miércoles, 14 de octubre de 2009

CHARLES TAYLOR: LOS TRES EJES DEL PENSAMIENTO MORAL



Gonzalo Gamio Gehri


En más de un sentido, Charles Taylor es el hermenéuta vivo más importante en cuanto al cultivo de la filosofía práctica se refiere. Desgraciadamente, es más conocido en Latinoamérica por sus textos de divulgación que por sus libros más sistemáticos. En ellos, desarrolla un análisis muy fino de la fenomenología de la experiencia ética y del concepto de identidad. Fuentes del yo siguen siendo aquí nuestro material fundamental de cuestionamiento y discusión. En esta obra Taylor explicita sus puntos de vista frente a estos temas que en otros lugares apenas bosqueja someramente[1].

Hablar de dimensiones de lo moral plantea problemas importantes en una época en donde la concepción kantiana y neokantiana de la ética es todavía dominante - al menos en el ámbito académico – generalmente se asume la tesis de que el ámbito de la moral corresponde unicamente al área de las obligaciones incondicionales que trasciendan el mero reino de “las máximas” o, en una línea algo menos ortodoxa, el respeto a la dignidad de las personas. Pero, de ser correcta esta presuposición el terreno de la moral sería increiblemente estrecho, marginando otras formas de valoración y diseño de vida; las consideraciones relativas a cómo ser felices, por poner un ejemplo, se verían excluidas de la moral[2]. Como resulta obvio, Taylor tiene una posición al respecto al identificar el contenido de lo moral con aquello que puede ser expresado en términos de evaluaciones fuertes. Toda cuestión que atañe a la pregunta por la orientación en la vida tendría que ser entendida como interior a lo moral, tanto los imperativos de respeto como la preocupación por la eudaimonía o las relaciones comunitarias.

En este sentido, Taylor distingue lo que considera “tres ejes del pensamiento moral”: 1) El relativo a los imperativos que expresan obligación y demandan respeto incondicional; 2) El tema de los fines de la vida, vinculado al problema clásico de la vida buena; 3) La interpretaciones acerca de la “dignidad” del hombre (esta expresión es equívoca en el pensamiento de Taylor, puesto que la usa en un sentido diferente – más estricto – en la Ética de la autenticidad[3]) de modo que, puesto que corresponde a la comprensión del lugar que ocupa el hombre en el universo, lo que podríamos denominar cuestiones relativas al status de la vida humana, el lugar del hombre en el cosmos, así como su situación en el espacio público.

Taylor insiste en que – sean cuales sean los contenidos de sus preceptos éticos – en todas las culturas la comprensión de lo normativo supone, al menos de modo general, la presencia ineludible de estos tres ejes, o sus equivalentes locales. Lo que sin duda varía es la preeminencia de alguno de estos ejes sobre los demás en las argumentaciones ontológico – morales desarrolladas por miembros de diferentes culturas. Así, en el contexto de la tradición heróica narrada por los poemas homéricos, parece ser que el tercer eje determinaba en buena medida el sentido de los restantes, en virtud de la inseparabilidad de la noción de areté y el cumplimiento de el rol social configurado por un orden cósmico preestablecido[4]; en la ética clásica (pensemos en Aristóteles) la consideración sobre los tele de la vida, el segundo eje, organiza y subordina las nociones de respeto y status. Una época como la nuestra, en la que la lucha por los espacios personales de inmunidad que garantizados por los Derechos Humanos se constituye como una exigencia práctica irrenunciable y no negociable, el orden jerárquico sigue el orden numérico, con el primer eje como el dominante.

Un importante cambio de Gestalt ha tenido lugar aquí para que el primer eje adquiera supremacía en la ética moderna. Se trata de un giro conceptual en donde la idea de la persona humana como fin último de la sociedad (o incluso del “cosmos”) tiene el rol protagónico. La tesis de que la dignidad del individuo no puede ser sacrificada en nombre de un ideal mayor, puesto que se entiende al agente moral como titular de derechos inalienables, se impuso en occidente como resultado del declive de una concepción que situaba al hombre como parte de un orden natural que lo trasciende y rige sobre él. El “sentido” de la vida humana manaba de ese orden, en oposición a los tiempos modernos, en los que presuponemos que tal sentido nos habla desde dentro de nosotros, desde las profundidades del yo. La articulación de la historia narrativa de este giro hacia la interioridad y hacia el individuo constituye buena parte del programa de las Fuentes del yo, una historia en la que las tensiones internas de la herencia cristiana, ilustrada y romántica constituyen el hilo conductor narrativo.





[1] Por ejemplo,confrontar La ética de la autenticidad op.cit. caps. 2 – 4.

[2] Sobre esto cosúltese el importante libro de Bernard Williams, Ethics and the limits of philosophy London, Fontana Press / Collins 1985; asimismo Taylor, Charles Fuentes del yo op.cit. cap..3 (especialmente el numeral 3.3).

3] Por ejemplo en el capítulo 5, cuando entiende el cambio ético – espiritual del reconocimiento desigual del Antiguo Régimen al reconocimiento simétrico de las sociedades igualitarias como el paso “del Honor a la Dignidad”, cfr. La ética de la autenticidad op.cit. pp. 78 y ss.

[4] Cfr. MacIntyre, Alasdair Historia de la ética Barcelona, Paidós 1994 cap. 2; idem, Justicia y Racionalidad Barcelona, Ediciones internacionales Universitarias 1994 caps. 2-3.

sábado, 10 de octubre de 2009

ESBOZOS SOBRE IDENTIDAD ÉTICA Y LIBERTAD CULTURAL



Gonzalo Gamio Gehri


Me propongo – en los próximos envíos, con excepción de alguna nota sobre temas de actualidad – desarrollar algunas reflexiones en torno a la
identidad y la libertad cultural, que me planteé elaborar desde mi estancia española, pero que no he podido acometer hasta hoy por una serie de compromisos académicos adquiridos con anterioridad. Aprovecharé este espacio para hacerlo - dado que sigo teniendo compromisos académicos, incluso más urgentes -, respetando el formato de blog que, como se sabe, es menos formal en la expresión y más libre que el formato monográfico. Los blogs sirven fundamentalmente para ir afinando algunas intuiciones que podrán convertirse más adelante en modos de argumentación que puedan asumir la forma de ensayos o de artículos. Las recientes conversaciones con Pepi Patrón, Fidel Tubino y los miembros del Grupo de Desarrollo Humano de la PUCP me invitan a revisitar mis antiguas posiciones sobre el asunto, para someterlas a examen. Voy a ir examinando algunos casos histórico-filosóficos en la línea de Amartya Sen, Amin Maalouf , Kwame Appiah, entre otros, y ejemplos literarios – recurriendo a la obra de Walter Scott, Julio Ramón Ribeyro y José María Arguedas) que sirvan para ilustrar o matizar (o modificar) mis tesis; sin embargo, parto de la premisa de que la filosofía se ocupa de la cosa misma , y busca interlocutores sólo para esclarecerla tanto como le sea posible, desocultarla.

Planteo aquí solamente algunas ideas generales que acompañarán mi argumentación. Esbozos. Parto de algunas reflexiones sobre las identidades plurales que han sido expuestas en mi artículo
Libertad cultural y Agencia humana, publicado hace unas semanas en un volumen colectivo sobre el enfoque de Desarrollo Humano (1). Siguiendo a Sen, nuestro self no puede ser definido unidimensionalmente – a partir, por ejemplo, de la pertenencia cultural, nacional y religiosa -, sin experimentar alguna clase de mutilación espiritual. Nuestra identidad, la imagen en torno a quiénes somos, cuál es nuestro lugar y dirección en los espacios sociales que habitamos, es una “obra abierta” que abarca una serie de elementos: ciertamente, pertenencia cultural, nacional y religiosa, pero también género, sexualidad, profesión, compromisos políticos, literarios, y un largo etcétera. Sen argumenta que estas facetas de la identidad suponen diferentes formas de afiliación y pertenencia. Aboga porque el individuo pueda encontrar, dentro de las limitaciones que los contextos le imponen, espacios de deliberación y libertad que le permitan elegir ordenar – en términos de una narrativa compleja – la jerarquía de lealtades que le permitan describir y orientar razonablemente el curso de su vida, sus compromisos y conflictos. Esta peculiar vindicación de la razón práctica implica el ejercicio de la libertad cultural, ale decir, la capacidad de suscribir los sistemas de creencias y valores vigentes, resignificarlos a través de la crítica, o incluso abandonarlos en nombre de otros ethe.

Por supuesto, esta posición está sujeta a una serie de límites y dificultades, que quisiera discutir en los
posts que seguirán a éste. En primer lugar, La perspectiva liberal de Sen parece presuponer que la forma fundamental de vínculo social es la asociación voluntaria, tan exaltada por las teorías del contrato social. Parece no prestar la debida atención a las diversas formas de comunidades heredadas, o “no elegidas” (Walzer) que también constituyen los espacios de la forja dialógica de la identidad (Mead, Taylor, Honneth). Se trata de comunidades en cuyo seno crecemos y que podemos llegar a abandonar llegado el caso y con algún sacrificio, experimentando a menudo cierta pérdida en el proceso, a pesar de que estemos convencidos de la importancia o la ‘necesidad’ de afrontar dicho proceso. Sin embargo, dichas formas de habitación y membresía contribuyen a configurar nuestras distinciones valorativas y nuestras formas de discernimiento práctico.

Amin Maalouf ha ofrecido argumentos que contribuyen a relativizar –
sin anularlas – las hipótesis de Sen. Sostiene que tendemos a privilegiar al interior de nuestra narrativa identitaria, aquellas facetas de la identidad que son hostilizadas o sometidas a situaciones conflictivas. En situaciones de supresión de libertades políticas, el pathos democrático de algunos ciudadanos puede asumir un lugar protagónico; en tiempos de discriminación religiosa, puede pasar lo mismo con el credo de quienes padecen hostilidades. Muchos homosexuales hacen lo propio cuando sus hábitos son cuestionados desde la autoridad política o religiosa o son reprimidos desde los esquemas morales dominantes. Creo que Maalouf tiene aquí un punto importante a su favor. Su idea me hace recordar aquellas reflexiones de Hannah Arendt transmitidas a Gershom Scholem, que señalaban que si “venía de alguna parte” era de “la tradición de la filosofía alemana” pero que si era atacada por ser judía, “respondía como judía”.

Quiero mostrar, en primer lugar, cómo es posible - si es posible, como creo que es - combinar a Sen con Maalouf desde el horizonte de una
ética narrativa que haga justicia a las formas diversas de pertenencia como a las exigencias de la razón práctica. Quiero examinar luego dos situaciones interesantes, generalmente presentadas como “distorsiones de la identidad”, y discutir si en realidad lo son y en qué sentido lo son. Una es el repliegue, la actitud de refugio en la identidad cultural - y en las comunidades heredadas, concebidas prácticamente como “forzosas” – negando cualquier forma de cambio en el seno de las tradiciones, e incluso recurriendo a la violencia para preservar una presunta “pureza cultural”. Se trata de una forma de evasión de la realidad menos infrecuente de lo que suele pensarse. Voy a analizar el relato The Highland Widow, de Scott, en ese momento. Recuerdo que leí por primera vez ese relato en Zürich, en la navidad de 2001, y me prometí a mí mismo escribir sobre él alguna vez.

El otro fenómeno es la
alienación, que examinaré primero desde Hegel, para abordar y criticar luego la versión coloquial de esta situación en el ámbito de las culturas. Se trata de un fenómeno conocido, después de todo. Si el repliegue nos resulta claramente una cierta forma de desgarramiento espiritual, el del desarraigo se manifiesta problemático, controversial. Todos conocemos personas que – por razones de parentesco o trabajo, o de estudios – han optado por la inmigración. Después de llevar años en el Perú, su país de origen, después de estudiar en venerables escuelas y universidades peruanas, la voluntad o el destino los ha llevado a radicar en ciudades de Europa o Norteamérica (u otras ciudades de América Latina). Algunas veces, con el tiempo, el cambio supone un proceso de conversión radical que implica el desarraigo casi absoluto. El nuevo hogar desplaza al primero. Algunos terminan sintiéndose completamente ajenos al Perú, al punto que cuando se refieren al país que los vio nacer, dicen “en tu precario país”,o algo parecido, renegando de parte importante de su propia herencia. El peruano es el otro. Incluso asumen políticas “duras”, y - paradójicamente - apoyan las medidas contra los inmigrantes, y abrazan posiciones que pasan por chauvinistas o extremistas. Los modelos culturales y personajes foráneos devienen verdaderos iconos, objetos de culto. El ejemplo más extremo y patético es el Bobby del cuento Alienación, de Ribeyro. Aunque muchas personas desaprueban esta clase de experiencias en abstracto - erróneamente o no -, ella nos plantea cuestiones importantes para la construcción y contrastación de interpretaciones éticas acerca de estos cambios y rupturas ¿Son estos sujetos “desertores” lamentables, o sólo podemos pensar de esa manera si asumimos como válidas ciertas categorías románticas del tipo del Volgeist, que pueden ser caracterizadas como ingenuas o engañosamente "esencialistas"? ¿O ellos están ejerciendo estrictamente su legítimo derecho a la libertad cultural?

'Libertad cultural' es una categoría compleja, que presenta diversas dimensiones que exigen una descripción rigurosa. Se trata de plantear estas cuestiones en el contexto de una fenomenología-hermenéutica de la identidad, el análisis crítico de textos literarios y desde una reflexión sobre las 'políticas del reconocimiento'.



(1) Cfr. mi ensayo aparecido en Ruiz-Bravo, Patricia, Pepi Patrón y Pablo Quintanilla (Editores) Desarrollo Humano y Libertades Lima, PUCP 2009 pp. 65-79.

martes, 6 de octubre de 2009

PROGRAMA (Y SUMILLAS) DEL V SIMPOSIO DE ESTUDIANTES DE FILOSOFÍA 2009: (IR)RACIONALIDADES




Presentación


El V Simposio de Estudiantes de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica del Perú y de la Universidad Jesuita Antonio Ruiz de Montoya toma, en esta ocasión, el tema de las “(IR)RACIONALIDADES”. Este esfuerzo surge a partir de la búsqueda de espacios para una de las labores académicas más importantes que es la preparación de trabajos de investigación, así como la realización de conversatorios en los que participen estudiantes de Filosofía para el ejercicio del diálogo y la argumentación.

Esperamos, de esa manera, enriquecer el debate filosófico y estimular la más importante de las labores estudiantiles: el desarrollo de una actitud crítica, cuestionadora y abierta a las diferentes posturas filosóficas que se le presenten.

PROGRAMA



Martes 20 (UARM)


1:50 a 2:15 p.m.: Inauguración
Krzysztof Makowski, Miguel Giusti, Juan Camacho, Juan Carlos Morante, Diego Eddowes y Benjamín Avilés


2:20 a 3:50 p.m.
Wittgenstein


Javier Hernández (UNMSM)
“Los límites de la racionalidad científica en el Tractatus Logico Philosophicus”
Puede resultar que al pensar en la dicotomía racional e irracional se llegue a la conclusión de que son términos contradictorios e irreconciliables. Pero yo creo que no existe tal oposición, o al menos no en sentido fuerte, es decir como términos que no puedan converger en un mismo discurso. Para sustentar ello presento una exposición de cómo la racionalidad científica, por así llamarla, encuentra sus límites y justa ubicación en el Tractatus de Wittgenstein y ello en una tensa armonía con lo que está más allá de lo que el lenguaje puede decir con claridad. Así pues la definición con claridad de la razón y la racionalidad viene dado por mostrar también el otro lado, lo irracional y lo inefable.

Rubén Merino (PUCP)
“Bailar con la ciencia. Aprender con el arte”
El trabajo se propone reflexionar sobre la ciencia y el arte en tanto que fuentes de asombro. Mientras el arte es comprendido hoy en día como disciplina que accede tanto a la dimensión emocional como a la intelectual del ser humano, la ciencia ha quedado relegada a lo intelectual, negándosele así la riqueza de una visión más pluralista. Aquí se intentará reflexionar sobre una nueva forma de comprender a la ciencia y su tarea.

Alonso Reátegui Molina (UNMSN/PUCP)
“Los componentes del lenguaje. Historia de una idea”
Wittgenstein en el Tractatus Logico-philosophicus, y aun antes de que todas sus ideas salieran a la luz, discute fuertemente acerca de qué es (o a qué se llama) componentes básicos del lenguaje. Las ideas básicas wittgenstnianas, no son gratuitas. Provienen de una larga tradición de orden aristotélica, cartesiana, y kantiana, que discuten con toda la modernidad y asientan las bases del lenguaje y muchas implicaciones epistemológicas. El presente trabajo pretende dar una visión panorámica de éstas ideas y su diálogo y discusión a través del Tractatus. La idea de mostrar el mundo y no decirlo, es una pieza clave en la argumentación ya hunde sus raíces desde el aristotelismo, las implicancias psicológicas en el cartesianismo y las epistemológicas en el kantismo. Las conclusiones sacarán a la luz los primeros componentes y la misma posibilidad del lenguaje.


3:50 a 4:00 p.m.: Pausa

4:00 5:50 p.m.
Mesa redonda sobre Nietzsche


Mariano de Dompablo (University of Wisconsin)
“The figure of Nietzsche’s psychology”
¿Quién es la figura de la psicología de Nietzsche? Su estilo aforístico de escribir alberga múltiplas lecturas, dando él a entender que su psicología valora una manera u otra. Pero Nietzsche revela de sí mismo: “opinaban que eran estos escalones, pero los cruzaba”. Tenemos que atravesar estos escalones con él, para de esa manera explorar su psicología y tal vez, finalmente, entender qué significa valorar "los pensamientos caminados”.


Augusto Purizaga (PUCP)
“Nietzsche: Metafísica y Nihilismo”
Una entrada a la filosofía de Nietzsche se puede dar a través del Nihilismo, éste nos invita a pensar en esa nada que es el resultado de la pérdida de la totalidad. Sin embargo, no es una nada a secas, se trata de llenar ese vacío dejado por la pérdida de la totalidad a través de la Voluntad. En ese sentido, la ponencia indicará cómo reconocer dicha dinámica en la filosofía de Nietzsche, especialmente teniendo en cuenta su Zaratustra.

Dany Cruz (UARM)
“Nietzsche contra la medicina tradicional”
El artículo realiza el intento de un posible diálogo entre René Descartes (1596-1650) y Friedrich Nietzsche (1844-1900) desde un análisis del «yo» de las Meditaciones metafísicas en contraste con la crítica de la religión, la filosofía, la ciencia y el arte realizada en la Genealogía de la moral. Se mostrará, pues, cómo la complejidad del «yo» cartesiano puede tomarse como síntoma de extravío moral frente al cual Nietzsche ofrece una posibilidad de reencausamiento a través de la reivindicación del cuerpo, la consideración del valor de los valores y la posibilidad encontrar la verdad a través del arte.


5:50 a 6:00 p.m.: Pausa

6:00 a 7:50p.m.
MESA MAGISTRAL: Caminos Alternos a la Razón
Raúl Gutiérrez, Vicente Santuc y Kathia Hanza

7:50 a 8:00 p.m.: Vino de Honor




MIÉRCOLES 21 (PUCP)



2:00 a 3:50 p.m.
Mesa redonda sobre Filosofía Antigua


Dany Cruz (UARM)
“El símil de la línea como clave de interpretación: República y Teeteto”
El artículo se propone seguir la huella del símil de la línea de Platón en dos diálogos con la finalidad de considerar la posibilidad de validar el símil como una clave de interpretación del pensamiento platónico. En ese sentido, se revisará en primer lugar la estructura y contenido de República (i, 328c-ii, 369c) y se mostrará algunas correspondencias mínimas entre el diálogo y el símil. Del mismo modo se procederá con el diálogo tardío de título Teeteto. Con todo ello, finalmente, se verá que, aunque se trata de un esfuerzo que en modo alguno ha pretendido ser exhaustivo, el artículo se aúna a los trabajos de investigación que en tal sentido se vienen realizando en torno a Platón y sus símiles más famosos.

Ángel Alvarado Cabellos (PUCP)
"El escrito de Zenón en el "Parménides" de Platón"
La presente ponencia tiene como objetivo responder a la pregunta acerca del sentido que cumple el escrito de Zenón en la primera parte del diálogo "Parménides" de Platón. La respuesta a dicha pregunta radica en reconocer cómo al plantearse la pregunta por aquello en lo cual tiene lugar toda cosa, se hace de las cosas un "uno-todo" que borra la diferencia entre ellas. Ello, por otra parte, tiene repercusiones intra-dialógicamente respecto de la posición de "superación" del joven Sócrates y meta-dialógicamente respecto de la naturaleza del diálogo platónico mismo, entendido como distanciamiento frente a lo escrito.

Michael Ayala (UARM)
“Las características racionales que permiten conocer el mal en el planteamiento filosófico de Agustín”
El presente trabajo pretende analizar las características epistemológicas y ontológicas que permiten conocer el mal en el planteamiento filosófico de Agustín. Para ello se desarrollarán tres puntos: 1. analizar la propuesta maniquea y su concepto del mal; 2. desarrollar la epistemología agustiniana respecto al mal; 3. desarrollar el concepto de Dios como bien supremo, la naturaleza de Dios, el hombre que conoce el mal y su capacidad consciente de elección entre entregarse o no a la voluntad del Bien supremo.


3:50 a 4:00 p.m.: Pausa

4:00 a 5:50 p.m
Debates Contemporáneos


Raúl Zegarra (PUCP)
“William James y la filosofía como experiencia del mundo”
¿Qué implica hablar de un mundo de pura experiencia? ¿Qué relación tiene esta idea con las tesis centrales del pragmatismo? Trataré de dar respuesta a estas y otras interrogantes partiendo de la premisa de que para William James la filosofía es una herramienta para vivir mejor y no una mera disciplina teórica. En ese sentido, presentaremos algunas de las ideas centrales de este pragmatista clásico con la finalidad de preguntarnos, con él, sobre las condiciones y posibilidades de la filosofía hoy.

David Isaac Blaz Sialer (UNMSM)
“La fantasía totalitaria: disertaciones sobre Un mundo feliz de Aldous Huxley”
El presente ensayo tiene por objetivo analizar los fundamentos ideológicos del Totalitarismo a través de un texto literario. He tratado de articular diversos conceptos teóricos provenientes desde el psicoanálisis, la crítica literaria y el posmarxismo, buscando plantear una respuesta coherente a la pregunta fundamental sobre la sustancia de los regímenes totalitarios. Mi intención sobre todo es hacer dialogar distintas corrientes, tratando de pensar la Filosofía como una crítica cultural, la cual nos posibilitará pensar de manera más global nuestra realidad y formular críticamente alternativas frente a ésta.

Daniel Sacilotto (Cornell University)
“Contra la democracia y el multiculturalismo”
Siguiendo a Alain Badiou, presento una crítica a la ideológía democrática contemporánea: a las limitaciones del multiculturalismo y su reemplazo a la política, y la solicitación para expresividad y libertad individual como partes de una visión reaccionaria. Exhibo cómo estas pueden verse como desarrollos del prospecto hermenéutico y post moderno de sustituir el enfoque transcendental por el pluralismo cultural y la contingencia situacional/histórica.


5:50 a 6:00 p.m.: Pausa

6:00 a 7:50 p.m.
MESA MAGISTRAL: Los límites de la expresión del pensamiento
Pablo Quintanilla, Rosemary Rizo-Patrón y Victor Krebs




JUEVES 22 (UARM)



2:00 a 3:50 p.m.
La razón, de Aristóteles a Nietzsche


Diego Eddowes (UARM)
“Aristóteles vs. Nietzsche: Sobre la posibilidad del concepto”
En el siguiente texto se exponen las posturas de Aristóteles (fundamentalmente, en sus Tratados de Lógica) y de Nietzsche (en su texto Sobre verdad y mentira en sentido extramoral), con el objetivo de discutir la posibilidad de conocimiento y la relación entre razón y mundo.

Manuel Benavente (UARM)
“Las dos caras de una moneda: lo racional y lo irracional como criterios de sentido ante la evidencia de la muerte, desde la filosofía de Nietzsche”
Frente a la conciencia de la muerte, de un acabamiento, y de la finitud de nuestros actos, como límite pensable , la razón como facultad de discernimiento jerarquiza un sentido, generalmente unilateral, de causa y efecto, (aunque no siempre), y establece un criterio de fundamentación de la continuidad de los actos, bajo el principio de individuación. Pero la trascendencia racional olvida su origen más amplio de vitalidad constante y variable, de carácter irracional. Ante esto, tendría cabida una disolución de la realidad de lo racional como sentido utilitario y la consecuente disolución de un fin último. Para Nietzsche todo ello es producto de un poder; por lo cual su lectura de una racionalidad de fines se perfila desde la Voluntad de Poder, noción múltiple que con su justicia interpretativa nos abre posibilidades de asumir muchos resultados o dimensiones racionales como susceptibles de interpretarse como irracionales. Ello sería parte de una vitalidad en la que la muerte es parte determinante.

Ricardo Marrou (UARM / PUCP)
“La problemática de la epagogé en el planteamiento científico de Aristóteles”
En los analíticos segundos, Aristóteles señala la utilidad científica del silogismo, deducir un caso particular mediante un mecanismo de la razón que se encuentra privilegiado. Sin embargo, este mecanismo de la razón se basa en nociones previas que son conocidas por epagogué (inducción o comprobación). ¿Es la inducción la base del razonamiento científico en Aristóteles? ¿Cómo debe entenderse la epagogué?


3:50 a 4:00 p.m.: Pausa

4:00 a 5:50 p.m.
Mesa redonda sobre Watchmen (comic)


Eduardo Marisca (PUCP)
“¿Quién vigila a los vigilantes? Superhéroes, nihilismo y cultura a partir de Watchmen”
¿En qué momento dejamos de necesitar a los superhéroes? En 1986, Alan Moore y Dave Gibbons se encargaron de implosionar nuestra concepción sobre justicieros enmascarados de una manera que cambió por completo nuestra percepción de la figura de los superhéroes e, incluso, del medio del cómic en general. Moore nos presentó un universo de superhéroes muy distinto de aquel al que estábamos acostumbrados: caracteres fallados, moralmente cuestionables, personalidades llenas de complejos que, sin embargo, pretenden defender un mundo supuestamente moral y justo.

Rubén Merino (PUCP)
“El gran y único vigilante: La Torre de Babel en Watchmen”
La exposición reflexionará sobre la oposición entre la condición decadente en la que ha caído la sociedad presentada en el mundo de Watchmen y la actitud intelectualista del personaje Adrian Veidt. Esto se confrontará con el contexto socio-político peruano, en donde se intentará identificar los elementos antes mencionados; a partir de ello se reflexionará sobre la importancia de la comprensión de la diferencia en el diálogo y en la conciencia de la pluralidad.

Martín Valdez (PUCP)
“Los límites de cualquier teoría ética. Una reflexión sobre el macabro plan de Adrian Veidt en Watchmen”
La presente exposición busca centrarse en el macabro plan de Adrian Veidt, también conocido como el superhéroe Ozymandias, primero examinándolo y luego tratando de abordarlo tanto desde la perspectiva utilitarista, como de la ética kantiana, apelando a la idea de un meramente posible reino de los fines. Finalmente, reflexionaremos sobre los alcances de cualquier teoría ética ante casos que podríamos llamar “extremos”, como el propuesto en la presente exposición.


5:50 a 6:00 p.m.: Pausa

6:00 a 7:50 p.m.
CONVERSATORIO SOBRE INTERCULTURALIDAD
Fidel Tubino




VIERNES 23 (PUCP)



2:00 a 3:50 p.m.
Filosofía y sociedad


Miguel Ángel Nación (UNMSM)
La Racionalidad Histórica y el Estudio de la Forma Mercancía en Marx"
Asumir al hombre concreto en la historia significa desplazar el proceso de comprensión del ámbito de la razón metafísica y especulativa al terreno de la realidad social. En este sentido, pasar de lo concreto a lo abstracto significa pasar de las formas concretas dadas a las formas sociales ocultas. Esta racionalidad, que se le puede llamar histórica, es la que exponemos a partir del estudio de la forma mercancía realizada por Marx.

Luis Daniel Cárdenas Macher (UARM)
“Los límites de la racionalidad discursiva desde la noción de “constelación” de Adorno: una crítica a la intersubjetividad”
El siguiente texto busca plantear una crítica a la racionalidad discursiva a partir de la relación dialéctica entre sujeto y objeto que se presenta en la noción de constelación de Adorno. Con ello nos adentramos en la crítica a la epistemología que emprende Adorno para cuestionar finalmente la idea de intersubjetividad. En tal sentido, la pretensión de la ponencia es llegar a cuestionar nuestra concepción vigente de ética.

Luis Felipe Rivera (UNMSM)
“Marx y Fourier: paradigmas de la utopia moderna”
La presente ponencia aborda a grandes rasgos la propensión utópica propia de la modernidad (entendamos utopía en su sentido más idóneo, es decir, como un ideal viable), para ello tomaremos como paradigmas claves de esta inclinación a dos figuras importantes: Marx y Fourier. En ambos se expondrá el carácter propio de su proyección ideal hacia una sociedad donde los mayores perjuicios producto de la industrialización capitalista, que han mellado sobre la humanidad, serían superados. Si bien se verá fácilmente las diferencias entre ambos, entre la utopía holística marxiana y la utopía doméstica fuoreriana, se tratará más bien de encontrar sus puntos en común.


3:50 a 4:00 p.m.: Pausa

4:00 a 5:50 p.m.
Críticas a la Modernidad


Raphael Aybar (PUCP)
“La racionalidad y la historia crítica”
Se muestra cómo puede surgir una subjetividad comprometida desde una historia que usa los modelos de la historia monumental, anticuaria y crítica. La subjetividad comprometida es remedio del mal moderno del hastío y surge de la conciencia de la mediocridad de la época. La subjetividad surge contra la época a favor a un tiempo venidero. Esto nos lo enseña la historia que es la que posibilita esta subjetividad.

José Eduardo Rosales (UNMSM)
“Los principales lineamientos del racionalismo crítico”
En esta ponencia se describen las características principales del racionalismo crítico. Para cumplir dicho objetivo se empezará por esbozar las características generales del pensamiento popperiano destacando sus tesis en el campo gnoseológico. Lo que nos conducirá a distinguir tres ejes principales en la propuesta de Karl Popper: el falibilismo, el racionalismo crítico y el realismo conjetural. Es precisamente el segundo rasgo principal, el racionalismo crítico, lo que se desarrollará con mayor amplitud y detenimiento para apreciar la raíz ética de los planteamientos popperianos.


Manuel Seifert (PUCP)
“Racionalidad musical en El nacimiento de la tragedia de Nietzsche”


5:50 a 6:00 p.m.: Pausa

6:00 a 7:50 p.m.
CONFERENCIA MAGISTRAL
Javier Sádaba (invitado especial)


7:50 a 8:00 p.m.: Clausura

8:00 p.m.: Vino de Honor




lunes, 5 de octubre de 2009

EL VICEPRESIDENTE Y EL PERIODISTA



Gonzalo Gamio Gehri


Ayer, el Vicepresidente de la república, el Vicealmirante Luis Giampietri envió una carta al diario La República en la que acusa al columnista Augusto Álvarez Rodrich de calumnia. Arguye que el periodista ha sugerido que Giampietri es el autor intelectual de las amenazas contra la vida del Dr. Salomón Lerner Febres, ex Presidente de la CVR. Sindica tal “hecho” como un delito y desliza la posibilidad de demandarlo.

El periodista responde que el Vicepresidente no ha interpretado bien un texto sencillo. Sostiene que en ningún momento señaló que Giampietri o Rey han sido los autores del acoso contra el Dr. Lerner. De hecho, en el artículo Senderistas de Derecha , Álvarez Rodrich dice literalmente:

"Algunos sectores vinculados al gobierno están lanzando señales erróneas. No estoy sugiriendo, en modo alguno, que el vicepresidente Luis Giampietri o los ministros Rafael Rey o Aurelio Pastor estén detrás de la amenaza a Lerner. Pero sí creo que sus propuestas en temas como derechos humanos, museo de la memoria o justicia militar, y la forma como las plantean y algunos medios se las difunden, pueden estar siendo malinterpretadas por grupos que ven en esas arengas una invitación para hacer justicia con sus propias manos.”

Dice expresamente que no cree que estos miembros del Ejecutivo sean los autores de estos actos delictivos, pero sí considera que el discurso que aderezan – contra la CVR, contra las ONG, contra el proyecto de Museo de la Memoria y en general contra quienes defienden los derechos humanos en el Perú – puede estar siendo utilizado por grupos extremistas que buscan acallar la voz de quienes apuestan públicamente por hacer memoria y justicia a favor de las víctimas de la violencia. Es verdad que algunas expresiones de parlamentarios próximos a la extrema derecha y de políticos cercanos al gobierno (como aquella frase del ministros que sostenía que las autoridades del Estado no se había hecho presente en el entierro de las víctimas de Putis “porque nos preocupa mucho más las muertes de ahora que un entierro de cosas que sucedieron en el pasado) pueden encender involuntariamente la agresividad de aquellos individuos y grupos radicales que consideran que la violencia puede ser invocada para intentar silenciar a quienes piensan distinto. Y hay que decir que tal discurso inflamable no sólo prospera en las canteras de cierta política antiliberal, sino también al interior de la prensa autoritaria. Aquella prensa sensacionalista que ha usado falsos "trascendidos”, mentiras y notas tendenciosas para atacar maliciosamente a la CVR y a las organizaciones de derechos humanos, y hostilizar a sus miembros. La visceralidad está allí, en ese burdo "lenguaje de choque" que prescinde de la verdad y de toda clase de justificación. Ese funesto mensaje ha caído en manos de cierta “derecha fascistoide” – para usar la expresión del propio Salomón Lerner en una interesante entrevista concedida a Caretas – que ha asumido actitudes claramente violentistas.

Esa cultura de la visceralidad es la que hay que desmontar, promoviendo la cultura de la argumentación. Álvarez Rodrich ha señalado en su comentario a la carta de Giampietri que está muy mal escrita y peor articulada. Que no justifica su acusación y que sólo revela prepotencia y anhelo de impunidad planteado bajo el privilegio de la condición de congresista. Las freses son duras, pero buscan poner de manifiesto lo que - a juicio del propio articulista - constituye una forma de ejercer presión sobre un columnista de opinión. Es preciso rechazar cualquier clase de amenaza (velada o explícita) contra el periodismo independiente. Ningún tipo de sutil coacción sobre la prensa, esbozada desde el poder, puede prosperar en una sociedad genuinamente democrática. Creemos que la réplica de Álvarez Rodrich pone el punto sobre las íes.

Encontramos esos niveles de virulencia por todas partes. Por ejemplo, un "activista virtual" (1) sugirió fugaz y nebulosamente por allí que el recuerdo de Auschwittz se reduce hoy en día a una mera estrategia fundada en un instrumentalismo comercial y político. Que la memoria de la tragedia vivida puede ser usada y distorsionada de múltiples maneras (incluida la banalización) constituye un dato prácticamente obvio – casi una perogrullada para quienes se dedican al tema -, que Tzvetan Todorov ha analizado en detalle desde la perspectiva de la teoría política. Pero la sugerencia citada aludía originalmente a otra cosa, a que “lo que queda” de la memoria de Auschwitz es meramente su forma banalizada, “comercial”, en términos políticos y económicos (ese es, según el blog en cuestión - y cito a la letra a este señor neocon -, "el verdadero 'efecto' Auschwitz"). Estas expresiones resultan particularmente reveladoras, pues ponen de manifiesto una sugerencia ofensiva para muchas personas que padecieron la shoah, o que sindican acertadamente el horror nazi como un escándalo para la razón humana (luego se repuso el post, visiblemente modificado; intenta así corregirse infructuosamente, suavizando los textos - aunque tomando precauciones y cerrándolos ante cualquier comentario -, maquillándolos y así parecer menos "incorrecto"). Este tipo de situaciones locales y foráneas plantean un reto a los ciudadanos. Lo que ha sucedido la semana pasada en Lima es una llamada de alerta en torno al recrudecimiento de un pathos visceral e intolerante, completamente pernicioso para una democracia. Es preciso identificar la cultura de la violencia que florece sin resistencias en los medios y en el espacio político. Algo tenemos que hacer, no cabe duda. Empecemos desmontando esa clase de autoritarismo cotidiano, presente en el discurso, esa fascinación por la fuerza. Como se señalaba en la Europa de la posguerra – estoy citando ahora unas reflexiones del profesor Ciro Alegría -, no esperemos a que se formen de nuevo grupos fascistas o a que una nefasta ideología "revolucionaria" llame a tomar el fusil y marcharse al monte en nombre del espurio "sentido de la historia"; enfrentemos el comienzo, las raíces. Evitemos, construyendo instituciones justas, esgrimiendo buenos argumentos y promoviendo actitudes dialogantes, que la violencia se convierta nuevamente en una alternativa seductora.



(1) Un blogger de extrema derecha que aparentemente oculta su identidad bajo un seudónimo.