martes, 2 de mayo de 2017
DIEZ AÑOS...
martes, 20 de abril de 2010
FILOSOFÍA POLÍTICA Y MUNDO ORDINARIO

Gonzalo Gamio Gehri
Este blog cumple tres años de vida. Se trata de un espacio que reflexión y diálogo al que le tengo un particular cariño. Tiene una estupenda lectoría y la calidad de la mayoría de los comentarios de los lectores y participantes me anima a continuar renovando esta bitácora dos veces por semana, a pesar de los múltiples compromisos académicos que tengo. Lo hago con entusiasmo. Escibir aquí y participar en los debates que se suscitan en este blog es un placer para mí. Pretendo que Política y mundo ordinario tenga una larga y buena vida.
sábado, 16 de enero de 2010
LA CVR, LOS BLOGS Y LA PRENSA DE ULTRADERECHA

Gonzalo Gamio Gehri
1.- La CVR, el Gran Combo Club y los "rebotes" en la prensa autoritaria.
Como comenté en el blog mencionado, me parece que la tesis de Hayner – al menos tal y como aparece fragmentario en el post de Silvio Rendón, pues no conozco el libro de Hayner– es estrecha de miras. No se plantea un análisis del contenido del mandato y las tareas de
Pero también hay que decir que el escueto cuadro contribuye a echar sombras sobre una investigación importante. El cuadro no dice mucho en realidad, y esa indeterminación se presta a interpretaciones de diversa ralea. No sólo no se toma en cuenta las tareas que
Sobre el tema de las cifras, prefiero dar la palabra a los expertos en la materia. Daniel Manrique nos ha indicado una página en donde se responde a las preguntas más frecuentes sobre el asunto. No voy a detenerme en este punto.
Como era de esperarse, el post fue “rebotado” en Correo y
Algunas personas me han acusado de suscribir el Informe de
Estoy convencido de que el Informe de
Considero, también, que debemos reconocer la valía de quienes exponen su vida e integridad por la causa de los derechos humanos en el Perú. Es el caso del ex Presidente de la CVR, que ha tenido que afrontar diversos ataques y amenazas por su defensa de la memoria y la justicia. Evidentemente, la causa de los derechos humanos exige un gran compromiso, que algunas personas asumen con singular valentía e integridad. He dicho que la cultura de los derechos humanos constituye un signo de civilización, que debería ser vindicado más allá de las ideologías políticas y los credos. No se trata de un asunto de fe ciega, sino de convicciones y puntos de vista sobre los cuales pueden ofrecerse buenas razones. Ese es el caso de la defensa de la CVR peruana. Es pertinente y legítimo plantear una discusión del orden de lo cuantitativo, como la que Silvio Rendón propone, contando por supuesto con un mayor número de criterios para formarse un juicio más preciso. Pienso que el cuadro está incompleto; sólo podemos afirmar que
Considero que existe un segundo tipo de investigación y debate – complementario respecto del anterior - que se echa de menos en nuestro medio. Se trata de un estudio de orden cualitativo, un estudio comparado de justicia transicional, que contraste el mandato, los alcances y resultados de las comisiones de la verdad en el mundo (a lo mejor dos o tres). Esta clase de discusión prácticamente está fuera de los blogs, seducidos muchas veces por la inmediatez del supuesto “dato” o por la generación de controversias alrededor de presuntas “denuncias”. Debemos incorporar esta discusión en la blogósfera.
No existe documento que no deba ser examinado, interpelado y discutido ¡Ni siquiera
Hace unos días que he renunciado al Gran Combo Club, motivado por el particular "estilo" - a mi juicio cuestionable -de algún autor puntual y algunos problemas de tipo argumentativo en algunas de sus recientes entradas, y también por algunas cuestiones de fondo. Mi salida obedece a razones de principio: no podía avalar las malas formas de los posts de ese nuevo miembro del GCC, tampoco algunas afirmaciones del autor en cuestión, pues las considero absolutamente injustas. Les doy las gracias a mis antiguos compañeros por la oportunidad brindada. Más allá de estas agudas discrepancias, considero a los miembros fundadores del Combo – quienes me invitaron a participar en ese importante espacio - buenos amigos y personas valiosas. Les deseo la mejor de las suertes. En adelante, concentraré mi actividad bloguera en esta bitácora filosófica personal, Política y Mundo Ordinario.
2.- Otro frente: los "reaccionarios" y el anhelo de impunidad.
Los enemigos de la justicia transicional están en plena actividad, también en la blogósfera. En un blog expresamente contrario a la causa de los derechos humanos, el autor celebra que supuestamente en Brasil los militares hayan ejercido presión sobre Lula para que no se forme una comisión de la verdad en ese país y se mantenga en vigencia una vergonzante ley de amnistía; según el pintoresco post, el gobierno brasileño habría cedido ante el burdo chantaje. El autor deja entrever que los militares peruanos debieron hacer lo mismo (dice literalmente que "los militares de Brasil son un ejemplo. Los nuestros... bueno..."). Así como lo oye, la idea que se desliza en esa nota es que los uniformados debieron poner en jaque al poder civil para impedir que se haga memoria y se investiguen los crímenes del pasado. Fíjense además en el último párrafo en negro del post, encontrará un breve manifiesto militarista, insultante y mal escrito. La vieja ilusión de la impunidad y de la 'carta libre' para los uniformados (y el anhelo de amnistía). Lamentable, verdaderamente lamentable. Son las incongruencias de quienes pasan por personas religiosas, pero de facto defienden una cultura de muerte. Este señor ni siquiera sabe que muchas comisiones de la verdad - entre ellas la CVR - son instituciones del Estado, formadas por mandato del Estado (no son organismos "externos" que se "entrometen", como sugiere cómicamente el blogger en uno de sus comentarios....debería documentarse mínimamente sobre el tema). Se olvida que en el Perú las Fuerzas Armadas no pueden convertirse legalmente en un grupo de presión política, y que, históricamente, en el año 2001, las Fuerzas Armadas peruanas estaban en una situación precaria - y en un contexto de necesaria reestructuración y autocrítica -, por los sonados escándalos de corrupción de la "promoción Montesinos" y la cúpula afín al fujimontesinismo, que había sido justamente doblegada después de la caída del régimen autoritario de Fujimori. La institución militar misma exigía ser purificada de sus malos elementos. El gobierno de transición intentaba configurar unas fuerzas del orden leales a la democracia. Ese proyecto se debilitó años después, lastimosamente.
Actualización:
1.- Véase la contundente réplica de Arturo Caballero y otra de César Zarzosa al post de Ricardo Milla sobre este tema. Ambos textos constituyen una solvente y definitiva refutación del militarismo craso de Milla.
2.- Véase el particularmente contundente comentario de Eduardo Gonzalez al post de Ricardo Milla. El joven bloguero responde de manera confusa que él no defiende el crimen y la impunidad, y que sólo está "contra la ideología detrás de las "comisiones de la verdad"" (sic). Sin embargo, su endeble post versa no sobre las ideologías, sino sobre la extorsión que ejerce el ejército brasileño sobre su propio gobierno con el fin de que no se investiguen sus delitos. Extorsión que él saluda con entusiasmo, juzgándola como "ejemplar". De Ripley.
jueves, 10 de septiembre de 2009
¿UN NUEVO ÁGORA?

Dos imágenes dominan el horizonte abierto por la filosofía política clásica. La primera es la descrita por la alegoría de la caverna de Platón, el retrato de un mundo sumido en la confusión y el prejuicio, una humanidad que vive entre las sombras hasta que el filósofo inicia su camino hacia la luz, cuyo resultado permite que cada cosa sea vista y revele su lugar en un orden mayor de significados. La condición inicial del ser humano es aquí la de una criatura cautiva en una red de apariencias tejida por los sofistas y los tiranos, que manipulan su conducta imponiendo a los prisioneros una concepción falsa de la realidad y de sí mismos. La liberación de estas ataduras pasa por la parificación del pensamiento, que abandona por fin las opiniones y se dispone a conocer lo que en sí mismo constituye lo que es bueno y mejor para la vida.
La segunda imagen corresponde al ágora, el espacio público que convocaba a los ciudadanos atenienses a discutir en torno a la justicia y a la calidad de las instituciones políticas. Más precisamente, el Areópago, otrora lugar de culto a Ares y a la violencia, que se convierte finalmente por obra de los hombres en el escenario de las asambleas cívicas y en la sede de los tribunales. Se trata de un espacio para el discernimiento público, para el libre intercambio de argumentos que orientan nuestra vida común. Se trata de forjar consensos racionales y provisionales, tanto como expresar disensos racionales que puedan ser fructíferos para el debate y para la defensa de las libertades. El objetivo es producir la metánoia (el cambio en el modo de pensar y de sentir) entre los agentes políticos. Esta clase de práctica dialógica también está expuesta a la manipulación – qué duda cabe -, pero no disponemos de un saber de privilegio (“objetivo”) para denunciarla. Se la desenmascara in situ, merced a las habilidades dialécticas y al ejercicio del espíritu crítico de los participantes.
A pesar de la profundidad y el heroísmo de la primera imagen, siento mayor afinidad por la segunda. Pienso en el tribunal que absolvió al príncipe Orestes, y lo libró del yugo de las erinias, servidoras de la justicia cósmica y divinidades de la venganza. El ágora simboliza el locus de la racionalidad pública, de la justicia que hemos fundado los seres humanos gracias a nuestra capacidad de entendimiento común. El proceso de deliberación y construcción del juicio político es también de tipo correctivo - promueve el esclarecimiento de los problemas, la conversión de los “prejuicios” en “juicios” -, pero no postula un camino ascendente que (al menos en la interpretación tradicional), supondría el abandono de la perspectiva del mundo ordinario, sus afanes, sus conflictos. El diálogo que se cultiva en el ágora pretende ser horizontal; la verdad y la justicia que se pretende conquistar son inseparables de la experiencia encarnada de la discusión y la acción política. Parafraseando a Michael Walzer, la caverna platónica es un escenario del que no debemos salir; es un mundo que debemos saber habitar.
Leer el artículo en la Revista Nudo.
Imagen tomada de: http://images.google.com.pe/imgres?imgurl=http://exterior.pntic.mec.es/hrag0000/imag/naveg/stoa2.jpg&imgrefurl=http://exterior.pntic.mec.es/hrag0000/&usg=__6BffsBFj_Nm4bi6qo4pwaYA_imQ=&h=333&w=500&sz=34&hl=es&start=49&sig2=VCaSiSTXXsBNoXgP7nR6dw&tbnid=B4-gM72AqJ-zoM:&tbnh=87&tbnw=130&prev=/images%3Fq%3Dagora%2Bde%2Batenas%26gbv%3D2%26ndsp%3D20%26hl%3Des%26sa%3DN%26start%3D40&ei=n26pSoH-HILhlAfQs_XhBg
miércoles, 7 de enero de 2009
APUNTES SOBRE LA BLOGÓSFERA

Gonzalo Gamio Gehri
Este blog está próximo a cumplir dos años en mayo y tiene – creo yo – una vida más o menos saludable. Tiene un doble propósito: de un lado, busca extender el debate filosófico-político sobre la vida pública más allá de los espacios académicos; por otro, pretende no descuidar – en el contexto del debate mencionado – una reflexión más arraigada sobre lo que sucede en el Perú, con sus instituciones y con sus ciudadanos. Veo que ambos propósitos se retroalimentan: la vocación filosófica por el planteamiento o el esclarecimiento de la cuestión de la vida buena (o el problema de la verdad) está estrechamente ligada a la preocupación por las tensiones y complejidades de nuestro mundo ordinario. Esta conexión tiene ya una historia larga. Sócrates entendía la actividad filosófica como una práctica social que se llevaba a cabo en la calle – en la plaza -, y que se proponía promover el ejercicio del examen crítico – el tábano filosófico - entre los ciudadanos de la pólis. En una perspectiva sólo parcialmente diferente, Hegel sostenía que la filosofía es su propio tiempo aprehendido en el pensamiento. En mi panteón filosófico personal, ellos son los héroes que ofrecen una pauta inspiradora acerca del diálogo que puede entablarse entre las exigencias de la filosofía y las del mundo ordinario. Si la filosofía permanece como un asunto estrictamente universitario y no se pone al servicio del ciudadano (por supuesto, sin abandonar el rigor conceptual que le es ‘esencial’), entonces estamos desatendiendo el magisterio de Sócrates. Si ella pretende huir de lo temporal en pos de una abstracta eternidad, desatendemos la convicción hegeliana de que la filosofía puede hacer algo significativo con nosotros.
Este extraño (y cínico) argumento no nos lleva muy lejos, la verdad; después de todo, el terreno de las intenciones y las cavilaciones internas es casi inescrutable desde el punto de vista de los demás. De hecho, este argumento "desenmascarador" tampoco deja la abultada subjetividad de los “críticos” fuera de la ecuación. También engorda la autoestima el goce producido por “voltear el argumento del otro”, “mirar las cosas desde una arista imperceptible, pero crucial”, “desenmascarar el ego del rival”, etc. Simplemente creo que si los blogs sirven como espacios de vigilancia (y algunos pueden resultar útiles en esta materia), está bien. Una democracia sana requiere de ciudadanos alertas y bien dispuestos a actuar en común. Quien teme o se burla del peligro de alentar la formación de “ciudadanos modelo” presupone que nadie o casi nadie se compromete políticamente de otra manera que siguiendo el interés particular. Yo prefiero pensar de otro modo, y no buscar fantasmas donde quizá no los haya. Finalmente, considero que el compromiso con el fortalecimiento del Estado Democrático, y con el derecho a no ser torturado, estar bien informado, etc., no constituye un signo de “beatísima virtud”, sino es la expresión de respaldo ciudadano a ciertos principios e instituciones que permiten que una sociedad moderna funcione y exista como un sistema de justicia y libertades. A los “críticos de la democracia liberal”, que se cuelgan de estas objeciones, les preguntaría qué alternativa proponen a una sociedad democrática ¿Una dictadura comisarial del tipo "reaccionario"? ¿La tiranía estalinista del partido único? ¿Un retorno delirante al Antiguo Régimen? No gracias. Prefiero el Régimen constitucional, con todas sus imperfecciones. Que vivan los “cívicos”.
No cabe duda que la Blogósfera constituye un espacio muy interesante para el intercambio de ideas y de argumentos sobre filosofía práctica y también sobre actualidad política. Contamos en nuestro medio con inspiradores espacios de reflexión virtual. El trabajo excelente que realizan Martín Tanaka y Gonzalo Portocarrero con sus blogs en el campo de las ciencias sociales constituía para mí (y sigue constituyendo) un importante ejemplo a seguir. Creo que en el ámbito periodístico, los blogs han cumplido una labor interesante, en tiempos en los que un sector importante de la prensa oficial ha optado por asumir una burda actitud cortesana respecto de quienes detentan el poder, y en los que cierta prensa ha abandonado casi por completo la investigación como el centro de su propio quehacer. Esta es una gran responsabilidad que ya no cabe evadir: esperamos de los blogs periodísticos mayor rigor y oficio en el tratamiento de la noticia. Han hecho denuncias valientes y organizado campañas importantes, pero en otras ocasiones ha patinado sonoramente.
Augusto Álvarez Rodrich ha dicho que el 2008 ha sido el año de los blogs. Tiene toda la razón. Los blogs son espacios que tienden a democratizar la esfera de opinión pública. El ciudadano de a pie puede polemizar con César Hildebrandt o el propio Álvarez Rodrich. La columna de La República o El Comercio de ayer puede convertirse hoy en foco de discusión cívica en los blogs, y rebotar luego en los medios audiovisuales, como ha sucedido en más de una ocasión. Por supuesto, esa clase de dinamización del diálogo la logramos en los espacios locales – en conversaciones cara a cara -, pero sin la fluidez, la y los alcances que permiten los espacios virtuales. En cierta forma – y bajo contextos puntuales -, la red se pone al servicio de las prácticas democráticas. Sería patético estar a merced permanente de “líderes de opinión” como Aldo Mariátegui, sus “ocurrencias” y sus venerables glosas de Wikipedia. Los blogs han aportado un mayor espíritu crítico en situaciones en que los medios formales hacen guiños al gobierno o se niegan a publicar documentos de interés público como los “petroaudios” en aras de la “gobernabilidad”.
Por supuesto, la Blogósfera peruana también presenta graves defectos (la política del anonimato de comentaristas y blogueros, que favorece el lenguaje ofensivo y el agravio impune, las “guerritas” mediocres entre blogs, etc.), pero sin duda constituye una alternativa interesante que contrasta con la pobreza de muchos medios de comunicación y con el notoriamente alicaído nivel de la discusión política en los espacios oficiales. Será importante que estos puntos flacos de nuestra blogósfera (empezando por nuestros propios blogs, ciertamente) puedan corregirse con el tiempo.






