domingo, 31 de enero de 2010

SEPARAR Y REUNIR: SINESIO LÓPEZ SOBRE LA DERECHA PERUANA




Gonzalo Gamio Gehri



Decía Platón en El Sofista que las actividades fundamentales de la dialéctica son la separación y la unión conceptual: saber hacer las distinciones adecuadas, y elaborar síntesis cuando la ‘naturaleza de la cosa’ así lo amerita. Se trata de una lección fundamental que trasciende el ámbito propio de la filosofía, pues echa luces sobre el quehacer intelectual en general.

Leo con sumo interés el artículo del notable maestro Sinesio López – La derecha en el Perú – en el que hace un retrato crítico de las actitudes y referentes del derechista criollo. Como es peculiar en sus escritos, procede con agudeza y destreza, manejando muy bien la ironía. También se expresa con dureza, con la contundencia de aquel que, además de estar acostumbrado al rigor de las polémicas académicas, conoce el combate ideológico-político. El autor combina el argumento con la sátira:

“En el Perú no existen investigaciones históricas y empíricas que ayuden a definirla mejor. La peruana es una derecha difusa, borrosa, sin perfiles claros. Ella alberga a conservadores y a reaccionarios, a los defensores de la tradición y del statu quo, a los promotores del autoritarismo (la mano dura) y a los arribistas de toda laya. Cuando son católicos pertenecen al Opus Dei o al Sodalitium y, por eso mismo, son fundamentalistas pues fusionan la religión con la política. Son endogámicos: estudian en los mismos colegios, pertenecen a los mismos clubs exclusivos, se divierten en las mismas playas de moda, leen los mismos best sellers y, desde luego, a Vargas Llosa, su novelista favorito”.

Es más que seguro que algunos de los miembros de estos grupos religiosos conservadores protestará por la mención, que sin duda les molestará. Es verdad que la mención puede resultar algo gruesa, dado que existe una “derecha católica” (y también existe una “derecha evangélica”, lo señalo al paso) activa en la política que no necesariamente pertenece a estos grupos; la expresión también se refiere a individuos que se han asimilado a otra clase de colectivos completamente diferente, de tipo más “ideológico-cultural”, para decirlo de algún modo. En realidad, existen numerosos grupos tradicionalistas de extrema derecha religiosa y / o política – particularmente en la Red –, que responden a los más diversos y extraños idearios y programas de acción (entre los más radicales están los que se describen, curiosamente, como “católicos”, pero rechazan el Concilio Vaticano II en clara sintonía con el lefrebvrismo, y en clara contradicción con su declaración inicial; fustigan - sin mayores argumentos, en la línea del integrismo que practican - el “modernismo teológico”, pero pretenden confundir torpemente al lector identificándolo sin más con la defensa de la cultura moderna, que ellos rechazan de plano en todos sus aspectos). Asimismo, la mención a Vargas Llosa podría ser objetada desde diversos puntos de vista. Difícilmente La Fiesta del Chivo podría ser complaciente con el ideario autoritario que cultiva la derecha radical.

Creo que es preciso introducir matices en la lectura de López, y a eso me dedicaré en este post, a hacer distinciones en torno a las diferentes posturas asociadas comúnmente con la "derecha", pues es preciso no confundirlas. No voy a comentar la última parte del texto, en donde se señala a Humala como la "alternativa" a la "derecha", porque me parece que es una 'salida', digamos "política", que es evidentemente más que discutible (ya conocen mi opinión sobre el nacionalismo: no es un movimiento izquierdista). Voy a ocuparme sólo del retrato de la "derecha" que bosqueja el columnista.

Retomemos nuestra exposición. El autor continúa su descripción de los “derechistas”:

“Son liberistas (adoran al liberalismo económico) más que liberales. Aman la molicie rentista y odian el esfuerzo industrial. Son hispanistas, anglófilos o pro yanquis y, por eso mismo, excluyentes y racistas. Buscan la unanimidad y rechazan el pluralismo. Los mueve el miedo a los otros que pueden desbordarlos (los indios, los cholos, los amazónicos). Prefieren el orden al cambio y a la libertad. Son elitistas y están contra toda participación de las masas. Sus sectores ilustrados se inspiran en el pensamiento reaccionario de Louis de Bonald, Joseph de Maistre, Edmund Burke, Lammenais, Donoso Cortés, Carl Schmitt, Bartolomé Herrera, Riva Agüero. La derecha peruana ilustrada de hoy, sin embargo, no ha alcanzado las cumbres de la generación del 900. Son sólo modestos libretistas de ese viejo pensamiento reaccionario, de la Escuela Austriaca de economía (von Wieser, von Misses, von Hayek) en su versión gringa (la llamada Escuela de Chicago) y de la Escuela de Viena (Mach, Bühler, Gomperz, Popper).

Son partidarios de la versión extrema del neoliberalismo (sólo mercado y nada de Estado, exportación primaria sin industrialización, apertura total al libre comercio sin protección de los intereses nacionales, autorregulación del mercado sin protección de la sociedad, libre movimiento de capitales sin regulación, explotación del trabajo sin derechos del trabajador, puro chorreo y nada de distribución equitativa). Son hermanos-enemigos del estatismo. Por eso aman y odian a Chávez. Creen ingenuamente (¿o maliciosamente?) que el estatismo es la única alternativa a su pensamiento único conservador. Son monótonos y monocromáticos. Están incapacitados para pensar otros modelos de desarrollo que se ubican entre el neoliberalismo extremo y el estatismo. No perciben los matices que dan tono y color a la compleja vida social.”

Aquí es donde la lección platónica puede sernos de suma utilidad. Separar y reunir son operaciones racionales que echamos un tanto de menos en el texto que estamos reseñando. Estoy de acuerdo con Sinesio López en que los suscriptores de todas y cada una de las ideas y preferencias que menciona suelen ser clasificados como “de derecha”, pero existen diferentes posiciones aquí, que muchas veces son rivales entre sí: no es fácil que de Maistre combine con von Hayek: no se puede identificar a antimodernos y neoliberales. A estas tendencias - en versión criolla - las hermana el rechazo de la democracia política, el pluralismo, los Derechos Humanos, y una cierta condescendencia con quienes detentan el poder (incluso cuando éstos son “masones” o “populistas”), pero las enfrenta la valoración de la modernidad en cuanto tal, de la secularización y del mercado como espacio de realización[1]. Es verdad que reaccionarios, mercantilistas y neoliberales suelen establecer alianzas estratégicas para defender posturas autoritarias o militaristas (p.e., el caso fujimorista), o políticas contrarias a las causas ecologistas (véase el ridículo 'coloquio espiritual' entre el director de Correo y su discípulo más reciente sobre la película Avatar y sus posibles secuelas). Pero es preciso distinguir entrre derechas y derechas. Aquí hay al menos dos posiciones (con frecuencia antagónicas, repito) que el columnista tiende a confundir. López describe el terreno de la derecha criolla como si fuera un valle, una meseta o un desierto. Existen cadenas montañosas y caudalosos ríos que separan diferentes localidades.

Voy a resumir, y a proceder esquemáticamente. Tenemos la derecha “reaccionaria”. Tradicionalista y clerical. La devota de los grandes apellidos, la que suspira por los años de la colonia, las misas tridentinas y las corridas de toros. La de trono y altar, que simpatiza con el franquismo y con los regímenes militares o cívico-militares de facto. Considera que la Fuerza Armada es una institución "totelar", como la Iglesia jerárquica, que merece privilegios legales (y reclama 'leyes de punto final para los uniformados cuando han cometido delitos en conflictos armados o golpes de Estado). Aboga por una sociedad de súbditos (la democracia para ellos es "el gobierno de los inútiles"(sic)). Parece una extravagante reliquia del pasado, pero existe. Cuestiona la “técnica”, pero conoce muy bien Internet y Wikipedia (en algunos casos, demasiado bien). En tiempos del fujimorismo, ocupó algunos puestos clave en el Estado y en los medios de prensa más conservadores. A veces, usurpa las categorías (o asume el disfraz) de la “postmodernidad” o del “socialcristianismo”.

Tenemos también la derecha “neoliberal”. Lo suyo es el catecismo del Mercado y el ¡individualismo utilitario', pues no comparte la fe ultramontana de la posición anterior, que encuentra desfasada. Suscribe los fundamentos económicos del liberalismo, pero no admite sus fundamentos políticos, por eso no le hace gestos a los proyectos autoritarios; de hecho, le ha brindado ‘apoyo técnico’ (y a veces mediático) a los regímenes funestos de Pinochet y Fujimori: "salvo los negocios, todo es ilusión" rezaría su slogan más originario, si hicieran transparente su motivo nuclear. Para esta postura, los "gobernados" son antes que ciudadanos, consumidores y contribuyentes (por eso la noción misma de "sociedad civil" les resulta indigesta). Resulta manifiesto que esta postura también es antiliberal.

Como vemos, hay diferencias, y, llegado el caso, innegables conflictos. Puede incluso ser problemático denominar a ambas posiciones de la misma forma: “derecha”. Para una, la salida peruana consiste en lograr una homogeneidad cultural, construir una “comunidad nacional orgánica” (p.e., bajo la vieja idea conservadora del "país esencialmente mestizo y católico") que recupere sus tradiciones (especialmente religiosas), tarea que involucraría al propio Estado (descrito como confesional y culturalmente monolítico, promotor paternalista de "formas de vida fuertes"). Para la otra, se trata de potenciar el mercado libre y la vida productiva empresarial. La posición integrista reaccionaria y la neoliberal no pueden asimilarse recíprocamente sin más. Aquí existen notorias discrepancias y mutuos cuestionamientos. La primera acusa a la segunda de querer convertir el Perú en un gigantesco McDonalds. La segunda se burla de la disforzada y cortesana opereta rococcó que la primera intenta componer como "proyecto político", pues la encuentra bufonesca y retorcida.

Estas "derechas" contrapondrían un "comunitarismo tutelar", tradicionalista y potencialmente totalitario, a un individualismo economicista. Ambos proyectos, según el autor de la nota, aguardarían a su peculiar líder (a la manera de un "caudillo", o de un "gerente", respectivamente). Dice López:

“La derecha está integrada por los poderes fácticos (los organismos financieros internacionales, la Confiep, los medios de comunicación, las FF.AA., la iglesia católica conservadora), algunos caudillos y sus entornos (Fujimori, García), algunos partidos (PPC, ¿el Apra?) y corrientes de opinión alimentadas por los medios nacionales e internacionales. Carece, sin embargo, de un liderazgo preciso. Tampoco tiene una representación política definida. Sólo cuenta con representaciones sociales. Está desarticulada y sometida a ambiciones incontenidas y a una competencia exacerbada. Los operadores políticos y algunos publicistas y periodistas de los medios pretenden superar ese déficit.”

Es cierto que, en numerosas ocasiones, ambas posiciones “derechistas” constituyen su identidad de manera contradistintiva, en oposición a la “izquierda”, los “rojos”, los “caviares”, los “liberales”, los “cívicos”; a partir de este contraste van haciendo explícito su ideario. Y claro, han colaborado con entusiasmo en su lucha contra el proyecto transicional, y en la campaña alcantarillesca contra la CVR. Es verdad que las “derechas” carecen hoy de un liderazgo claro, y lo esperan con desesperación, pues no son demasiado afectas a las maneras democráticas (similar situación afronta la extrema izquierda, dicho sea de paso). Es verdad que el protagonismo de ciertos personajes de los medios ha llenado parcialmente ese vacío. Craso error. La presencia de García en Palacio, por su parte, intenta a su manera compensar esa ausencia. Su proximidad a las posiciones más conservadoras en lo político y en lo religioso cuenta con su aprobación. Ambas versiones "derechistas" están felices con las acciones del gobierno actual, que se ha esforzado por enterrar la agenda de la transición.


[1] He de decir que la descripción de la “izquierda” requiere un análisis análogo a este, en el que la valoración de la democracia, la no-violencia y el aprendizaje de los sucesos de 1989 constituirán criterios a considerar.


Actualización. Ricardo Vásquez Kunze publica una réplica a Sinesio López en Perú 21.

27 comentarios:

Martín dijo...

Estimado Gonzalo:

a mí no me gustó el artículo de Sinesio: me parece que cae en el recurso retórico de armar un muñeco de paja, ponerle el cartel "derecha" para luego sacarle fácilmente la mugre. Me parece que cae en usar la misma retórica de Aldo Mariátegui. Compara por ejemplo esto:

"(la derecha) alberga a conservadores y a reaccionarios, a los defensores de la tradición y del statu quo, a los promotores del autoritarismo (la mano dura) y a los arribistas de toda laya. Cuando son católicos pertenecen al Opus Dei o al Sodalitium y, por eso mismo, son fundamentalistas pues fusionan la religión con la política. Son endogámicos: estudian en los mismos colegios, pertenecen a los mismos clubs exclusivos, se divierten en las mismas playas de moda, leen los mismos best sellers y, desde luego, a Vargas Llosa, su novelista favorito”.

Con esto:

"...y los humanos convivirán en una caviarona armonía eterna, con la Tierra rehabilitada, con ONGs por doquier y mineros convertidos en ecologistas, etc... Todos felices en este Paraíso ecocaviar animista, que será algo así como si estuvieran para siempre viendo Canal N, estudiando en la PUCP, leyendo Somos, juergueando en Barranco (...) conversando con los árboles y escuchando a Ernie y sus amigos en la Coordinadora Nacional de Radios como fondo" (Avatar II)

http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=4&txtSecci_parent=&txtSecci_id=84&txtNota_id=273244

No me parece que a la retórica de Mariátegui haya que responder en el mismo estilo. Simpatizo con tu post que, en vez de hacer generalizaciones simplistas, trata de hacer distinciones, clasificar, marcar matices, señalar contradicciones.

De otro lado, pronto publicaré un post siguiendo la discusión que planteas sobre la objetividad en las cc.ss., señalando puntos de acuerdo y desacuerdo. Un abrazo,

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Martín:

Bienvenido, y gracias por tu comentario. Sí, escribí este post porque la nota de López confundía en alguna medida diferentes posiciones.

Mi post sobre la objetividad de las CCSS es todavía introductorio. En posteriores posts entraré en detalles desde la epistemología.

Un abrazo,
Gonzalo.

Geviert-Kreis dijo...

Saludos,

No se puede no estar de acuerdo con Tanaka: un artículo malísimo. Un récord de lugares comunes y estereotipos al paso, en tan poco espacio, no se lee por acá en Europa al menos desde los años 60, mucho menos de alguien calificado como "notable maestro" como afirma. En cierto modo Ud. le devuelve un mínimo de orden expositivo a un artículo poco feliz. El inicio de su post es, en este sentido, una completa ironía: S.L. no distingue adecuadamente, ni une bien conceptualmente. Si la intención de S.L. era retórico-polémica, para dar, digamos, un poco de tono e identidad política, por defecto, a esa "subida al carro" de las izquierdas con el reciente "manifiesto" pro-Humala de Adrianzén, entonces, pues, Salud maestro y paso el vaso.

Se puede decir finalmente que el artículo de S.L. es más que nada un negativo de su gustos políticos o de su biblioteca personal, donde el lector aprende más sobre lo que no le gusta ideológicamente a vuestro maestro, que sobre la familia ideológica que intenta criticar con poca maestría.

Pero dejemos la ironía por el argumento. Para distinguir y comparar adecuadamente algo, es necesario definir un criterio unívoco de clasificación mutuamente excluyente, que permita distinguir una propiedad (en nuestro caso, "de izquierda") de otra ("de derecha"). Bastan dos breves líneas, no se le debe exigir mucho a un espacio en un post. Sin un criterio, estamos ante una lista de propiedades caprichosas que categorizan para comparar un Pez-gato con cualquier otro mostro: del pez-gato se puede decir todo lo posible y nada al mismo tiempo, puesto que todas las propiedades que recojo de la realidad se acomodan bien a la piel del mostro. Y si sobra una propiedad, me invento el pez-otorongo y listo. Ud. no se salva de esta crítica de método: por ejemplo me cita Ud. el título de una novela para colocar a Vargas Llosa fuera de la "clasificación" de S.L. (que lo incluiría a ud. en la "derecha", dado que admira al escritor). Dos propiedades impropias entonces (la suya y la de S.L.) que son válidas para cada argumento, pero no hacia el objeto por clasificar. De este modo tan libre, bastaría mencionar cualquier otra circunstancia (por ejemplo la reciente conducta de Vargas Llosa en Chile), para poner a la prueba e invalidar su criterio.

El problema a la base Gonzalo es que no existe más un criterio de clasificación unívoco, suficiente y necesario para distinguir claramente entre ideologías de izquierda y derecha. Bobbio propone la igualdad, por ejemplo, un comodín para todos los gustos (pacem Bobbio). Una vez, el criterio-clave y preciso eran los partidos de masas, es decir, la formación extra-parlamentaria de la socialización política referida a un determinado partido A,B,C, gracias a la extensión del sufragio universal. Este criterio es ahora completa historia. Mientras en Europa se sigue certeramente la democracia post-partidos a la americana y la dicotomía espacial desaparece, uds. tienen un sistema de partidos "único" (valga la paradoja), donde las diferentes elites de "izquierda" y "derecha" negocian el acceso a los organismos decisorios según la mejor coyuntura y sin ningún cambio generacional: a las "viejas caras" de la política "tradicional" le corresponde el jovencito medio despolitizado a punta de blogs y ágoras virtuales. En este sentido, es "de derecha" quien está en el gobierno con los "poderes fácticos". Quien los critica, es por (mero y ocioso) defecto, "de izquierda". Humala & los "transicionales perdidos" son ahora "de izquierda". Si ganan se convierten "de derecha". Estamos pues discutiendo a partir de propiedades según una clasificación obsoleta, porque no recoge una propiedad unívoca de la realidad política (la vuestra).
En otro comentario propondré un criterio.

Cordialmente,
Giovanni

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Giovanni:

El profesor López tiene libros interesantes sobre ciudadanía, que han aportado al debate. Ciertamente, este artículo suyo es más esquemático, y digamos de "combate ideológico", pues el telón de fondo es su apoyo a Humala. Lo que yo he querido mostrar es que la definición de la "derecha criolla" es más compleja, que se le han escapado distinciones importantes. Que el concepto de "derecha" se convierte, efectivamente, en indeterminado (de hecho, deliberadamente lo he usado con comillas (y lo mismo haría con la "izquierda".

Mi mención a MVLL tiene que ver con la identificación de löpez "derecha" = conservadurismo. "La Fiesta del Chivo" constituye una apuesta por la democracia y la modernidad. Estoy de acuerdo contigo en que su apoyo a Piñera es contradictorio con su opción por los DDHH. Lo que digo en el post es que dudo de la tesis de López, que considera que la lectura de las novelas de MVLL pueden resultar "edificante" para la derecha conservadora. Ni hablar.

saludo tu aporte y espero tu comentario para discutir tu propuesta de criterio.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Martín:

Me has dejado pensando. Es posible que el texto de López sea una respuesta al bodrio ese de "Avatar II" escrito por Aldo M. en diálogo con su juvenil interlocutor (cuyo "estilo" me resulta bastante conocido en la Red) ¡No lo había pensado!

Como dices, ambas notas hacen uso de estereotipos. Coincido contigo ¿Para qué recurrir a ese estilo venenoso y nada fecundo?

Saludos,
Gonzalo.

Geviert-Kreis dijo...

...podrá ser así, no lo dudo, me limito al artículo examinado en tu post (el concepto de ciudadanía sería ya otro tema).

Lo que yo veo en este ejercicio "clasificatorio" de S.L. es lo siguiente: re-colocar por defecto a Humala en el campo ideal de las izquierdas para legitimar, de paso, su apoyo a él. "Por defecto", quiere decir aglomerando a la derecha en un todo indistinto, donde Humala + las izquierdas del "manifiesto" formarían tácitamente, implícitamente, una "nueva" identidad por contraste. Una identidad meramente pre-electoral. Por favor.

Un combate ideológico por lo demás "peligroso", sobre todo viniendo de un docente con trayectoria. Porque se olvida que Humala viene de la tradición de las Fuerzas Armadas, una tipo de Derecha en política, Gonzalo, que por acá se conoce muy bien cómo se mueve y cómo acaba. Si se afirma que la propuesta de Humala se ha "institucionalizado" como la de cualquier partido normal, responderé que se conoce poco cómo se mueven los militares en política. Para estos, la sociedad (y la sociología) son únicamente táctica y semántica operativa para moverse únicamente en el cuerpo civil, según objetivos que no son civiles. Los observadores internacionales ven, pues, un viejo guión (demasiado viejo) en el humalismo, por lo tanto va neutralizado electoralmente e inmediatamente, incluidos sus símiles. Lo afirmo, por lo demás, con conocimiento de causa, pues esa retórica de la "transición inconclusa" es la estrategia de comunicación político-comunicativa más obvia que se pueda esperar de un grupo "nuevo". Debería ud. más bien incluir a Humala en su clasificación de las Derechas, no olvide esa distinción: su clasificación sería más precisa porque incluiría al clasificador S.L. Si así pasa con S.L. ¿qué se puede esperar del resto de los intelectuales "menores" de (nueva)izquierda, en carrera digamos, como se pregunta Tanaka? Ningún grupo político, ni nuevo ni viejo (la edad cuenta y pesa cuando se trata del poder político),va a asumir nunca un proyecto de "largo plazo" como se pregunta Tanaka, porque vuestro sistema electoral y de partidos estructuralmente no lo incentiva, ni lo promueve de esa forma. Si las historia enseña,la alianza del Fredemo vale lo mismo que la alianza de Humala: si se gana, bien, sino se disuelve todo y se busca otra cara anti-sistema (Vargas Llosa era un tipo de outsider después de todo, un "escritor en política").

Retomo sobre el criterio, veamos el desarrollo del debate, saludos.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Giovanni:

Coincido contigo en el tipo de "libreto militarista" presente en el proyecto de Humala. Tienes toda la razón. No veo a Humala en la izquierda, y la adhesión de los intelectuales me parece un error.

Saludos,
Gonzalo.

Javier Castro dijo...

Como siempre lùcido Martìn Tanaka. Èl sì que hace dialèctica.

Javier

Gonzalo Gamio dijo...

Sí, no se deja llevar por el estereotipo y la línea fácil. Otros muchos (particularmente jóvenes) deberían seguir su ejemplo, y evitar - en palabras del propio Martín - el 'formato Aldo M.'.

Saludos,
Gonzalo.

Anónimo dijo...

Gonzalo Gamio siempre hace una crìtica a lo gaseoso. No indica quiènes son los que critican a Foucault sin leerlo.

Lamentable.


Anònimo

Gonzalo Gamio dijo...

"Anónimo":

Creo que en este post las posiciones que critico están descritas y son identificables. Y en el post de las CCSS, creo que está claro que estoy criticando a un grupo grande de gente - lo verificarás en muchos blogs de CCSS, por ejemplo -, que rechaza a Foucault y Lacan sin dar explicaciones. Carlos Pérez tiene un excelente post donde critica el "fetichismo del dato".

Mi propósito, en todo caso, es colaborar en lo que pueda con la discusión en CCSS desde la epistemología. Mi primer paso era comentar el texto de Manrique.

Saludos,
Gonzalo.

R. Euribe dijo...

En el peru el politico de derecha, suele ser un abogado miembro de un estudio ligado a empresas grandes, o un asesor financiero ligado a instituciones internacionales.

Los empresarios en si, dejan los asuntos menores a sus abogados o asesores, pero cuando se trata de asegurar grandes negocios, o la politica economia, hablan directamente con el presidente. Creo que es necesario diferenciar entre Aldo y Romero. El mono y el Organillero.

En un eventual gobierno de Humala, este tendra muchos encuentros cara a cara con los dueños del peru. Y las caracterizaciones que sobre la derecha hace Lopez, no ayudan a tender puentes con estos poderosos grupos de poder.

Es mejor dejar de caricaturizar a la derecha, para tender puentes con sus sectores mas modernos.

Caviar de Carretilla dijo...

Acabo de leer el texto de S. Lopez y totalmente de acuerdo en su simplificación de opuestos en un esuqema político pre electoral y pro humalístico.

YutKungChai dijo...

Hola.

Particularmente me gustaría que no solo se caracterice a -lo que yo creo se podrían denominar- las "élites" de derecha, sino a otros sectores de la población que se podrían caracterizar dentro de la "derecha" pero con una tendencia más al centro. Me refiero tanto a jóvenes casi apolíticos pero con ideas pro-mercado, a pesar de no defender un modelo neoliberal y liberales dentro del ámbito político -progresistas, en todo caso-; como a

Figo dijo...

Gonzalo,

Yo tuve a Sienesio López de profesor y me pareció brillante. Su capacidad de explicar con objetividad el pensamiento sociológico de Marx, Weber y Durkheim. Me impresionó que siendo un hombre de izquierda y que había sido director de Marka tuviera esa capacidad de captar el pensamiento opuesto a él y de saber dialogar.

Sin embargo, en el artículo que tanto alabas parece que Sinesio a perdido esa agudeza, para defender una causa política pobre y peligrosa para la democracia. No entiendo cómo puedes considerar valioso un artíclo cargado de tantos prejuicios y tan poco conocedor de las diversas posiciones políticas dentro de la casi inexistente "derecha" peruana.

Creo que esto muestra que los que escriben según tus simpatías políticas son "brillantes" y los que plantean algo opuesto a tu visión deben ser descartados.
Una muestra más de tu fanatismo.

Gonzalo Gamio dijo...

Figo:

Jajajaja, creo que has leído otro artículo, no el mío. En este post reconozco que S. López es un gran maestro, pero critico sus ideas sobre la derecha (no digo que el texto sea "brillante", digo que es "punzante" ("agudo") ¿De dónde sacas eso?...o no lo has leído o no lo has entendido...

¿Cuál fanatismo? López respalda a Humala, yo de ningún modo. Es evidente que yo no comparto sus "simpatías" políticas. ¿Icurriré en fanatismo por decir que López es un gran maestro,a pesar de que cuestiono duramente ese artículo puntual?

Curiosa interpretación la tuya. Muy extraña. Aunque intuyo de dónde puede venir.

Sino te molesta, me quedo con la opinión del prof. Tanaka, que sí se ajusta a lo que dice mi texto y revela una buena disposición para dialogar.

Saludos,
Gonzalo.

Ricardo Mejía Cordero dijo...

Hola Gonzalo:

Con referencia a tu Post el artículo de Sinesio López es un panfleto de Izquierdista Trasnochado y para mi no es una novedad que apoye a Humala ( anteriormente apoyo a Toledo ¡muy Izquiedista resulto el profesor!) porque lamentablemente los izquierdistas criollos siempre caerán en la retórica de que la derecha es todo lo malo y es el Satanás de la política peruana.

Considero que el Profesor Sinesio no debe preocuparse por la “derecha” sino por la formación de una izquierda peruana que hace mucha falta en la actualidad. Toda vez que el actual problema de la Izquierda en el Perú es la no renovación o relanzamiento de su ideología como de sus cuadros políticos. Es lamentable no ver jóvenes representantes de la Izquierda Peruana y lamentablemente en las ultimas elecciones los “Intelectuales de Izquierda” se cuelgan de un “outsider”. Es momento de que se conviertan o se institucionalicen en un Partido Político Democrático o poder hacer una alianza de Izquierda como la otrora Izquierda Unida.

Saludos.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Ricardo:

Tienes razón. A mí me preocupa que muchos intelectuales de izquierda serios crean realmente que un proyecto como el de Humala pueda ser compatible con las causas de una izquierda moderna. Se equivocan. El Partido Nacionalista ni es de izquierda ni es de veras moderno. Es el populismo militar autoritario de vieja cepa.

Saludos,
Gonzalo.

Jaime dijo...

Hola Gonzalo,

Me interesa el tema de los blogs que critican a Foucault sin leerlos. Por favor, dime cuáles.

Saludos,

Jaime

Gonzalo Gamio dijo...

En general, diversos espacios de CCSS, fuera de los llamados "estudios culturales", tienen una actitud negativa frente a Lacan y Foucault. Como dije, lo encuentras en blogs, pero también lo he escuchado en mesas redondas, y en alguna clase.

Saludos,
Gonzalo.

EDDY W. ROMERO MEZA dijo...

Ciertamente es cómoda la posición de “profesores de democracia”, que algunos de los comentaristas de este blog muestran. Pontifican alegremente sobre lo correcto y lo incorrecto. Personajes como Sinesio López, Salomón Lerner, Nicolás Lynch y Alberto Adrianzén, están expuestos ahora a la crítica fácil de quienes se refugian en la seguridad de sus escritorios y computadoras. Ojalá asumieran un compromiso político mayor, que el de solo comentar las acciones de los demás.

Gonzalo Gamio dijo...

Eddy;

Lo que dices es injusto. En tu lista sólo algunos han firmado el manifiesto humalista. No confundas a S. Lerner Febres con S. Lerner Ghitis. Fue Lerner Ghitis el que firmó.

Algunos de esos intelectuales tuvieron gestos de auténtica valentía enfrentándose al fujimontesinismo. No es cierto que "se refugian en la seguridad de sus escritorios y computadoras". La discrepancia no debe empañar lo que es preciso reconocer en los demás.

Saludos,
Gonzalo.

gondief dijo...

Quise poner un comentario, pero terminé haciendo un texto más largo. Los invito a leerlo en http://palabrasatajos.blogspot.com/2010/02/en-el-anteojo-no-en-el-ojo.html

Anónimo dijo...

Profesor Gonzalo, podría decirme en qué se basa para hacer esas calificaciones sobe el partido nacionalista?
...El Partido Nacionalista ni es de izquierda ni es de veras moderno. Es el populismo militar autoritario de vieja cepa.


Usted pareciese de esos intelectuales que se dejan llevar por la propaganda negra manejada desde el poder, no se puede calificar sin antes escuchar o leer las propuestas de un determinado grupo político.
El partido nacionalista trabaja dentro de la democracia y su propósito no es otro que la justicia social y evitar el saqueo de lo recursos de nuestro país. No postulamos una nacionalización de los recursos, simplemente que se pague lo que está estipulado en una correcta ley sin lobbys ni favoritismos.

Saludos

Julio Roque

Gonzalo Gamio dijo...

Julio:

En otro post he desarrollado la idea. El asunto es que el énfasis en lo "étnico-nacional" no es de izquierda (que se concentra más bien en el elemento de "clase", de género, etc.). Bueno, no es moderno por varias razones. De hecho, no tiene un proyecto político y económico claro e identificable. Su alianza con UPP para el 2006 fue lamentable.

En fin, para seguir discutiendo.

Saludos,
Gonzalo.

Geviert-Kreis dijo...

Saludos,

Quien haya leído el último post de S.L. sobre Humala (posterior a este debate) podrá notar rápidamente cuánto simple ha sido posible predecir la lógica de unir y separar conceptualmente, detrás de su "clasificiación" izquierda-derecha. Se lea mi último comentario al respecto. Porque, en efecto Gonzalo, será como tú dices una cuestión de "combate ideológico", pero usar la tribuna (otra vez) del academicismo y el buen rol para pontificar las bondades de un militar felón como Humala, me parece digno de rechazo. Un rechazo, Sr. Romero Meza, que es un compromiso político: ni Humala, ni Arana, ni Keiko, es decir, ni un militar, ni un outsider, ni una mujer que promueve un mandarinismo familiar, se demuestran idóneos para concluir el proceso de consolidamiento democrático a nuestro parecer, por lo tanto van neutralizados inmediatamente, incluidos sus intelectuales que se descubren etno-nacional-comunistas de la noche a la mañana como S.L.

Afirmo consolidamiento y no "transición": tal vez alguien pueda explicar a estos intelectuales, que la "transición inconclusa" se concluyó técnicamente con Paniagua. Como recurso electoral y sociologismo convence poco, muy poco.

Noto por lo demás que S.L. (si mal no recuerdo también ud. Gonzalo alguna vez en el pasado) usa la varita mágica de la fórmula "poderes fácticos" para dar identidad por defecto a su razonamiento político. Se olvida rápidamente que la academia y las universidades pertenecen también al ajedrez de los poderes fácticos y la lucha política: lo fue antes, durante y después de Sendero, no cambia con la CVR, no ha cambiado en ninguna parte del mundo. las universidades son objetivos militares, señores míos, desde los años 60 para adelante, lo dice la doctrina de cualquier estrategia genética. No es, pues, una crítica, es una consideración "fáctica". Que un profesor se excluya, entonces, de los "poderes fácticos" como hace S.L., me parece una completa falta de gusto. Sabes ya Gonzalo, qué pensamos sobre la "lógica asimétrica del guerrillero". Lo bueno, eso sí, es que S.L. se ahorra el sibaritismo de la posición "neutral" del sociólogo (Manrique dixit) y da abiertamente la cara en su opción política por Humala. Esto saludamos sinceramente. En este preciso punto, nuestro máximo respeto y elogio a S.L.

El Sr. Romero Meza añade y afirma que es una posición cómoda comentar las acciones de los demás (de paso comenta las nuestras cómodamente). Yo le respondo: Haga como S.L. y se ponga simplemente de lado político que piensa más oportuno, y nos haga entender si debemos considerarlo un enemigo (de debate se entiende y como ejercicio cordial si desea).
Pienso que sería más breve (y más interesante).

cordialmente,

Geviert-Kreis

Giovanni

Miguel Tejada dijo...

Sinesio López y los firmantes del comunicado de apoyo a humala lo hacen por dos razones, a mi entender:
1.-porque le atribuyen desde afuera posiciones de izquierda que ni el nacionalismo ni Humala han reclamado públicamente
2.-porque leen en la escena política que sectores descontentos del país están apostando por Humala.
Lo primero a mi parecer es consecuencia de lo segundo. Si uno viaja un poquito por el interior del país estos días, ve que más allás de las encuestas hay un fermento de descontento muy fuerte. Y que los descontentos con el actual sistema y sus resultados, nos guste o no, están apostando por Humala. Sé que es una apuesta ciega, e incluso sin base, que es la típica búsqueda del caudillo salvador.
Pero, ojo, ello se da porque los sectores descontentos hasta ahora no han logrado internamente constituirse en alternativa política al modelo fujimorista en curso.Necesitan un héroe que les permita movilizarse y tner esperanzas, y se lo han inventado en Humala.
Los intelectuales de la antigua izquierda lo que han hecho es leer la realidad, y al igual que campesinos o nativos, ya que no tiene aún la capacidad para constituir alternativas, se suben al carro de la que les aparece.
Es un ejercicio ciertamente peligroso, y que les puede deparar chascos si Humala llegara al poder. Pero, al fin y al cabo, ante la dicotomía que próximamente enfrentará el país (Humala o algunas de las cabezas del fujimorismo-y en ellas incluyo a toda la galaxia PPC), han tomado partido por una de ellas.

Una apuesta ciega, que probablemente les estalle en la cara, pero confían en que, tal vez, no sea así y Humala de alguna manera produzca cambios que la población marginada por el modelo fujimorista imperante ansía.