miércoles, 26 de diciembre de 2012

NATIVIDAD





Gonzalo Gamio Gehri


Una de las cosas especiales de la Navidad es que su espíritu trasciende las comunidades religiosas, incluso el cristianismo. Para muchos, se trata de celebrar el nacimiento del Hijo, para otros evoca el recuerdo del niño que nació en un pesebre, y que – nadando a contracorriente de quienes identifican el sentido de la vida con la acumulación de poder  y riqueza – predicó en su madurez la incómoda tesis de que el genuino poder reside en la capacidad de brindar amor y perdón a los demás. Y vivió entre los más humildes, aquellos que los poderosos consideraban – y siguen considerando – insignificantes. Tuvo incluso la osadía de señalar que ellos serían los primeros en acceder al Reino.

La muerte de cruz esperaba a quien ese mensaje difundió y encarnó hasta el extremo, considerando a los más pequeños – el pobre, la viuda, el extranjero – no súbditos, sino amigos. Ese mensaje resulta irritante y desafiante para quienes administran el poder en las instituciones políticas e incluso – con no escasa frecuencia -, en las propias instituciones religiosas. Una amistad que exige dar la vida por los amigos, en el marco de una renuncia radical a toda forma de violencia. Qué lejos del fetichismo del poder y de la seducción del uso de la fuerza. Jesús de Nazareth nunca sucumbió a la ilusión de pretender el control sobre la conducta de las personas. Ni siquiera “por su bien”. La suya era una vocación por la libertad. En su nombre, no dudó en enfrentarse a las autoridades políticas y religiosas de su tiempo.

No tendría que ser casual para los cristianos que el Dios encarnado haya elegido un pesebre para ingresar a nuestro mundo humano. Gustavo Gutiérrez nos lo ha recordado en sus escritos, Nacer pobre entre los pobres, débil entre los débiles. Expuesto a las privaciones y peligros que amenazan a los pobres y a los débiles. Quienes estamos tan lejos de las excelencias que encarna este mensaje no podemos sino maravillarnos frente al poder transformador del ágape. Algo de singular importancia se nos dice sobre el modo de organizar el mundo y habitarlo.

Feliz Navidad..

3 comentarios:

FÉLIX GUIMET dijo...

Creo en mi modesta opinión que no se está completo si no practicamos una vida de servicio a los demás.

FÉLIX GUIMET dijo...

creo en mi modesta opinión que no se está completo si no se practica una vida de servicio a los demás.

Cesar Zarzosa Gonzalez dijo...

Estimado Gonzalo:

Aunque al tiempo.. espero que hayas tenido unas felices fiestas. Ojala se de pronto la oportunidad de conversar.

un abrazo!

CZG