viernes, 29 de agosto de 2008

UNA PANDILLA DE VÁNDALOS




EL FUJIMORISMO SE COMPLACE EN LA BARBARIE, UNA VEZ MÁS




Gonzalo Gamio Gehri


Lo sucedido ayer en la ceremonia por los cinco años de la entrega del Informe Final de la CVR – la irrupción premeditada de un grupo de fujimoristas para provocar actos de violencia y destrozos – pone de manifiesto, una vez más, la entraña virulenta y semidelincuencial de un sector importante del fujimorismo, que ha revelado su "esencia". El año pasado dañaron El Ojo que llora con similar encono. Ya hemos señalado en otra oportunidad que el fujimorismo ha practicado sistemáticamente lo que otros han llamado la “senderización de la política”: el culto a la personalidad del líder, el desmantelamiento de las instituciones y los derechos, la creencia de que el fin (la obtención del poder) justifica los medios (la violencia, la corrupción, el envilecimiento de la población a través del clientelismo y la manipulación mediática, etc.). En su estructura jerárquica y autoritaria, así como en su vena fanática e intolerante, el fujimorismo no difiere sustancialmente de los grupos terroristas que desangraron al Perú.

El ataque y la provocación en medio de una actividad a favor de la memoria y la justicia simplemente no tiene nombre. Se trataba de una actividad pública que contaba con la debida autorización. Una reunión ciudadana cuyo contenido – la lucha moral por justicia y reconciliación para el país - merece el mayor respeto. Intentaron interrumpir el discurso de Salomón Lerner Febres pisoteando las velas y vociferando. El Dr. Lerner - con serenidad y firmeza moral - pidió a los asistentes que no cayeran en el juego de los vándalos, pedido que acogieron con buen juicio. El Dr. Lerner continuó su discurso, ignorando a este grupo de forajidos, que instantes después fueron expulsados por la policía.
Ya sabemos qué piensan estos sujetos sobre los Derechos Humanos. Después de todo, hemos sufrido la autocracia, las acciones del SIN en materia de control político y las corruptelas del régimen de Fujimori. Hoy, ese controvertido personaje es un reo que espera el dictamen de un tribunal en materia de crímenes de lesa humanidad. Mientras sus seguidores pisoteaban las velas encendidas en recuerdo de las víctimas de la violencia, la congresista Keiko Fujimori se esfuerza por encarnar su papel habitual: simular la “dulzura” y la “candidez” de un personaje de dibujos animados. Sin embargo, el guión impuesto no evita el que revele su verdadera actitud "política": la de un personaje que posee escasas capacidades intelectuales - como el lector habrá constatado, el nivel de argumentación de Keiko Fujimori es limitadísimo, su formación política es igual a cero y sus recursos de expresión inexistentes -y cuenta con nulas credenciales políticas democráticas. Se trata de un personaje sin cualidades para la conducción política o el análisis, un personaje de interés meramente dinástico, que maneja la agenda única de garantizar la impunidad de su padre; por ello se cuida de no hablar mal de Montesinos. Simboliza simple y llanamente la continuidad respecto del funesto régimen fujimontesinista.

¿Son estos vándalos los “aliados estratégicos” del gobierno actual, el mismo que predica “la reforma del alma”?

Qué vergüenza.
(La caricatura es de Carlín).

31 comentarios:

Alfredo P. dijo...

Esos vándalos sacaron en las últimas elecciones del 2006 la cuarta votación más alta, ganándole al mismísimo Paniagua, al creador de tu CVR y sacando más votación que todas la variantes de la izquierda, juntos (los mismos que no llegan ni al 1%).
Así, guste o no, gracias al voto popular el fujimorismo consiguió poner representantes en el congreso y se convirtió en una fuerza política con toda la legitimidad democrática que implica (mientras tanto la izquierda tuvo en el 2006 un apocalipsis electoral que ha llevado a que por primera vez desde las elecciones de 1978, no exista representación de la izquierda en el parlamento).
Si en verdad les interesan los DD.HH, la reconciliación y todos esos temas, la lucha que deben dar no es ética, ni moral ni judicial; es esencialmente POLÍTICA y ese es el terreno en donde los fujimoristas les ganan y por goleada.
Con la actual polarización del país producida gracias a la CVR, se están dando todas las condiciones para que Keiko Fujimori se convierta en una seria contendora para la presidencia y si eso ocurre, será la partida de defunción definitiva para el hoy agónico y moribundo IF de la CVR.

César Inca Mendoza Loyola dijo...

Saludos a Gonzalo Gamio y a todos los amigos de este blog, soy César Mendoza.

La reforma y cuidado del alma son siempre productos de la autorreflexión, tanto a nivel individual-personal como a nivel colectivo (etnia, nación, sociedad,...). La peculiar complejidad de la autorreflexión colectiva consiste en la inevitable diversidad de voces que entran en acción dialogante para esclarecer la práctica de la autorreflexión en miradas bien definidas, siempre históricas y contingentes, pero que deben ser bien definidas para el momento. Los fantasmas de la tensión y el desacuerdo siempre están ahí, latentes y patentes en el juego de la diversidad. Pero precisamente por ello encontramos un estímulo para afinar, con la máxima potencia de nuestra sensibilidad y sentido práctico, el logro de consensos y el manejo productivo de los disensos. Éstos son, ni más ni menos, los fines últimos e ineludibles de la autorreflexión colectiva. El proyecto, desarrollo, informe final y discusiones ulteriores de la CVR son ejemplos claros y directos de cómo funciona la autorreflexión colectiva cuando una nación quiere entender y asimilar las razones y secuelas de eventos particularmente dolorosos de su pasado reciente.

Lo que los vándalos de anoche hicieron está en las antípodas de la autorreflexión: su actitud consistió en una serie de expresiones propias de quienes renuncian a ejercer su capacidad de autorreflexión. Con la bravata de sus agresivas arengas pretenden esconder la inmensa debilidad inherente a quienes se saben carentes de argumentos, de visión,... de humildad autocrítica. Tal como se señaló en uno de los varios reportajes televisivos que dieron cuenta de los lamentables eventos de anoche, en la sección final de la ceremonia, los asistentes y los familiares de las víctimas reconstruyeron con sus manos el santuario de velas memoriales que otros habían destruido con sus pies. Eso era lo mejor que podía hacerse... y fue todo un acto de genuina autorreflexión.

Seguimos en contacto.

Gonzalo Gamio dijo...

Alfredo:

Tu argumento es profundamente inmoral. El que los fujimoristas sean "populares" para un determinado sector de la poblacióm no legitima su acción violenta e intolerante. Los principios valen más que los sondeos de popularidad.

Considero que la Sra. Keiko tiene una inteligencia y talento nulos, y suma hipocresía política. Pronostico su derrota. Y trataré de contribuir como ciudadano a desenmascarar - desde la ética democrática y los DDHH - empresas políticas funestas como la suya.

Tu opinión sobre la CVR carece de fundamento y tiene mucho de visceral. Dudo que siquiera lo hayas leído.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado César:

Completamente de acuerdo contigo.

Un abrazo,
Gonzalo.

casio falla carrillo dijo...

Querido Gonzalo:

Como te adelanté hoy en la universidad, es hora que pasemos de las denuncia moral y política a la acción política. No podemos permitir que este banda de delincuentes pretenda tomar el poder. Ya no se trata de las conclusiones de la CVR, ni de su importante labor. Se trata de defender los valores más preciados de nuestra civilización. Y más aun, se trata de dar testimonio vital de nuestra fe.

Y te digo que debemos pasar al plano de la acción, pues el horizonte del 2011 es terrible y oscuro. Por un lado de encuentra esta pandilla aprofujimorista (y el poder empresarial y mediático que los acompaña) y, por el otro, el populismo radical de los Humala, Huaynalaya y semejantes. Ciertamente lo que debemos jugarnos es grande por lo que creemos y anhelamos.

Espero que podamos concretar algo orgánico en estos años antes del 2011. Se que nuestro espacio de acción es muy limitado pues se circunscribe al ámbito académico. Pero por nosotros, por nuestros hijos e hijas, tenemos una responsabilidad muy grande.

Un abrazo
Ricardo

CHARLES DE GAULLE dijo...

DEFINTIVAMANTE CONDENO ACTOS VANDALICOS COMO ESTE SEAN FUJIMORISTAS COMO NO FUJIMORISTAS, PERO POR OTRO LADO ES GRACIOSO Y HASTA PECA DE RICIDULO EL COMENTARIO DEL SR RICARDO, SUENA COMO QUE UYYYY SE NOS VIENE EL APOCALIPSIS ES POR ESO QUE LOS CAVIARES NO GANAN NI GANARIAN LAS ELECCIONES POLITICAS SE NOTA QUE NO SABEN MANTENER UNA ESTRATEGIA POLITICA DE VERDAD CON MIRAS A LLEGAR AL CORAZON MISMO DEL PUEBLO, POR OTRO LADO SR GONZALO GAMIO QUIEN ES UD PARA DESIGNAR QUE COSA LO MORAL O QUE COSA ES LO INMORAL, ACASO ES INMORAL SER CONSERVADOR O DE DERECHA PARA UD AQUELLO???, NO SEA UD QUIEN JUZGUE A LAS DEMAS PERSONAS PORQUE QUIEN JUZGA JUZGA Y JUZGA LUEGO SERA TAMBIEN JUZGADO, POR OTRO LADO ESE DISCURSO DE "ETICA DEMÓCRATICA Y DE DERECHOS HUMANOS" ES EL MISMO DISCURSO QUE SE VIENE ESCUCHANDO DESDE HACE MAS DE CINCO AÑOS POR LOS SEÑORES CAVIARES, QUE NO TIENEN MAS COSAS DE DECIR EL MUNDO ES SUMAMENTE COMPLEJO DEDIQUENSE A REVISAR OTROS AMBITOS DE NUESTRA REALIDAD NACIONAL Y NO SOLO SE REMITAN A ELLO QUE SI BIEN SON TEMAS TRASCEDENTALES NO SEAN MONOTEMATICOS, PORQUE DE TANTO TOCARLOS HASTA YA ABURREN A LA GENTE.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Ricardo:

De acuerdo contigo. llegó la hora de actuar políticamente.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Anonimo / De Gaulle:

Muy sencillo. El argumento de Alfredo P. es inmoral porque desliza la idea de que la "popularidad" de un grupo convierte sus acciones en válidas. Si no entiende el argumento, no es mi problema. El ser "populares" no borra el hecho de que son vándalos.

Gonzalo Gamio dijo...

Puedo ponerlo de este otro modo:

Si usan la violencia - y rechazan el diálogo - no se comportan como interlocutores políticos (aunque ganaran en todas las encuestas).

¿Que porqué hablo de ética? Porque ese es el tema de más del 90% de mis investigaciones.

Renato Constantino dijo...

Gonzalo:
Quisiera dejar en claro que la tranquilidad de los asistentes no fue pasividad. Hubo una muestra clara de rechazo hacia ellos con diferentes lemas como "sin justicia no hay paz". Porque así respondemos ante la provocación cobarde: con argumentos y con la fuerza de la razón.
Me parece importante traer a colación lo que dice Silvio Rendón en su último post:
En realidad, lo que hizo ayer la turba fujimorista era lo que hacían las turbas de Sendero Luminoso, en particular en las universidades. Alguien organizaba un acto cultural y repentinamente los senderistas apagaban la luz y desde la multitud salía a un grupo que se ponía a gritar sus consignas. También es la forma cómo ETA en España abuchea las procesiones fúnebres de sus víctimas. Los familiares se tienen que tragar que partidarios de sus victimarios los insulten. Alguien debería acusar directamente a las cabezas visibles del grupo fujimorista, por ejemplo, a Keiko Fujimori.
¿Interesante pensar eso, no?
Lo invito a pasar por mi blog y que vea mi post sobre la agresión al ojo que llora.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Renato:

De acuerdo contigo. Ciertamente, los asistentes al evento no cayeron en el juego, y rechazaron a los violentistas.

Rendón tiene toda la razón en este punto.

Leeré tu post con mucho gusto.

Saludos,
Gonzalo.

Christian dijo...

¿Por qué colocar en el mismo saco a Humala con Huaynalaya? Al leer esta afirmación de Casio Falla Carrillo más que leer un argumento me parece estar leyendo una expresión de temor de clase, el temor alimentado por los medios de comunicación masivos así como de otros medios pretendidamente alternativos, en las elecciones generales del 2006. No señor, Humala no es Huaynalaya. Hay que analizar y distinguir. Sino te aseguro que quien llegue a la presidencia no será Humala sino algún fujimorista.

Saludos,
Christian

Daniel Salas dijo...

Estimado Gonzalo:

Yo también sentí mucha pena por estos hechos. Pena por las personas cuya memoria fue ultrajada, claro está, pero pena también por los agresores a quienes sí les hace falta una reforma del alma. Será acaso que, como escribió Manuel Gonzalez Prada, el corazón de los blancos no se conmueve jamás. Bien, entiendo que hoy hablar de blancos es anacrónico pero subsiste aquella postura del gamonal de horca y cuchillo a quien la muerte de ciertas personas es un costo más, como el sacrificio del ganado.

Sin embargo, un amigo me hizo notar que esta agresión tiene algo de positivo. Porque ha llamado la atención sobre una ceremonia que pudo haber pasado desapercibida y, sobre todo, que ha logrado despertar en muchos indignación. Y este es un sentimiento que nunca debemos apartar: indignación ante la injusticia, ante la pobreza, ante la muerte violenta, ante la cultura de la desesperanza. Alguna vez leí de Levinas que la palabra de Dios es la palabra del escándalo. Así debería ser siempre porque el escándalo (bien entendido, por supuesto, ya que se trata del escándalo que causa lo sublimte) da profundidad a nuestros sentimientos y nos mantiene despiertos y vigilantes. Saludos.

Juan dijo...

Estimado, profesor Gamio, qué opina sobre el deseo de Mercedes Cabanillas de que en textos escolares no se muestre el contenido de la CVR, así como la verdadera historia del partido aprista.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Daniel:

Gracias por tu importante reflexión. Como tú, creo que la indolencia del Perú oficial conspira contra la memoria de la injusticia padecida.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Juan:

Gracias por tu comentario. Creo que Cabanillas quiere tapar el sol con un dedo. No podrá.

Saludos,
Gonzalo.

eduardo hernando nieto dijo...

Hola Gonzalo, dos cosas:
Segun tu conservador punto de vista, las mayorías nunca tienen la razón, apelando la filosofía deconstuctivista podría alterar el orden y también llegar a una conclusión opuesta..
Lo de Salas da mucha risa, ¿Qué Escandalo? si esto solo es tratado por cuatro gatos en la blogósfera!
a nadie le interesa!
un abrazo
eduardo

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Eduardo:

Yo no he emitido un juicio de esa naturaleza...lo que digo es que las mayorías también pueden equivocarse (Hitler). Algo no es correcto porque la mayoría lo PREFIERA. Puedo sin problemas discrepar con las mayorías en ciertos casos (eso no me hace conservador, no lo soy).

Creo que el tema sí le interesa a la gente.

Estoy seguro que Daniel Salas contestará a tu crítica.

Saludos,
Gonzalo.

Daniel Salas dijo...

Profesor Hernando:
Esas personas que tanto se quejan del Informe de la CVR, que salen a chillar porque se han señalados crímenes concretos, que incluyen asesinatos, torturas y violaciones; esos vándalos que pisotean la memoria y se burlan del derecho a la sepultura y a llorar a los muertos; esa derecha cucufata que reza rosarios y quema incienso, que nunca se pierde una misa de domingo y que no dice nada sobre los horrendos pecados cometidos por instituciones corruptas y quiere cambiarnos de tema con piscos de 7.9 grados, todos ellos, profesor Hernando, son personas que se escandalizan ante la verdad y profieren mil insultos y se rasgan las vestiduras cuando se señala la falsa blancura de los sepulcros. La voz profética, la del Bautista o la de Las casas, es incómoda, es lacerante, es inquietante y extiende la responsabilidad personal a la responsabilidad de toda una nación. Es la voz de un vergüenza común que gente como usted trata de acallar recurriendo a una delirante retórica épica que ensalza la violencia y grotescamente pretende embellecer los cuartos de torturas y los campos de concetración.

Christian dijo...

El profesor Eduardo Hernando Nieto tiene razón. Basta recorrer la calle en distritos de diferentes estratos socioeconómicos. La gente está en otra. Si de problemas hablamos, está más preocupada en sus problemas cotidianos (entre ellos la creciente inflación) que del aniversario del informe de la Comisión de la Verdad.

Saludos,
Christian

Gonzalo Gamio dijo...

Es posible, pero es algo que hay que lamentar. Pero - a juzgar por su tono festivo - Eduardo parece celebrarlo.


Saludos,
Gonzalo.

César Higa Silva dijo...

Yo también creo que el tema no le interesa a la mayoría de la población, como dice Eduardo. Sin embargo, creo que eso es una pena. Más allá de si el informe es sesgado o no, yo ví y leí varias de las entrevistas que se hicieron a las víctimas, me leí las conclusiones (leer todo el informe me es muy difícil por falta de tiempo) y el caso de Putis, Accomarca y otros, exigen que el Estado y la sociedad hagan algo más decidido por las víctimas. Lo que pasa es que no hay ningún partido político que le interese el tema. Sin embargo, quizás el tema pueda pasar porque las víctimas presenten acciones judiciales contra el Estado y exijan las indemnizaciones y reparaciones ante un Estado que los debió proteger y nos los protegió; que, a pesar de los años transcurridos, no existe ningún atisbo de reparación concreto. En un proceso judicial podrían obtener beneficios concretos (no tanto a través de procesos penales, si no más por procesos de daños y perjuicios y si existen normas que obliguen al Estado reparar, que se interpongan las acciones de cumplimiento. Quizás, la Defensoría debería explorar que tipo de acciones concretas se pueden interponer en contra del Estado. Mi impresión es que se han privilegiado las acciones penales, antes que las acciones propiamente de reparación. Se han preocupado más en encarcelar a los presuntos agresores, antes que en cómo buscamos indemnizar y reparar, de manera concreta, a las víctimas. Creo, además, el proceso tiene un efecto simbólico muy importante. Tú reclamas un derecho y, si ganas, obtienes lo que era tu derecho y el otro tenía el deber de proporcionarte (en este caso, el Estado); en el caso de las reparaciones que se están actualmente, éstas tienen un efecto simbólico más asistencialista. El efecto simbólico parece más de ayuda, que de obligación.

Carlos Eduardo Pérez Crespo dijo...

Hola,

Quizás lo que voy a decir sonará muy mal pero me atendré a las consecuencias.

Opino también que la gente está en "otra" y que en realidad no perciben tan deleznable el ataque a un evento que conmemora los cinco años de la CVR.

Siempre suelo preguntarme a qué se debe este fenómeno de "negación de la reconciliación" y llego siempre a estas conclusiones:

1) Mucha gente siente aún simpatía por el discurso del fujimorismo contra la CVR y los DDHH; pues Fujimori relacionó estos a los derechos de "los necesitados": obras, comida, asistencia social, etc.

Esto no significa que las mayorías estan equivocadas, sino que quizás nosotros lo estamos, pues la gente quiere otra cosa que perciben que el fujimorismo, el ollantismo, etc., les da. Por eso también opino que la idea de "las mayorías se equivocan" tiene un gran tinte liberal-conservador (es el mismo argumento del voto facultativo).

2) Quienes estuvieron detrás de la CVR tienen una discutida trayectoria, no en el sentido profesional, sino de "origen social y cultural": blancos, limeños, clase media, PUCP. Lo cual hace que el Informe no se perciba necesariamente como "popular" o al "servicio del pueblo".

3) Finalmente, en realidad dudo que la gente en este país quiera reconciliarse con algo o alguien. En mi experiencia personal en provincias y zonas marginales de Lima siempre percibo que la gente no quiere reconciliarse con nada, más bien buscan siempre el conflicto para arreglar las cosas a su manera.

Por eso no me sorprende que la "pena de muerte" sea una medida tan popular: "¿reconciliarnos con terroristas que han matado? ¿reconciliarnos con violadores? Ni locos! maténlos!" Es lo que siempre veo y escucho y lo que siempre los medios esconden, pues la gente está harta de todo.

Las mayorías no están equivocadas, nosotros realmente lo estamos.

Saludos,

Carlos P.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Carlos:

Como otras veces, te pido que revises mis afirmaciones para que no me atribuyas involuntariamente cosas que no he dicho.

Yo he afirmado lo siguiente:

1) Que las mayorías en ocasiones se equivocan.
2) Que uno puede discrepar con el punto de vista de las mayorías.
3) Que un enunciado es verdadero o falso no porque lo haya expresado el pueblo, o el proletariado, o las élites, sino porque es consistente o no, o está bien justificado o no. La validez de un enunciado no depende de su origen.


Hay que cuidarnos del planteamiento FALAZ – que tú también asumes al final, con eso de “Las mayorías no están equivocadas, nosotros realmente lo estamos” – de que el pueblo, o las mayorías, siempre tienen la razón / Vox populi, vox Dei. No necesariamente. Esa es la clase de extravagancia vanguardista presente en el famoso verso de Vallejo, "Todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él". No necesariamente, pues. Las mayorías pueden haber elegido a Hilter, a Fujimori, etc., o pueden avalar medidas violentas,. No encuentro en nada de ello una apriorística “sabiduría divina”. La pena de muerte me parece funesta y negativa por muchas razones, pagar impuestos me parece necesario, aunque la primera medida sea “popular” y la segunda no. Si las mayorías son condescendientes con el ataque a un ritual simbólico en honor de las víctimas – de ser cierto esto -, lo único que puedo hacer es lamentarlo, y tratar de argumentar en contra. Si las mayorías aprueban los linchamientos, mi argumento moral y político – más allá de las importantes “explicaciones sociológicas” – será en contra.

La verdad no depende de que algo sea dicho por mí o por ti, por la mayoría o por el Dalai Lama. Depende de la validez misma del juicio. Por eso la perspectiva “vanguardista” es falaz. Por eso las mayorías a veces aciertan, y a veces pueden equivocarse, de acuerdo con criterios de justificación (teórica y práctica) y de coherencia. Este no es un juicio “elitista”, sólo es un asunto lógico y epistémico.

Si piensas que el IF CVR propone que debemos “reconciliarnos con terroristas que han matado”, debo concluir que no has leído el documento. Nadie ha propuesto algo tan absurdo. Y si sabes que esto no es así, tendrías que haber corregido a quien así se expresó sobre la CVR.

Un abrazo,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Quizás esa sea una de las tantas diferencias entre el político y el filósofo: al político le interesa ser "popular", y estar en consonancia con las mayorías, al filósofo no necesariamente. No nos agobia ese deseo.

¿Qué personaje más impopular que Sócrates?

Saludos,
Gonzalo.

Carlos Eduardo Pérez Crespo dijo...

Hola Gonzalo,

De hecho estoy de acuerdo con tu última respuesta, aunque es una lástima para los filósofos que la democracia por definición sea "gobierno del pueblo", pues eso significa que la legitimidad política no está en la verdad, sino en el pueblo y en el ejercimiento de su autoridad: autoritas non veritas facit legem, dijo Hobbes hace siglos.

No hay que tenerle miedo a las mayorías como Burke o Tocqueville, ¿qué clase de verdadero demócrata le teme a esto? Sólo el que defiende lo que no se puede decir, evidentemente (lo digo sin maldad, por si acaso).

Saludos,

Carlos P.

Daniel Salas dijo...

Gonzalo:

Creo que el comentarista Carlos no piensa que el Informe de la CVR implique reconciliarse con asesinos. Más bien refiere lo que es una creencia popular que a él le parece que tiene mucho poder.

Bueno, en todo caso, habría que demostrar que tal creencia existe y no me extrañaría. Es una manera simplificadora de entender el asunto que ha sido extendida por cierta prensa y cierto sentido común.

Difícilmente pueden pedirme que me reconcilie con alguien que ha matado a un familiar mío y ni siquiera se muestra arrepentido. El problema es que quienes cuestionan la posibilidad de reconciliación solamente piensan en los crímenes perpetrados por los terroristas. No piensan que los crímenes perpetrados por agentes del Estado también son parte de este proceso. No quieren darse cuenta de que un proceso de reconciliación, que tiene que pasar necesariamente por un proceso de justicia, a la larga sería de gran beneficio para recuperar la relación entre el Estado y los ciudadanos.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Carlos:

¿Y quién teme a las mayorías? (otra cosa que no he dicho y ni siquiera insinuado). A lo que hay que temerle es a la violencia y a la irracionalidad, y ellas no son monopolio de ningún actor social, todos pueden caer en ellas (las mayorías, los políticos, los intelectuales, etc.). Creo que es misión del ciudadano (polités) luchar para conjurar ambas. La democracia – como gobierno de la ciudadanía, que es a lo que alude la expresión ‘demos’, más que a nuestra idea moderna de pueblo – busca sustituir la violencia por la deliberación.

Creo que, aunque es sociológicamente valiosa la noción de ‘legitimidad’, es preciso discutirla. Propongo contrastar a Hobbes con Locke. Aunque el apoyo mayoritario pudiese “legitimar” la supresión absoluta de todos los impuestos, esa medida no dejaría de ser injusta.

A veces las mayorías aciertan y otros sectores yerran, y a veces es al revés. De todos modos, los filósofos no están para decirle a la gente lo que ellos quieren escuchar: para eso están los sofistas.

Un abrazo,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Daniel:

De acuerdo contigo. Uno de los conceptos que han sido comprendidos de la peor manera es el de la reconciliación. Y los “críticos” ni se han dignado revisar el IF CVR para verificarlo. Su ceguera voluntaria les impide reconocer los crímenes cometidos por el Estado.

Un abrazo,
Gonzalo.

Carlos Eduardo Pérez Crespo dijo...

Hola Gonzalo,

Sólo una anotación. Cuando dije "no hay que temer a las mayorías" me refería al modo como Burke y Tocqueville le temían y que me parece que tu afirmacion suscribe muy bien: "Nadie se opone a la mayoría (pues se ve mal que un demócrata así lo hiciera), pero estamos contra la violencia y la irracionalidad".

Es el mismo argumento de los contrarevolucionarios del siglo XVIII, los que se opusieron al voto universal a fines del s. XIX e inicios de los XX y los que ahora defienden el voto facultativo (no quieren que salga un Humala pues!).

¿Alguien mencionó a los sofistas?

No confundamos a los bloggers con este simple juego de palabras.

Saludos,

Carlos P.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Carlos:

Vale la aclaración sobre Burke y Tocqueville.

Lo de los sofistas salió precisamente porque ellos le dicen a la gente lo que quiere escuchar (cfr. El Gorgias de Platón).

Un abrazo,
Gonzalo.