lunes, 14 de mayo de 2012

LA IGLESIA CATÓLICA ESTÁ SECUESTRADA (VÍCTOR VICH)








La iglesia católica vive tiempos oscuros. Ha sido tomada por un conjunto de fundamentalistas que no toleran la diferencia de opiniones ni el debate intelectual, que han sustraído toda autocrítica personal del mensaje realmente incómodo del hijo de Dios y cuyo único objetivo parece ser la pura ambición económica y el poder político. “Mi reino no es de este mundo” (Jn. 18, 36), dijo Jesús y lo dijo para subrayar que el modelo de vida que proponía era completamente distinto a las viles pasiones que mueven a los hombres. Jesús nunca se refirió a las pasiones de índole sexual sino a aquellas más humanas que buscan juicios, ambicionan propiedades, se seducen con sortijas y mitras, y que gozan de ejercer poder sobre los demás.
Hoy la iglesia no la dirigen personajes que admiremos por su humildad ni por su compromiso ante los hombres. Tampoco los admiramos por su inteligencia ni por su producción teológica ni por su diálogo con la cultura universal. Hoy muchos de los sacerdotes tienen una pésima formación académica que no es producto de la duda que el verdadero conocimiento trae consigo sino de la paporreta de los dogmas y la normativa. Las mejores clases sobre Nietzsche que yo escuché fueron las de Vicente Santuc. Hoy, por el contrario, muchos nuevos sacerdotes no saben nada de filosofía, nada de ciencias sociales y casi nada de literatura. En mi colegio, sin embargo, los jesuitas nos hacían leer a César Vallejo y a Jorge Eduardo Eielson; a José María Arguedas y a Luis Hernández. Nos llevaban al teatro a ver Collacocha y disfrutaban con nosotros de los Beatles y de Pink Floyd. También nos llevaban a cortar caña en las haciendas azucareras del norte y a deshierbar café en la selva de Cajamarca. Pero hoy es aún peor: muchos de los sacerdotes actuales pueden llegar a admirar a un dictador corrupto de la misma manera en que están fascinados con una imagen de plástico como aquella del morro solar. Han perdido sentido estético y parecen haber olvidado las propias palabras de Jesús: “No todo el que dice señor, señor, entrará al reino de los cielos (Mt. 7, 21)”.
Hoy muchos sacerdotes vuelven a vestirse de negro, a usar cuellos cerrados y se ve en ellos una manifiesta voluntad de diferenciarse del resto como si fueran personajes “superiores” y tuvieran garantizado el paraíso divino. No los vemos trabajando con la gente y promoviendo mejores vínculos entre las personas sino obsesionados en controlar el cuerpo de la mujer y en juzgar la vida sexual de todos nosotros. Hoy tenemos a un conjunto de inquisidores que ha adquirido mucho poder y que está empobreciendo a la tradición católica. Yo me formé en otra iglesia, con sacerdotes -como el padre Gastón Garatea- que entregaban su vida al servicio de los demás y que sabían bien que el mensaje de Cristo era un mensaje liberador situado más allá de la dialéctica entre la ley y su transgresión. Ni ley, ni trasgresión: solo un mensaje de verdadera humildad y de real compromiso con los demás sin importar sus credos o sus opciones privadas. Un mensaje de profunda solidaridad humana. Casi nada de eso vemos en la iglesia de hoy: la han secuestrado.

9 comentarios:

La Pitonisa dijo...

¡Todo nuestro apoyo al Padre Garatea!

La Pitonisa dijo...

Escribí algo sobre lo ocurrido con el Padre Garatea en mi blog, por si te interesa:

http://sofiatudela.blogspot.com/2012/05/merece-el-padre-gaston-garatea-ser.html

Mirko dijo...

"Yo me formé en otra iglesia,"

Quedo clarisimo despues de leer el articulo. Esta hablando de otra iglesia. Entonces ¿que se mete a opinar del gobierno interno de la IGLESIA, fundada por Nuestro Señor Jesucristo y encomendada a los sucesores de los Apostoles?

Gonzalo Gamio dijo...

Me parece que lo que expresa es, más bien, su preocupación por la marcha de la Iglesia de Jesucristo.

Anónimo dijo...

Es casi imposible cuestionar a una organización a la que uno pertenece en calidad de subalterno, máxime si se trata de una institución religiosa que es heredera del Imperio romano y de su jurisprudencia, tiene una relación política de profundo compromiso con el Estado al que uno pertenece (lo cual está en la Constitución, no sólo en las costumbres), que tiene innumerables privilegios y maneja matrimonios, educación, y contactos sociales de todo tipo.
Hay los que se quieren rebelar porque ya es demasiada la evidente corrupción, pero encuentran que no pueden porque siguen perteneciendo a la organización como subalternos (el autor del artículo aquí comentado), y es totalmente imposible para los que ni siquiera tendrían alguna razón para rebelarse, porque deben a la organización de la que se habla el matrimonio de los padres, el propio bautizo, el propio matrimonio, la aprobación social, muchos contactos, etc. etc. etc. Sin olvidar el acceso al consuelo de la misa y confesión, el angel de la guarda que se reza cada noche, la lealtad a la abuelita, a los padrinos, y muchas cosas más.
Esto es como los sentimientos: es de risa querer operar allí con la débil razón.
A la PUCP van a entrar las fuerzas conservadoras tarde o temprano, y esto es inevitable en la medida en que manejan el 50% de la voluntad y sentimientos del electorado peruano y en la medida en que el péndulo político tarde o temprano los volverá a colocar en el poder.
Buena suerte a todos. Y a los "conservadores": que lo disfruten. Algo de sadismo hay ahí también, el sadismo del que pertenece al bloque que tiene más asegurada la supervivecia. "Los muchos", decían los antiguos filósofos.

La Pitonisa dijo...

http://www.sofiatudela.blogspot.com/2012/05/el-caso-garatea.html

Ese es otro artículo que escribí sobre lo de Garatea.

Alfredo P. dijo...

la Iglesia ha estado secuestrada, pero por un reducido sector que la ha usado como un mero pretexto para la difusión de su ideología marxista.
Este sector no es creyente, ni le interesa el evangelio ni la religión; sólo la capacidad de llegar al pueblo, esparcir su veneno marxista bajo la apariencia de una preocupación por "los pobres".
Este nefasto contrabando ideológico -bajo la figura de la denominada "teología de la liberación"- ha dado como resultado una mentalidad contraria al esfuerzo e iniciativa individual, a la victimización y echarle la culpa a las "estructuras", además de demonizar a la economía de mercado y a la inversión privada. Enhorabuena que la jerarquía de la Iglesia esté poniendo orden de una vez.

CCR dijo...

Queda claro que cuando Victor se refiere a "otra iglesia" se refiere a esta misma iglesia llevada de otra forma... sin embargo queda más claro aun que esta y cualquier otra versión de la iglesia cristiana o católica o apostólica, terrenal y humana, dirigida y con representantes humanos, nobles purpurados, aquellos que se sienten infalibles e inquisidores,... aquella iglesia dista muchísimo del reino de Dios. Gran artículo Vitocho.

RENATO dijo...

ESTIMADO GONZALO GAMIO

Tengo una confusion de conceptos: ¿cual es la diferencia entre "moral sexual" y "etica sexual"? hay muchos especialistas en filosofia moral sexual y se les llama moralistas; otros dicen "etica sexual". ¿o quizas lo abordan desde diferentes perspectivas?

gracias.

RENATO