miércoles, 12 de mayo de 2010

DOS REFLEXIONES BREVES



Gonzalo Gamio Gehri

I

En las últimas semanas, los sectores conservadores que apoyan una eventual intervención cardenalicia sobre la PUCP – y sus aliados mediáticos pseudoliberales – han señalado maliciosamente que la autoridades de la PUCP se estarían declarando en “franca rebeldía” contra el fallo del Tribunal Constitucional en materia de la acción de amparo interpuesta por la Universidad; esta actitud – sugieren – sería contraria a la ética liberal de la justicia y la legalidad. Nada más lejos de la realidad. El Rector de la PUCP ha señalado que se acatará el fallo – que alude a un aspecto formal de este conflicto – y que apelarán a las instancias internacionales pertinentes. Lo que no dicen los activistas reaccionarios – y sus pares “liberales” – es que, en sentido estricto, la PUCP tendría que haber ganado en la sala superior al contar con los tres votos correspondientes. La Universidad ha manifestado esto en comunicados que ha dirigido a la opinión pública. Aquí existe una controversia instalada en la observancia misma del principio de legalidad; este es un asunto que los reaccionarios y sus camaradas mediáticos soslayan deliberadamente. Yo no soy abogado, pero explica bien esta situación el especialista Juan Monroy en Un caso para acusación constitucional, artículo publicado en El Comercio:

“En el Perú las salas superiores están formadas por 3 jueces. Para que resuelvan un caso necesitan unanimidad, solo 3 votos conformes hacen sentencia. Antes de resolver el caso, al TC se le probó, fehacientemente, que en la sala superior se habían emitido 3 votos favorables al primer pedido de amparo de la PUCP. ¿Y qué hizo el TC con esta afirmación categórica y evidente? Disfrazó el tema diciendo que el artículo 141 de la Ley Orgánica del Poder Judicial es “normatividad infraconstitucional procesal”, por lo que si tal hecho ha ocurrido o no, ello escapa a su función. En efecto, la norma citada no está en la Constitución. ¿Y qué dice el artículo 141 citado? Que 3 votos de una sala superior hacen sentencia.


En el Perú una sentencia de amparo favorable al demandante en segundo grado tiene calidad de cosa juzgada. El TC conoce miles de amparos al año, así que es imposible que no conozca ese dato normativo. Es decir, la PUCP ya había ganado el caso, además con la autoridad de la cosa juzgada, pero el TC ha considerado que este hecho es irrelevante (¿?).


El artículo 139,2 de la Constitución prescribe que la cosa juzgada es la máxima garantía de un ciudadano cuando discute sus derechos, por lo que ninguna autoridad puede afectarla. El TC, máximo ente tutelar de la Constitución, debe protegerla incondicionalmente. Sin embargo, estamos ante la paradoja de las paradojas: el órgano encargado de velar por la vigencia de la Constitución la ha violado flagrante e intencionalmente. Usando la táctica del avestruz no solo ha expedido una sentencia nula sino, sobre todo, inconstitucional. Más allá del derecho de la PUCP a invalidar una sentencia viciada, la sucesión ininterrumpida de excesos impone que se precise a los miembros del TC los límites del órgano que forman. No está en discusión la necesidad de tener un TC. Sí lo está, en cambio, esclarecer qué esperamos de aquel y sobre todo de sus miembros. Aunque de estos últimos será mejor saber, urgentemente, qué no debemos esperar”.

Este es un punto que los hoy súbitos e improvisados “defensores de la legalidad” no toman en consideración, a pesar de que – como argumenta Monroy – puede ser tema de una acusación constitucional.

II

No cabe duda que el frente mediático y blogosférico constituye el “otro frente” de este conflicto. Veo muy “organizados” a los enemigos de la PUCP, convertidos en agitadores de Facebook , activistas entusiastas en otros espacios, siempre prestos a responder – con el mismo tono agresivo, los mismos argumentos y casi con el mismo estilo de redacción – a los artículos que aparecen en la web de La República defendiendo la autonomía de la PUCP.

En muchos casos, existe una genuina desinformación sobre la PUCP, aderezada y propiciada por ciertos medios de prensa y no pocos blogs. Leí con preocupación en el blog Vacío – de mi gran amigo Daniel Luna – que un comentarista señalaba erróneamente que el libro Camino de Escrivá de Balaguer no estaba en la Biblioteca (o había sido retirado de los estantes de la Biblioteca). No tiene sentido especular sobre el origen de este dato falso, que bien puede ser atribuido a la falta de cuidado y no a la mala fe (a pesar de que uno debe cerciorarse de que sus afirmaciones estén bien justificadas antes de lanzarlas). Afortunadamente, Raúl Zegarra desmintió esa extraña aseveración, señalando el paradero y código del escrito:

BV 4811 E796
Camino
Escrivá de Balaguer, Josemaría, 1902-1975
2001.

Estantes - Biblioteca de teología

Es que, precisamente, si algo caracteriza a la PUCP es su disposición a hacer accesible toda información académica y culturalmente relevante y toda expresión de pensamiento, de modo que pueda convertirse en foco de debate y reflexión crítica. Facilitar la lectura directa y libre de todo material de investigación. Esto, por supuesto, no constituye una novedad o un dato “revolucionmario”: se trata de una exigencia esencial a cualquier genuina Universidad. Y la PUCP lo es, con todas sus letras.


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17 comentarios:

Mademoiselle de Maupin dijo...

Desconozco los trámites judiciales y la situación exacta de PUCP respecto a ellos, de modo que prefiero no opinar sobre el caso.

Así que, saliéndome del tema, dos curiosidades:

1 ¿No existen conservadores que sean honestos y estén en contra del Cardenal Cipriani por considerarlo corrupto pese a que él también sea conservador, del mismo modo en el cual existen liberales honestos que están en contra de otros liberales por causa de su corrupción?

2 ¿No existen reaccionarios que por considerar al Cardenal Cipriani como un mero conservador oligarca plutocrático, en lugar de reaccionario aristocrático, estén en contra de él?

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Sofía:

Yo preferiría prescindir de las calificaciones, y quedarme con la pregunta, que es muy clara. Ciertamente, no todos los conservadores y reaccionarios están en favor de una hipotética intervención de la PUCP. Por ejemplo, Eduardo Hernando Nieto se ha pronunciado en favor de la autonomía de la Universidad. No es el único caso.

Saludos,
Gonzalo.

aldo dijo...

hasta aquí ha revotado el error que cometí de señalar que no estaba el libro Camino de San Josemaría Escrivá. nuevamente expreso mis disculpas y en ningun momento quise decir que la pucp haya censurado un libro, simplemente me sorprendió que fuera un poco mas dificil ubicarlo que en anteriores oportunidades. es un error mio el no haberlo buscado con mayor ahinco, pero el sistema de biblioteca pense que funcionaba mejor.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Aldo:

No hay problema. Sin embargo, acabo de hacer la prueba en el catálogo en línea y salió el libro a la primera.

Saludos,
Gonzalo.

aldo dijo...

lo que me ha indignado han sido los calificativos del señor Zegarra. al parecer usted lo conoce y lo aprecia, pero me ha ofendido sobre manera, jamas pense, como expresé en el blog del señor Luna que alguien que supuestamente se jacta de ser profesor de la pucp y de ser tolerante salte como un leon al primer error que una pueda cometer contra su bien amada universidad de la que yo tambien soy miembro.

Gonzalo Gamio dijo...

Te entiendo, Aldo, pero creo que es necesario entender también que tu información infundada era grave - pues la PUCP jamás ha dificultado el acceso a lecturas -, y que el falso dato hubiera terminado como una "chiquitita" más en "Correo".

Saludos,
Gonzalo.

aldo dijo...

me parece o usted esta justificando esa actitud ofensiva? en primer lugar jamas he utilizado terminos agraviantes contra nadie simplemente di un informacion erronea de la que me retracte y pido nuevamente disculpas. no era mi intencion decir que la pucp censurara libros y jamas lo hara. pero ustedes que defienden la dignidad de la persona no es posible que admitan a esa tipo de gente que con tono burlon pretende dejar mal parado a otro. esta bien que discrepemos pero a un lado los adjetivos personales. ademas el señor Luna me exigio mejor calidad en mis comentarios, ajaja, acaso no leyo las invectivas de su amigo. por favor al parecer tienen doble moral.

Gonzalo Gamio dijo...

No, no avalo el tono. Sólo entiendo la preocupación. El dato falso pudo ser usado por "Correo" u otro medio (que se dedican a leer blogs, en liugar de hacer periodismo de investigación).

Saludos,
Gonzalo.

Jorgesp dijo...

Con respecto a la pregunta de Mademoiselle de Maupin:

En lo personal, tengo mis dudas acerca de la viabilidad de definir a alguien como liberal o conservador en el mundo contemporaneo, donde hay tantas, pero tantas mezclas ideologicas. Por ejemplo, a algunos les parece que Gonzalo es un Liberal (llamandolo asi, como si fuese una forma de insulto), cuando a otros podria parecerle lo contrario debido a su interes y defensa de la lectura de los clasicos griegos (enfocado en la virtud) y de Hegel (autor que por su busqueda del reconocimiento del otro sobre la autonomia individual muchas veces es considerado conservador... interpretaciones mas interepraciones menos).

En ese sentido, no podria igualmente catalogarme a mi en ninguno de los dos bandos tampoco. Debido a que la mayoria de mis amigos filosofos me consideran liberal, mientras que mis amigos abogados me llaman conservador. Sin embargo, desde una vena conservadora que creo que podria ser validamente defendida por mi persona, te responderia que una persona que esta tan interesada en temas materiales, como lamentablemente es nuestro cardenal, simplemente demuestra una gran pobreza de espiritu.

Por lo anterior, no considero valido que una persona que notoriamente carece de cualidades espirituales, guie cualquier institucion. Si una persona, esta es mi muy personal vision, viniese a prohibirme leer a Marx (a quien empece a leer desde Locke) o a Carl Schmitt (a quien empece a leer desde una vision republicana del mismo), simplemente se encontraria frente a una pared que no tendria asco en usar la fuerza como respuesta para defender mi derecho de leer lo que me de la gana.

Sin embargo, tengo que hacer notar que por mas que el comentario del profesor Monroy es muy cierto desde una logica procedimental. La estrategia de la catolica debio ser esperar a que termine el proceso civil y unicamente reclamar por la vulneracion al debido proceso ante el tribunal constitucional, no pedir un pronunciamiento sobre el fondo. Repetire aca, lo que en persona le he dicho a varias personas, la estrategia procesal de la catolica, FUE PESIMA. Asi que, lamentablemente, si alguien tiene la culpa que Cipriani tenga la catolica, casi servida en bandeja de plata... es de aquellos que se encargaron de dirigir la estrategia procesal.

Cualquier estudiante que haya llevado procesal constitucional, podra confirmar que la catolica no llevo el proceso de forma acertada, no contrato a la gente adecuada (teniendo profesionales de la calidad de Samuel Abad), prefirio contratara otros abogados, unicamente por el peso mediatico que estos generaban... y bueno... ahi estan las consecuencias ¿no?.

Gracias por el espacio Gonzalo.

Geviert dijo...

saludos,

de acuerdo con la parte final de Jorgesp, sobre la estrategia procesal. Al respecto ya comenté repetidas veces en la misma dirección. Personalmente, añadiéndome a la respuesta de Gonzalo a Sofía, sin duda la autonomía universitaria no se toca. La iglesia como actor político se demuestra responsable en los procesos de liberalización política y transición inicial, no en los procesos de consolidamiento democrático, que es un proceso más amplio e involucra la sociedad civil en varios frentes, no sólo el religioso. En este sentido, la iglesia no es un agente responsable que promueva activamente procesos de consolidamiento de régimen: se adapta siempre a este o tal régimen (autoritario o no). Está escrito en su forma política (romana). Por lo tanto, no teniendo que defender sino sus propios intereses, se puede prescindir de su tutela académica en el caso de la PUCP. Puede convivir en pluralismo con las otras ofertas formativas sin duda. Como ya escribí también, desde mi punto de vista el plano político de la pugna Iglesia-PUCP es mucho más amplio (la autonomía universitaria es una parte), e involucra ambas elites por igual.

Sobre el ser conservador y estar en desacuerdo con Cipriani, claro, no veo contradicción, como buenos casos de católicos conservadores con opciones liberales. Esta catalogación en compartimientos rígidamente separados de las doctrinas políticas es una falacia, buena para crear identidades definidas "amigo-enemigo" (como cita Eduardo Gonzales) en la arena electoral o en el debate de café. El liberalismo tiene una vena íntima con el anarquismo libertario y romántico, no menos que con el conservadurismo "duro", el whig inglés. Tiene una peculiar fusión nacional-religiosa en Alemania (denominado nacional-liberalismo). Las visiones del mundo son, pues, mucho más complejas que sus actores, finalmente depende también qué concepción del tiempo se maneje detrás de ellas. Una visión circular del tiempo no excluye una lineal: ambas tienen el mismo punto de origen.

Giovanni

Raúl dijo...

En atención a tu post, Gonzalo, y al reclamo de Aldo, digo algo muy breve, ya que he sido aludido.

No considero que haya agredido a Algo. Lo he descrito como incompetente en el uso de la biblioteca y eso es un hecho, no un juicio de valor que pretenda ofenderlo. He dicho que su limitación intelectual impidió que pensase en mejores criterios de búsqueda (poner "autor" en vez de "título", por ejemplo...y eso que tú mismo has probado que ni hacía falta); si eso se toma como un estado permanente, puede sonar ofensivo, es verdad: me refería a su limitación intelectual momentánea en el uso de la biblioteca, lo cual es otro mero dato y no una ofensa. Finalmente, mencioné que sentía vergüenza ajena de que alguien que no sabe usar los servicios informáticos de la Universidad se atreva a decir que la Universidad podría estar censurando la lectura de un libro canónico de un pensador conservador como Escrivá (esta es la cita exacta de Aldo: "lamento que la pucp LO HAYA SACADO --énfasis mío-- de sus estantes de biblioteca"). Ese, en efecto, es un juicio de valor, pero no una ofensa. No puedo ser acusado de agresor por sentir vergüenza ajena ante un comentario de esa naturaleza que, encima, proviene de una negligencia.

Luego, no ha habido ofensa en sentido estricto; no obstante, y allí sí retrocedo, jamás quise hacerle daño a Aldo ni agredirlo. Si ese ha sido el caso, no me molesta pedirle disculpas y lo hago con gusto. Eso no quita, sin embargo, que se tratase de un hecho grave, más allá de que no haya estado motivado por la mala intención, como él aduce y no tengo por qué no creerle.

Se me dispense, entonces, si exageré en las formas.

PD: Espero que esto no se tome como ofensa también: Daniel se refiere a tus errores de redacción, Aldo, no al contenido de tus intervenciones. No es un asunto de "doble moral", cuidado; es meramente un tema de competencia lingüística. Evita, por favor, acusar con tono subido si no eres capaz de notar cosas de orden formal como cuestiones de ortografía y gramática.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Raúl:

Definitivamente, el error de Aldo iba a estimular a los enemigos de la PUCP, que ya se estaban afilando los dientes con el tema de "Camino".

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Jorge:

Efectivamente, etiquetas como "liberal", "izquierdista" y "conservador" son meramente referenciales, y tienden a simplificar un pensamiento más complejo.

Saludos,
Gonzalo.

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Giovanni:

Tu respuesta a Sofía es impecable.

Sobre el caso PUCP, escribiré un post más adelante tomando tu lectura como punto de partida, pues nos lleva por caminos que hay que discutir.

Saludos,
Gonzalo.

Geviert dijo...

"El liberalismo tiene una vena íntima con el anarquismo libertario y romántico"

Saludos Gonzalo,

añadiría una conclusión a tu respuesta. Si la frase citada es cierta, entonces mi estimada Sofía es un espíritu liberal completamente en potencia. Tiempo al tiempo. No es una irreverencia, por las siguiente palabras, se medite con atención:

No existe misterio más bello que ver acontecer la idea más odiada, aquella más íntimamente rechazada con todo nuestro espíritu, aquella declarada sin reparos como la más tremenda por nuestro intelecto, aquella vivida como las más abyecta que se haya podido posar algunas vez sobre nuestros pensamientos; aquella confutada por todas nuestras teorías, silogismos, principios y conceptos con el más puro ahinco del verbo, con el ímpetu más indómito y rebelde de nuestra alma purísima. No existe, repito, nada más bello, que ver acontecer precisamente aquella misma idea que - silenciosa, sin rechazar ni confutar nada, sin negar ni oponerse, impertérrita y completamente ciega - impone su único yugo ineluctable sobre nuestro propia piel, fundiendo el estupor más inesperado con el mismísimo hierro, fundiendo el rubor mismo con el acero y el fuego.

En otras palabras: todo ímpetu y toda pasión expresada en su forma más pura y honesta - como se da en el caso de Sofía -, toda sacra desmesura y toda hybris, es un jano bifrons inevitable: son dos miradas inconciliables sobre un único camino perpetuo. Tarde o temprano nos confrontamos con el horror de esa idea odiada, que es ya nuestra y nosotros con ella, en el sueño. A esto los románticos le daban el nombre de Neigung.

Es la contradicción más odiada que muestra inesperadamente su revés, el misterio y la medida.

Si lo escrito también es cierto, me debes permitir, entonces, que te condene a tí también Gonzalo, pero al revés: ¡serás un conservador! ;-)

cordialmente,
Giovanni

Anónimo dijo...

Lo felicito señor.Usted abre una puerta a los cristianos para ser izquierdistas.¿por que solo se puede ser de izquierda negando a Dios?.Nada nuevo hay bajo el sol.Los ricos se engordan a costa de los pobres,siempre fue asi,derechas e izquierdas siempre fueron falsos liberales.Dios nos hizo para ejercer el libre albedrio.No es algo para perderse en disquisiciones filosoficas.El ser humano es liberal por naturaleza y de izquierda por su solidaridad(apelando a la benevolencia del alma humana).Nadie ha inventado nada.Solo Dios todopoderoso.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Giovanni:

Admito con entusiasmo la validez de tu reflexión. Te has mostrado como un sutil suscriptor de la dialéctica hegeliana. Estoy de acuerdo contigo. Muchos espíritus coexisten en mi propio pensamiento. Uno liberal, uno socialista, y ciertamente uno conservador (preferiría decir un "neoaristotélico"). No puedo negarlo, dada mi devoción por los griegos. El discernimiento práctico nos invita a señalar qué debe conservarse y qué transformarse.

Saber mantenerse asumiendo lo negativo - dice Hegel - es lo que determina el carácter.

Saludos,
Gonzalo.