se cuestiona el manejo del humor, más allá del post, en los comentarios.

Puede ser una sutileza, pero la considero atendible.


Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Julio:

En el propio post de Iván no veo racismo. Sí hay un humorcillo medio racistón en los comentarios que hacen chiste con la foto. Lo considero un desliz sutil de los interlocutores, que hay que evitar.

Saludos,
Gonzalo.

Julio Meza Díaz dijo...

Estimado Profesor:

Gracias por su comentario. Es cierto. Sería bueno que nuestros intelectuales evitaran esa clase de deslices (en el ámbito público, por lo menos).

Le pongo punto final a este tema acá.

Saludos,

Julio Meza.

Gonzalo Gamio dijo...

ulio:

Sí, se trata de un desliz de los comentarios. Creo que mi primera reacción fue algo excesiva, pero se trata de un tipo de "humor" que debemos combatir.

Saludos,
Gonzalo.

Geviert-Kreis dijo...

saludos,

Podría dedicarse un post adecuado a la inquietud del Sr. Meza, es decir, al tema racismo. No sólo contextualizándolo en términos culturales o pedagógicos, sino también en términos político-sociológicos de clivaje étnico, politización electoral, etc. En efecto, no se olvide que la primera socialización política y electoral del humalismo como movimiento ideológico apuntó, en clave excluyente, hacia la politización (nacionalista) de los antagonismos y diferencias étnicas en el Perú. Al parecer las izquierdas humalistas han escondido "bajo el tapete" estos precedentes peligrosos del Humalismo. A esta componente étnica del Humalismo se añade otro aspecto político más inquietante: el nexo nacionalismo-fascismo. Una completa perogrullada que noto, con sorpresa, nadie se pregunta. El debate epistemológico para estos señores está resultando una buena "cortina de humo" en este sentido. Y pensar que Andrianzén escribe en su manifiesto (parafraseo): " creemos que el nacionalismo es la solución para la agenda inconclusa de la transición". Se note la gravedad de la frase. Adrianzén tiene la suerte de no ser un candidato para un partido europeo. Una frase así acá se escucha únicamente entre la derecha extrema. Un discurso nacional puede ser legítimo en términos de la promoción de una identidad simbólica o narrativa homogénea que permita una cultura post-transicional de antagonismo cooperativo. De acuerdo. En términos ideológicos- nacionalistas, cripto-fascistas y pro-étnicos sería, en cambio, un desastre para el Perú, que es multiétnico. Perú no es Bolivia. Todo esto va precisamente en la dirección de la inquietud del Sr. Meza, su humus sutil, cultural-electoral propicio digamos.

Sin embargo, añado un comentario al margen, incluyéndome a la perplejidad de Faverón y Falla: es evidente que el administrador y los comentaristas del blog en cuestión aluden con ironía y presunción a las personas de la foto. Una imagen que resulta fuera de contexto y, al parecer, escogida casualmente. En el contexto, luego, de los comentarios, se les atribuye además a las personas de la foto, ignorancia o desconocimiento del tema o del autor en cuestión, sin justificarlo. Esto podría ser criticable sin duda. Sin embargo, quisiera advertir que no se debe caer en la asociación espuria de ver en la atribución de ignorancia a una persona el juicio de racismo. Son dos cosas diferentes.

Tal vez sea más claro con una pregunta: ¿si hubiesen sido "rubias" las señoritas, se hubiese también consternado el Sr. Meza con el mismo ahínco emotivo? En qué medida ese tufillo de presunción gratuita de los participantes en ese blog connota explicita o o inplícitamente racismo, sería necesario explicar para no caer en un juicio excesivo, como bien corriges Gonzalo.

Personalmente yo no veo el juicio de racismo, por lo tanto su apreciación, desde mi modesto punto de vista Sr. Meza, me resulta exagerada e impropia.

Por otro lado, puedo comprender la inicial perplejidad emocional del Sr. Meza, me sorprende un poco sin embargo (me permita la franqueza) que justifique su inquietud afirmando desde el inicio que los comentarios le resultan "explícitamente racistas", para luego pedir una confirmación, a Gonzalo y a este público indirectamente, entre lo auto-justificatorio ("envidia", "éxito", renegado") y lo tendencialmente pre-determinado ("¿hay o no hay racismo?", "tiendo poderosamente a pensar...").
Frente a estas premisas y por todo lo afirmado, me inclinaría finalmente a pensar que no me consta el juicio de racismo en lo más mínimo. Un tipo de "humor" gratuito que puede evitarse, como dice Gonzalo.

cordialmente,
Giovanni

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Giovanni:

Sí pues, no hay racismo explícito, salvo aquel que podría asomarse en algunos guiños humorísticos que no tienen gracia.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Amigos:

Escribiré sobre el racismo más adelante - es un tema central para entender muchos problemas nacionales -, pero volvamos al tema de la neutralidad.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Muchachos, no más off topics. He recibido otros nuevos comentarios fuera de este asunto. Volvamos al tema.

Geviert-Kreis dijo...

saludos,

Quisiera regresar el tema de este post proponiendo una definición epistemológica de neutralidad. El marco teórico de esta propuesta es el decisionismo. Distingo entre una definición negativa y una positiva de neutralidad epistemológica, con tres variantes para cada tipo respectivamente. El criterio-distinción principal (positivo/negativo) entre los dos tipos de neutralidad epistemológica es el principio deliberativo o decisorio a nivel gnoseológico (no se trata de una contraposición lógica dicotómica tipo True/ False, ni de positividad en el sentido clásico ojo).

Una neutralidad es epistemológicamente positiva, relevante y hermenéuticamente significativa si permite gnoseológicamente una DISTINCION EN lo real (no "DE lo real"). Esta distinción en lo real es tal, si la distinción delimita un ámbito potencialmente decisiorio y concreto al INTERIOR de aquello que es conocible o por conocer. la afirmación "Lo real En lo real" no es un loop (cfr. principio de ortogonalidad basal en la cibernética de segundo grado).

Tal distinción hace posible un acto deliberativo unívoco y fáctico, RE-conocible para las reglas de una correspondiente episteme. Puede considerarse esto en el sentido de determinar una premisa gnoseológico-operativa pro-fáctica del "principio de lucidez" propuesto por Gamio.

Una neutralidad es, en cambio, epistemológicamente negativa, irrelevante y hermenéuticamente no-significativa, si no permite gnoseológicamente a la base una DISTINCION de lo real EN lo real.

Esta neutralidad no contribuye gnoseológicamente en ningún modo o forma a una distinción que permita un momento deliberativo o decisorio del agente (activo o pasivo). Se note que esta neutralidad negativa se da de igual modo EN LO REAL (mucha atención con esto), es decir A PESAR que el ámbito de lo real sea gnoseológicamente conocible o epistemológicamente reconocible. Se trata en otras palabras de una heurística y una comprensión que se SUSTRAE intencionalmente de lo real. Determina un distinción para EVITAR cualquier distinción posible (similar a la observación vulgar, inauténtica de primer grado, cfr, Heidegger S&Z). Este "a pesar de" es importante porque permite clasificar este tipo de neutralidad como "ocasionalismo gnoseológico" (el positivismo blando), un laisser passer (cfr. parasitismo), una tolerancia pasiva frente al "objeto" que se (re)conoce gnoseológicamente y se vuelve relevante según la ocasión.

Se tomen estas ideas como un ejercicio y aporte al debate:

Bosquejo entonces:

A) Neutralidad negativa (no-deliberante)

1) neutralidad heurística primaria (indiferencia gnoseológica frente al evento): todo Minimum gnoseológico se basa en una distinción EN lo real (no DE lo real) que incluye el sistema observante integralmente (anima e intelecto). Esta neutralidad es negativa porque se sustrae aparentemente a este minimum, distinguiendo (ojo) en términos ocasionales "aspectos" DE lo real.

2) neutralidad gnoseológica instrumental (el evento es reducido intencionalmente a "objeto" (observación parásita de primer grado)

3) neutralidad epistemológica clásica

(sigue)

Geviert-Kreis dijo...

(continuación)

B) neutralidad positiva (deliberante, decisoria)

1) neutralidad heurística integrante. Podría ser asimilable a la observación fenomenológica de segundo grado. Habría que trabajarla según el concepto de re-entry en Law of Form de Spencer-Brown.

2) neutralidad teorética de tipo científica Y extra-científica. La neutralidad teorética es la neutralidad general de la filosofía teorética. Esta es neutral en la medida que extienda - sin presupuestos ontológicos clásicos - sus principios de validez al cualquier ámbito gnoseológico, incluido el epistemológico general y cientifíco en particular. Esta neutralidad es positiva, si y sólo si, DISTINGUE ámbitos de validez o contenidos veritativos de carácter científico y extra-científico (la estética por ejemplo), es decir principios y categorías no sujetas a las reglas del principio moderno de las ciencias (no por esto fuera de lo real). Estos principios modernos son aquellos que se basan en el universalismo aristotélico clásico. Se tratan de los principios del tertium non datur (A o no-A), el principio de identidad (A=A) y el principio de no contradicción. Ejemplo concreto de esta neutralidad positiva es la lógica transclásica polivalente (cfr. por ejemplo la morfogramática o la lógica policontextural de Gotthard Guenther, escuela de Leipzig, etc.). La neutralidad teorética de tipo extra-científica adquiere su punto de máximo grado frente al reconocimiento del propio límite gnoseológico. Límite que no excluye (máxima anti-culturalista) una comprensión orgánica de tipo jerárquica. cfr. (importante) Nicolai Hartmann y Karl Ludwig von Bertalanffy. El límite frente a la "realidad inconmensurable" no significa para esta epistemología de la facticidad, renunciar a la sistematicidad, transparencia y unidad de sus enunciados. Para lograr esto, se hace sin duda necesaria una hermenéutica excluyente y selectiva, "por instancias" (cfr. hermenéutica jurídica) e ideo-lógica (en el sentido estricto de los iluministas franceses. Cfr. comentarios al respecto).

3) neutralidad espistemológica transclásica (cfr.B2).

Anónimo dijo...

A esta componente étnica del Humalismo se añade otro aspecto político más inquietante: el nexo nacionalismo-fascismo. Una completa perogrullada que noto, con sorpresa, nadie se pregunta. El debate epistemológico para estos señores está resultando una buena "cortina de humo" en este sentido. Y pensar que Andrianzén escribe en su manifiesto (parafraseo): " creemos que el nacionalismo es la solución para la agenda inconclusa de la transición". Se note la gravedad de la frase.
El parrafo anterior es de Giovanni Krahe, quien tiene razon, y me parece que a eso es a lo que hay que dirigirse ahora. Lo que esta en ese parrafo es lo que tienen que empezar a tratar.
Saludos cordiales.

Ricardo Rey.

Augusto dijo...

Sólo un aporte de forma: El blog de Gonzalo se está convirtiendo, felizmente, en una buena ruta para intentar repensar la ética-política; eso nos damos cuenta por la "conversación" entre los participantes y Gonzalo. Para que este ejercicio sea un tanto ágil y asequible - por la naturaleza del blog, de los blogs -, me parece que tenemos que tratar de hacer uso prudente del "espacio de conversación escrita". Por ejemplo, no cae bien el desmesurado espacio que ocupa Gerviert-Kreis (creo, es copia de su blog?), aunque posea buenas ideas. Ayudemos a ennoblecer y esparcir estos únicos espacios relevantes.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Augusto:

Gracias por tus generosos comentarios sobre mi blog. Bienvenido.

Lo importante es la calidad de los comentarios, no su extensión. Son bienvenidos los comentarios largos y los cortos, siempre y cuando sean argumentados y fecundos. Giovanni suele aportar al debate, y también otros comentaristas.

Saludos,
Gonzalo.

Geviert-Kreis dijo...

Saludos Augusto:

Gracias por su nota. Es cierto que los comentarios en un blog deberían seguir la máxima de la parsimonia y la concisión en estilo y argumentación, en primer lugar por respeto al lector. Sea una réplica o un aporte, cuanto más complejo el tema, más habilidad se debe demostrar para ser claro y eficaz en lo expresado, sin olvidar el breve espacio y la tolerancia que el administrador concede. Si mis comentarios le han parecido excesivos de espacio, me disculpo. Espero, en todo caso, que hayan sido excesivos de buenas ideas para Ud. y para el tema tratado, que son siempre - lector y debate- los más importantes.

No suelo copiar cortar y encolar simplemente lo ya escrito en mi Blog como comentario (soy de una generación anterior a estos vicios), más bien al contrario: dado que invierto mi tiempo libre en leer, seguir y comentar sobre estos interesantes temas, comprenderá que es una lástima que las ideas se pierdan en la inevitable evanescencia de un comentario en un blog individual. Recupero por lo tanto lo escrito y lo conservo como borrador para una futura sistematización o, por ejemplo, para un post adecuado. Si Ud. ha seguido los primeros debates, notará que mi post sobre el "antagonismo cooperativo" es una sistematización de mis comentarios en este blog, intuiciones personales sobre la teoría federalista y los debates colectivos en el Kreis, al cual participo.

Sobre su aporte de forma yo añado otro: como siempre insisto, sería necesario que estos temas como la ética-política, la recuperación de los conceptos clásicos - sí, es tácito nuestro acuerdo sobre la necesidad de esto Gonzalo -, o la misma epistemología que nos ocupa, se desarrollasen en una plataforma electrónica adecuada como un Forum académico, INTER-universitario y multidisciplinario, donde sea el tema y el debate los que están en primer plano y no lo bloggers (que se vuelven en moderadores). Esta sería, creo yo, la buena ruta para repensar más de un problema. En un forum los comentarios y aportes valiosos se conservan mejor y cualquiera puede buscar temáticamente lo que le puede ser útil para una investigación dada la estructura versatil de estos instrumentos por ejemplo (archivos con docs, artículos, etc.). Parte de las viejas suspicacias gratuitas ("combos vs.coaligados") que han surgido en el tiempo y en este debate o en muchos otros anteriores, se han dado por esa fragmentación inevitable que blogs, links múltiples, artículos aislados y comentarios perdidos generan inevitablemente. Un Forum electrónico barrería con todos los antagonismos ociosos y las chacotas narcisistas que toda tribuna individual como un blog concede.

El Kreis le agradece la lectura.

Saludos,
Giovanni