sábado, 16 de julio de 2011

LAS UNIVERSIDADES Y LA PREOCUPACIÓN POR LA JUSTICIA





Gonzalo Gamio Gehri


Algunos lemas desafían el sentido común, otros intentan expresarlo; otros incluso desafían el uso claro del idioma. “Los que quieren salir adelante no les importa si la vida es injusta” (sic), reza el lema que aparece en la página de la Universidad César Vallejo. Una universidad-empresa que tiene una gran presencia en el norte del país. En el facebook del Gran Combo Club se informa que en la fachada del local de esa misma universidad en Lima Norte se lee “"El que verdaderamente quiere superarse no se distrae en la lucha contra la injusticia". El mismo mensaje, con una redacción más decorosa.

Más allá del caso particular que evocamos, esta clase de mensajes nos lleva a pensar seriamente el tipo de conciencia que promueven las universidades – empresa, creadas por el Decreto fujimorista 882. El lema citado converge con la tesis central de libros de autoayuda del estilo de ¿Quién se ha llevado mi queso? – texto que ha formado parte de la selecta bibliografía básica de los cursos iníciales dictados en algunas instituciones de esta especie – que pretenden configurar el imaginario moral de los futuros empresarios “emprendedores”. “No intentes cambiar el mundo, adáptate a él”. La eficacia se convierte – sin mayores resistencias ni críticas – en la primera de las virtudes humanas. La universidad, así concebida y puesta al exclusivo servicio de los intereses de la empresa privada, se convierte en un centro de instrucción profesional, abjurando gustosamente de otros propósitos que le son constitutivos, como la producción de conocimiento, la formación del juicio crítico….o la preocupación por la justicia.

Una ideología reduccionista, una mitología light se va tejiendo en estos espacios educativos. El empresario se convierte en una especie de héroe homérico que lucha contra la adversidad, y en el solitario artífice del progreso de la sociedad. Una de las lecturas posibles del dichoso lema se enmarca en esta curiosa épica. La sociedad soñada no es Camelot o Argos, sino un gigantesco McDonald’s que funciona de modo transparente según las reglas del mercado libre. Debemos formar espíritus valerosos y competitivos, que destierren de sus vidas la ‘cultura de la queja’ (“la vida es injusta”, etc.) porque en este mundo caracterizado por el conflicto de intereses privados rivales, no hay lugar para los débiles. La otra lectura – más severa – señala que, ante los ojos de esa ideología agonística y de ese mecanicismo mercantil, dado que el centro de gravedad de la acción humana reside en la búsqueda de la autorrealización personal, la preocupación por la justicia es percibida como una “distracción”, una pérdida de tiempo. Cada cual cuenta por uno, nadie debería cargar con el peso de los inútiles. Es lamentable que lemas como éste estén asociados con centros universitarios que llevan el nombre de César Vallejo, un poeta consagrado a la causa de la justicia y la solidaridad. El espíritu de Masa - por citar sólo un caso - está en las antípodas de esta hiperbólica prédica de la competencia universal y la exclusiva lucha por el éxito individual. En su juventud, Vallejo formó parte del llamado "Grupo Norte", un círculo de intelectuales de la Universidad Nacional de Trujillo - entre los que se encontraban Víctor Raúl Haya de la Torre y Antenor Orrego, entre otros - dedicado a pensar el país, sus conflictos y desafíos culturales, sociales y políticos.

Las universidades son instituciones cuya razón de ser no se identifica con la promoción y difusión de una ideología no examinada, sino con la discusión crítica, abierta y honesta, de diferentes concepciones del mundo y la vida, de modo que podamos concebir e imaginar otros mundos posibles: el mundo social delineado con el esquema del mercado y del consumo no es el único mundo posible, y no es necesariamente justo o es un auténtico promotor de libertades y de florecimiento humano. Buscar la verdad y pensar nuestras prácticas sociales e instituciones constituyen propósitos irrenunciables de la universidad. Así ha sido en occidente desde el Medioevo. En el Perú, difícilmente podríamos pensar los cambios en las estructuras y las mentalidades en el país sin evocar al Real Convictorio de San Carlos, la UNMSM, y, en los últimos cincuenta años, a la PUCP. La sociedad – por fortuna -es más amplia que el mercado; el trabajo de la razón no consiste solamente en el cálculo utilitario. Ir hacia las raíces sigue siendo una exigencia de la vida universitaria.

36 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo,
Bueno post. ¿Dónde puedo leer tu artículo contra las universidades empresas?
Saludos,
Octavio

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Octavio:

Gracias por tu comentario, El ensayo se titula "Liberalismo y universidad", y forma parte de mi primer libro, "Racionalidad y conflicto ético".

En la ted encontrarás una versión breve, publicada en Palestra de la PUCP, titulada "El falso liberalismo de la universidad privada".

http://palestra.pucp.edu.pe/portal/pdf/175.pdf


Saludos,
Gonzalo.

Susana dijo...

Gonzalo, Virginia Zavala ha hecho un análisis crítico del discurso de todos los "lemas" de la Universidad Cesar Vallejo. Son entre terribles y risibles!!!! Sin duda debería publicar un artículo con ellos.

Anónimo dijo...

Hola Gonzalo!

Interesante post. ¿Pero no crees que el auge de las universidades-empresas y de las carreras tecnicas responden a las expectativas de la población?. Creo que los elementos que configura la sociedad son muy complejas para encuadrarlo en una sola visión.Pero el problema estriba cuando sólo una de ellas predomina.Es verdad, las universidades deben ser espacio donde se cultive la crtica, la razón y la justicia. Pero creo que falta ver las particularidades de ellas. Me suena un poco general cuando dices: "Las universidades". ¿Eso significa que todas las universidades deben ser así o asá?. ¿O sólo algunas?.


Saludos
Uriel

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Uriel:

Sólo me refiero a las universidades, no a otras instituciones.

Entre las expectativas de la población no puede contarse recibir una educación deficiente o fracturada. Es constitutivo de la institución universitaria la construcción de una conciencia crítica en el nivel del cuidado de la ciencia y el de la justicia. Si revisas la "Visión" y "Misión" de muchas de estas universidades-empresa, constatarás que la proyección a la sociedad aparece en esos documentos; sin embargo, tales dimensiones del trabajo educativo brillan por su ausencia. Tiendo a pensar que en general se trata más de negocios que de universidades propiamente dichas.

Saludos,
Gonzalo.

Luis V.N. dijo...

El único fin de la universidad debería ser formar a profesionales del futuro para competir exitosamente en un mercado cada vez más difícil. Lo demás es pura ideología y blablabla y no contribuye al desarrollo de nada sino de unos zánganos. Por eso debe haber una depuración de los cursos inútiles (como los de Estudios Generales de la PUCP, salvo los de matemáticas y uno que otro más). Si quieren filosofía o teología háganlo en su casa como hobbie. Piensen de manera práctica…

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Luis:

El "formar a profesionales del futuro para competir exitosamente en un mercado cada vez más difícil" es uno de los propósitos de una universidad, pero no el único y quizá tampoco el más importante. Puede ser el propósito único de un instituto técnico - a lo Cibertec u otros buenos centros -, si acaso. Renunciar a la búsqueda de la verdad y de justicia implica renunciar a lo que nos hace humanos. Si crees que es un asunto de "hobbie", allá tu. En contraste con lo que dices, cada vez más bancos europeos tienen a fiósofos y psicólogos en su directorio. El cuidado exclusivo de las "ciencias aplicadas" es claramente insuficiente.

Lo que dices de Estudios Generales de la PUCP, pone de manifiesto que es altamente probable que no conozcas la PUCP. Los EEGG marcan su identidad y parte del fundamento de su excelencia.

Saludos,
Gonzalo.

Susana dijo...

Que lamentable el comentario de Luis.... realmente penoso, y más penoso aun porque así como él, piensan muchos... Repito: que lamentable.

Daniel Salas dijo...

Quien diga que temas como filosofía, teología, historia o literatura no deben tener cabida en una institución que forma profesionales "para enfrentar el futuro" no sabe de lo que habla. La tendencia actual de las escuelas de negocios es recuperar el papel de las humanidades para la formación del pensamiento crítico. Hay que informarse antes de hablar.

Alfredo Elejalde dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alfredo Elejalde dijo...

Luis, se nota que no conoces otras realidades universitarias. En USA, por ejemplo, haces un año más en la escuela (en el high school, que es como un bachillerato de esos que se usan en el Perú ahora), pero haces solamente cuatro años en la universidad; en esos años de high school y en el primer año de universidad haces el equivalente a los dos años de estudios generales de la PUCP. Administrativamente el sistema es diferente, pero no tan diferente.

Si vas a estudiar derecho, lo siento. Primero tienes que terminar 4 años de una carrera como ciencias políticas o cualquier otra (o sea, con el extra del high school, son los 5 años normales de la carrera universitaria peruana) postular a la escuela de leyes y estudiar dos años más. Total, 7 años para ser abogado, igual que en el Perú.

Y si quieres ser doctor, debes estudiar el high school, cuatro años de, por ejemplo, biología, y luego de cuatro años de college, postular a la escuela de medicina.

Los norteamericanos también saben que el problema está justamente en NO tener estudios generales.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

El comentario de Luis es, en efecto, lamentable. No solo desconoce la situación de la PUCP, sino que desconoce la situación en toda la educación del mundo desarrollado. En cualquier universidad seria del primer mundo (y de los otros), los estudios de bachillerato son esencialmente una introducción a la ciencia y al pensamiento racional, desde el punto de vista de la carrera que uno elige. La especialización se alcanza sea con el entrenamiento corporativo, sea con las maestrías.

Así, la gente estudia Ciencia Política o Historia por cuatro años, toma algunos cursos introductorios de derecho (los famosos Pre-Law), y luego va a la facultad de derecho (Law School)---y si quiere ser historiador o politólogo va a la escuela de graduados por su MA y PhD. Los que quieren ser médicos estudian biología, toman los cursos de Pre-Med, y luego van a la Escuela de Medicina---de hecho, ni siquiera tiene que estudiar Pre-Med, podrían estudiar Filosofía y luego dar los exámenes para ir a la escuela de medicina, el único requisito es tener un BA (obviamente, estudiar biología te da una enorme ventaja).

En USA, en Europa, en Japón, tener un BA significa estar listo para ingresar a una corporación donde vas a recibir entrenamiento especializado---no es la única vía, por supuesto, está el negocio propio, la escuela de graduados, etc.

Es completamente suicida (o en el mejor de los casos, una estafa) promover una universidad donde los estudiantes no adquieran una formación sólida en el discurso científico y analítico (lo que incluye Ciencias y Humanidades).

Quizá la analogía con la formación militar ayude a comprender esto mejor. Como es bien sabido, hay dos líneas de carrera militar: el oficial y el suboficial. La formación del oficial necesariamente incluye una introducción sólida en el discurso académico. Graduarse en West Point es tan difícil como graduarse en Harvard. La formación del suboficial no tiene ese componente (lo cual no es un demérito, es simplemente una opción de vida enteramente válida).

Las universidades que renuncian a ese componente están formando sub-ingenieros, sub-abogados, etc. La opción es igualmente válida, pero no nos podemos engañar diciendo que se trata de profesionales que han completado su formación. Habrá una falta de profesionales competentes en el futuro si eso se convierte en el estándar---eso quiere decir que si el capital extranjero invierte a manos llenas en el Perú, y ojalá que lo haga, no podrá contratar a los graduados locales, y tendrá que traerlos de afuera, lo que es más caro (i.e. la deficiencia universitaria es un sobrecosto empresarial).

Ahora bien, dicho eso con toda claridad, estoy en desacuerdo con algunos aspectos centrales del post.

En primer lugar, esa cita del GCC es falsa, es un mal recuerdo de alguien. La frase verdadera está aquí:

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=10150275286036934&set=a.10150275283751934.383955.157837241933&type=1&ref=nf

En segundo lugar, en tu link a la Universidad en cuestión no aparece la frase.

En tercer lugar, ¿cuál es el error idiomático?

Si vamos a criticar la inconsistencia racional de una idea o propuesta, tenemos que hacerlo desde la verdad.

Susana dijo...

Miguel, es una página que tiene movimiento y quizá por eso no la viste pero la frase si aparece, yo le tome una foto a la pantalla y la puse en el enlace que hice en mi blog a este post. Puedes verla aquí: http://blog.pucp.edu.pe/item/138249/las-universidades-y-la-justicia
En segundo lugar, a mi también me parece que hay una evidente falla de redacción. Claro, tu eres el lingüista y nosotros no, pero por lo menos para el lenguaje escrito (acepto que no así el oral), ¿no existen parámetros? A esa frase le falta una A al inicio ("A los que quieren salir adelante..."), o una redacción diferente al final ("Los que quieren salir adelante no se detienen....". Lo del GCC si no te lo discutio, no estoy al tanto.

EDDY W. ROMERO MEZA dijo...

No me extraña dicha frase en una sociedad que ha reemplazado el viejo lema francés de “Libertad, igualdad y fraternidad” por el de “Libertad, desigualdad y competitividad”.

Por cierto lo de libertad sólo alude al mercado.

Un abrazo, Gonzalo.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Ah, Susana, muchas gracias por la aclaración. Veo que la frase aparece en el largo flash inicial, solo unos segundos.

Son tres frases, sin embargo, con un "tópico" común:

Los que quieren salir adelante
-No conocen el mínimo esfuerzo
-No buscan excusas
-No les importa si la vida es injusta

Eso crea un tópico colgante en el tercer caso. Pero ya que hay claramente pausas, eso permite reestablecer la conectividad con la oración. Es una típica figura de anacoluto---es verdad que hay una guerra contra el anacoluto en el discurso prescriptivo, pero se trata de un venerable recurso (está en el Quijote), y es bastante productivo en la oralidad, que el flash precisamente simula.

Imagina este diálogo:

-Pedro se quejó por su baja nota
-¿Y Sofía?
-Sofía...no le importa.

Claro que si no hay un sobresaliente elemento en el background, entonces el tópico no se puede descolgar. La misma Universidad, cuando reproduce la frase aislada, reconecta el tópico,
como se puede ver aquí:

"A los que quieren salir adelante no les importa si la vida es injusta"

Es interesante, a ver si me animo y escribo un post un poco más extenso.

Susana dijo...

Si, animate!!! Me interesaria mucho leerlo. Jamás había escuchado el término Anacoluto. En tu ejemplo de Sofía me ocurre exactamente lo mismo, me parece que le falta algo. Ante esa pregunta, yo hubiera respondido "A Sofía no le importa", con la A adelante. Gracias por la respuesta.

Silvio Rendon dijo...

Hola Gonzalo,

Alguien te comenta algo que ya fue aclarado en la propia página del GCC:

http://www.facebook.com/grancomboclub/posts/216776208367756

Hubiera sido mejor que ese alguien aclarara que el "mal recuerdo" fue corregido, y gracias a esa corrección puede ahora aclararte a ti.

Si el GCC fue la fuente del error (que los lectores juzguen si "falso" es una calificación justa), también fue la fuente de la corrección.

Dicho esto, creo que las ideas que viertes en tu post no se ven en absoluto alteradas por esta corrección.

Saludos,

Silvio

Silvio Rendon dijo...

Hola Gonzalo,

Alguien te comenta algo que ya fue aclarado en la propia página del GCC:

http://www.facebook.com/grancomboclub/posts/216776208367756

Hubiera sido mejor que ese alguien aclarara que el "mal recuerdo" fue corregido, y gracias a esa corrección puede ahora aclararte a ti.

Si el GCC fue la fuente del error (que los lectores juzguen si "falso" es una calificación justa), también fue la fuente de la corrección.

Dicho esto, creo que las ideas que viertes en tu post no se ven en absoluto alteradas por esta corrección.

Saludos,

Silvio

Anónimo dijo...

la otra cara de la moneda tambien existe, y es que estas universidades tambien creen que tienen el derecho de hacer su camino propio al margen de lo que seria "el Peru formal"... su discurso de por si, si lo ven desde la perspectiva de exclusion, es valido, tiende a ser achorado por que esta abriendose paso buscando una legitimidad como grupo existente... lo unico que logran al criticarlo es reforzar sus posiciones en lugar de tratar una politica mas inclusiva y de orientacion al respecto...

Jorge Frisancho dijo...

A mí lo que más me molesta del lema y de la ideología que esta universidad propugna es que, dentro del marco referencial en el que su discurso está constituido, no encuentro ninguna manera de afirmar que lo que dicen es falso.

En efecto, en el horizonte interpretativo del capitalismo contemporáneo, aquel que [nótese la singularidad/individualidad excluyente de la persona] verdaderamente quiere salir adelante [nótese la metáfora espacial/competitiva de nuestro posicionamiento social] no debe distraerse en la lucha contra la injusticia [nótese que "salir adelante" en "injusticia" son aquí términos rigurosamente desconectados entre sí].

En el fondo, me parece que lo que la Universidad CV hace es articular, de manera cruda, un mensaje que muchas otras instituciones de educación superior imparten a diario, aunque algunos de sus profesores no lo hagan.

JFVega dijo...

Hola Gonzalo
Me llamó la atención la frase "Buscar la verdad y pensar nuestras prácticas sociales e instituciones constituyen propósitos irrenunciables de la universidad. Así ha sido en occidente desde el Medioevo."

Creo que deberías revisar cualquier manual sobre el origen de la universidad. Las universidades más antiguas fueron italianas: Salerno (medicina) y Bolonia (Derecho) ambas ofrecían formación PROFESIONAL. Ambas se correspondían con iniciativas privadas. Salerno tuvo menor vida y se conoce menos pero el modelo de la universidad de Bolonia (universitas scholarium) resultó del hecho de que sus alumnos mayores y "de rango" (y recursos) procedentes de toda Europa, pero en particular de ciudades de gran actividad comercial con predominio laico. Siempre hubo más variedad en las universidades que el tipo ideal que propones. En Bolonia incluso incluso se reformuló el trivium como gramática y ars dictaminis.

La tendencia contemporánea de masificación en el acceso a la educación superior (95% de la cohorte en Korea del sur) obliga a promover una diversificación de servicios universitarios. Y se necesitarán otras iniciativas con otros proyectos. La descalificación ideológica que haces no ayuda. Convendría distinguir entre universidades que investigan y universidades que enseñan; entre universidades con carreras académicas y universidades profesionalizantes; universidades complejas y universidades simples; y universidades de calidad aceptable y universidades sin calidad. Creo que no es legítima la asociación entre universidades 882 y universidades sin calidad. Ni siquiera asociar universidades "con fines de lucro" y universidades malas.

Y respecto a las motivaciones... lamento informarte que encontré una referencia sólida según la cual Pedro Abelardo confesó haber enseñado solamente por pecuniae et laudes cupiditas. Y hete aquí que esa motivación bastó para producir el Sic et Non.

Finalmente, no quisiera dejar de sugerirte revisar las reacciones en los medios de la época al anuncio de la apertura de matrícula en la novísima Universidad Católica.

Gonzalo Gamio dijo...

JF Vega:

Creo que el post ha sido claro. Las Universidades 882 no cumplen lo que prometen en sus documentos fundacionales. La investigación y la promoción del espíritu crítico son intrínsecos a la universidad.

Curioso que pienses que el derecho y la medicina eran sólo "profesiones". Parece que el que debe documentarse mejor sobre el medioevo eres tu.

Lo de Abelardo - si es cierto - sería anecdótico; no veo en qué sentido 'refuta' lo dicho. Y lo de la PUCP no sé a qué viene. La PUCP se vuelve un interlocutor social sistemático con el Rectorado de Mac Gregor.

Saludos,
Gonzalo.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Es interesante lo que dice Jorge.

En efecto, yo también creo que no hay manera de afirmar que ese lema sea falso. Ni tampoco hay necesidad. El problema no es que sea falso. El problema es que lo que dice está incompleto.

Gonzalo hace bien cuando relaciona este sistema de ideas con historias como las retratadas en Who moved my cheese?. En la historia, los protagonistas se comen el queso y cuando se acaba, uno de ellos, en vez de salir a buscar más, cree que alguien lo ha movido y se deshace en quejas. Obviamente, nadie puede discutir que sus quejas son absurdas. La moraleja de la historia (adáptate al cambio) no se puede calificar de "falso". El problema es que esa no es la única razón por la que el queso puede desaparecer; si viene alguien y te lo roba, es enteramente razonable que te quejes y te defiendas---por ejemplo, si vienen a tu comunidad y contaminan el agua, es absurdo pedirte que te adaptes a ese cambio y te muevas a otra parte en busca de agua (sería la nueva versión de "el mundo es ancho...").

El peligro de este sistema de frases viene del intento por desprestigiar el discurso crítico. No es incorrecto ponerse en guardia contra la victimización, lo que es incorrecto es creer que todo crítica es un intento de victimización.

Lo que falta decir es que el discurso crítico contribuye (y ha contribuido) con el "salir adelante". En otras palabras, que "lucha contra la justicia" y "salir adelante" no son términos desconectados entre sí. Esa es la parte que le falta a ese sistema de ideas.

Pero, insisto otra vez, la frase que analiza Jorge no es real, alguien la recordó así y otros se apresuraron en publicarla. Contra los que creen algunos, la diferencia no es trivial. En la (falsa) versión que Jorge analiza esa desconexión parece reforzarse (aunque la frase es ambigua, puede querer decir también "no se distrae durante la lucha por la justicia", pero pasemos eso por alto).

Sin embargo, la versión real pone el énfasis en la falsa victimización, no en el discurso crítico---aunque, como he dicho, no hace mucho por no confundir ambos. Es, en ese sentido, algo en línea con cosas como estas:

http://www.mamahope.org/

Esto no es trivial porque, en efecto, con la primera versión no podemos dialogar, la tenemos que rechazar de plano. Pero con la segunda (con la real) sí. Y esto es importante porque la segunda representa el sentir de muchas personas, quizá de la mayoría. Claramente, es peligroso renunciar a la exactitud en este caso.

Quienes cultivan el discurso crítico están en una posición privilegiada, a la que no deben renunciar tan fácilmente: tienen mejores herramientas para comprender a los demás y, por lo tanto, para generar consensos, promover conductas productivas y evitar conflictos.

Por otra parte (para retomar una vieja discusión), decir "A los que quieren salir adelante no les importa si la vida es injusta" ¿no es acaso una forma de decir, en otra clave, que "no se trata de comprender el mundo sino de transformarlo"? Quizá no por casualidad, el autor de la segunda idea no se privó de lanzar una pulla a los filósofos tampoco.

Como espero que sea claro, esta es una razón más para criticarla.

Alfredo P. dijo...

El autor del post en realidad se aferra a un modelo de universidad que se ha quedado estancado en la edad media y es incapaz de comprender las exigencias del mundo moderno.
Una universidad es un centro de formación superior que debe buscar la formación profesional con el objetivo de competir en mejores condiciones en el mercado laboral y profesional; lo demás es sólo puro bla bla bla.

"Competir" y "mercado profesional", sabrán algunos que pontifican teniendo en la cabeza un modelo de universidad medieval lo que significa esto????, es duro lo que voy a decir, pero alguien lo tiene que decir: existen personas que desde las aulas se les ha acostumbrado a no competir, que prefieren armar argollas en su universidad, adularse entre ellos y repartirse prebendas, cursos y publicaciones; en esa lógica de formar "coaliciones redistributivas" hablar de competencia y de libre mercado es como mencionar la soga en la casa del ahorcado, porque saben muy bien que ante una libre competencia profesional, libre de argollas y de amarres, tienen todas las de perder.
Prefiero mil veces una universidad-empresa a una universidad-argolla caviar, pues finalmente una universidad empresa implica un riesgo económico para su promotor y a nadie le gusta regalar su dinero, en cambio en una universidad-argolla caviar, ¿quién asume el riesgo?.
Finalmente, es muy fácil criticar a aquellos que buscan surgir en vez de andar lloriqueando y quejarse, no se preguntan el porqué el auge de este tipo de mensajes individualistas. Aquellos que se dedican a pontificar sobre el "cambio social" o la justicia "social", ¿cómo han terminado?, ¿son capaces de dar algún ejemplo exitoso?, por supuesto que no, entonces no hay que pedirle a los jóvenes que sigan modelos fracasados.

Alfredo P. dijo...

El autor del post en realidad se aferra a un modelo de universidad que se ha quedado estancado en la edad media y es incapaz de comprender las exigencias del mundo moderno.
Una universidad es un centro de formación superior que debe buscar la formación profesional con el objetivo de competir en mejores condiciones en el mercado laboral y profesional; lo demás es sólo puro bla bla bla.

"Competir" y "mercado profesional", sabrán algunos que pontifican teniendo en la cabeza un modelo de universidad medieval lo que significa esto????, es duro lo que voy a decir, pero alguien lo tiene que decir: existen personas que desde las aulas se les ha acostumbrado a no competir, que prefieren armar argollas en su universidad, adularse entre ellos y repartirse prebendas, cursos y publicaciones; en esa lógica de formar "coaliciones redistributivas" hablar de competencia y de libre mercado es como mencionar la soga en la casa del ahorcado, porque saben muy bien que ante una libre competencia profesional, libre de argollas y de amarres, tienen todas las de perder.
Prefiero mil veces una universidad-empresa a una universidad-argolla caviar, pues finalmente una universidad empresa implica un riesgo económico para su promotor y a nadie le gusta regalar su dinero, en cambio en una universidad-argolla caviar, ¿quién asume el riesgo?.
Finalmente, es muy fácil criticar a aquellos que buscan surgir en vez de andar lloriqueando y quejarse, no se preguntan el porqué el auge de este tipo de mensajes individualistas. Aquellos que se dedican a pontificar sobre el "cambio social" o la justicia "social", ¿cómo han terminado?, ¿son capaces de dar algún ejemplo exitoso?, por supuesto que no, entonces no hay que pedirle a los jóvenes que sigan modelos fracasados.

JFVega dijo...

Mmmm.
a) Sobre el carácter profesional del Derecho y Medicina, no es solo historia. Es también función. ¿Qué tal si revisas la argumentación de Kant en "El conflicto de las facultades"?. De paso, también la Teología resulta profesional en este sentido de "obligada a ajustarse a criterios de funcionalidad laboral y administración pública" Miguel Giusti dixit. Aunque, claro, estos son -al menos también- argumentos de autoridad.

b) pero hay argumentos históricos. La Iglesia prohíbe la enseñanza del Derecho Civil en la universidad de París (1219) con argumentos muy similares a los tuyos. Se trata de temas "profanos" y poco elevados; comerciales por ejemplo. Los capítulos políticos se correspondían con las razones por las que Federico I concede privilegios a Bolonia en 1155: quorum scientia mundus illuminatur ab obediendum deo et nobis, eius ministris, vita subjectorum informatur. Está documentada la bien remunerada práctica privada de abogados y médicos (también los hubo burócratas por supuesto).

c) Tu argumento contra la 882 no es consistente. Son universidades 882 la UARM y ESAN que supongo se parecen más al tipo que te resulta aceptable... otras se parecen más a otros modelos universitarios que no entran en tu modelo(teaching universities, professionally oriented universities, colleges)y otras son un espanto, claro.

d) No hay que dejar de mencionar que algunas otras universidades "más tradicionales" y no creadas bajo el régimen de la 882 han adoptado esa modalidad.

e) creo que tu obsesión con la 882 y el lucro te impide mirar qué está pasando realmente. Y lo que está pasando no es menos aterrador sino más: crecientemente la educación superior será impuesta por la demanda. Así sucedió en educación básica con los desastrosos resultados que se publican en las evaluaciones de alumnos Y DE DOCENTES. En el crecimiento de universidades que no merecen el título está compitiendo con éxito el Estado. La discusión necesaria es cuál es el sistema de educación superior que requerimos: de qué tamaño, para cuándo, para qué, para cuántos.

f) lo de Abelardo era irónico... ;D y quería indicar que el afán de dinero no es intrínsecamente perverso. Pero ese es todo otro tema.

Saludos

Susana dijo...

Para Alfredo P. las cosas son dicotómicas: o se es "emprendedor" y se está a favor de universidades y lemas como el los que motivan este post, o se es un caviar inservible, argollero y cuasi corrupto. En el medio, un gran vacío, no hay en su escasa imaginación ninguna otra opción. esta pobreza de pensamiento me apena, porque sin duda es producto de una mala educación, la que ahora este señor aparentemente apoya.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Lo que Alfredo P. ha decidido ignorar es que la formación de capacidades analíticas es un componente crucial de la competitividad.

Que una Universidad se organice como empresa o no, no es realmente el problema. Como dice JFVega, no hay tenerle miedo al lucro. El problema es cuando una universidad se limita a sellar un cartón y a entrenar operarios para que simplemente cumplan funciones predeterminadas por otros. Ese es el comienzo de la decandencia general, por mucho dinero que ganen los que las organizan.

Ya que se menciona la Edad Media, habría que recordar cómo empezó: con la caída del Imperio Romano. Aunque las razones por la que Roma cayó son múltiples, hay un aspecto relevante a esta discusión que es muy interesante. Las hipótesis fue formulada inicialmente por Toynbee, pero fue refinida nada menos que por Von Misses y secundad por otros historiadores de las ideas (como Richta, el estudioso de la evolución tecnológica), con matices. La idea es que el Imperio cayó porque se acabó la innovación en todos los frentes. Mientras Roma fue una fuente vibrante de innovación tecnológica y artística, mientras continuó los ideales de la República, el Imperio floreció. Pero cuando el desprecio por el conocimiento finalmente tomó control absoluto, fue consumiendo poco a poco el esplendor romano: el mercantilismo cerró el paso al libre mercado, la inmigración no solo se desalentó sino que se prohibió, los pequeños agricultores y comerciantes fueron absorbidos por conglomerados autárquicos que impedían el comercio y la diversidad en el cultivo (lo que disminuía el interés por invertir, que obligaba al Estado a aumentar los impuestos y controlar los precios, lo que creaba inflación, etc), la tradición helenística de reflexión y discusión se fue reemplazando por la insistencia monotemática en lemas y consignas.

Eso es lo que creó el feudalismo y la Alta Edad Media. La Universidad es una reacción radical contra ese estado de cosas. Es el redescubrimiento de la razón como fuerza central que organiza la vida humana. Esa tarea no se ha terminado---contra lo que creen algunos, el mundo necesita más razón y no menos, más verdades y no menos.

Nadie discute que es no solo perfectamente legítimo sino necesario entrenar operarios que cumplan su función cabalmente. Pero si solo hacemos eso, la calidad de vida empezará a deteriorarse: habrá más supersticiones y menos claridad de pensamiento, más conflicto y menos consensos, más rigidez y menos flexibilidad en las relaciones comerciales. Menos mercado.

Una Universidad donde reine el espíritu crítico y la diversidad de opinión es crucial para el crecimiento sostenido del mercado.

Hugo Aldave Herrera dijo...

La mejor publicidad que ha hecho UCV es generar un coloquio agudo, indiscutible, y parcial. Tambien aborde el tema en clases. Hay que distinguir Universidades con fines de lucro, y Universidades sin fines de lucro. La UCV, UPC, SAN IGNACION, SAN PEDRO, ALAS PERUANAS, UPN son con fines de lucro, en ese sentido el D.leg 882 ampara la posibilidad de que sus autoridades sean nombradas por el criterio de confianza y no por grados academicos, no existe el cogobierno, y sus planes de estudios dejan poco espacio para las humanidades, pero hay grietas, y es ahi donde debemos trabajar: Estuvo hace unos años Miguel Giusti dictando una conferencia sobre Etica, hace un mes estuvo Enrique Bernales sensibilizando sobre acreditacion universitaria, discursos estructrurados, honestos, e incomodos para la gente de la UCV. Hay algo mas, los mecanismos de acceso a las Universidades privadas con fines de lucro son nulos, el regimen de estudios es semestral, y prevalece los cursos de titulacion, ( El examen de admision es una farsa, y se han dejado sin efecto la obligatoriedad de las tesis para la titulacion). De esto se aprovechan algunas Universidades privadas sin fines de lucro, para mostrar lo que el lucro y la falta de control les permite: crear sedes, e impedir que gire el poder. Entiendo que Anel Towsend es una de las ejecutivas de Relaciones Exteriores de la UCV en Lima, ella podria dar luces sobre su vision, y mision. Hace diez años que estoy desvinculado de la UCV, mi decision estuvo enmarcada en que mi trabajo lo puedo enajenar , mi personalidad no. Gonzalo tienes que venir.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado JF Vega:

1) En el medioevo el derecho y la medicina son concebidos en el marco de un orden mayor. No tengo nada en contra de lo "profano" - todo lo contrario -, sólo creo que las universidades tienen que cumplir con lo que se comprometen en su Visión y Misión. Sin promoción del espíritu crítico e investigación no hay vida universitario. El rigor científico y el espíritu crítico benefician al mercado y al mundo del trabajo, amén de la sociedad entera.

Me parece lamentable que algunas universidades empresa aligeren la carga académica para hacer más "atractivas" sus carreras, o que se vete el uso del término "comunidad" por parte de profesores y alumnos, por ir en contra del individualismo de los tiempos del mercado global (que hablen los afectados).

2) Considero que el 882 ha dado pie a la creación de universidades de baja intensidad. También han aparecido buenas universidades privadas, pero no requerían del 882 para existir. Personalmente, discrepé con que la UARM asumiera ese marco - no lo requería -, pero es mi opinión solamente.

No tengo nada contra las universidades altamente profesionalizadas, pero creo que el rigor en la producción del saber y el espíritu crítico tienen que estar presentes como parte de su magisterio y proyección a la comunidad.

Saludos,
Gonzalo.

Anónimo dijo...

Hola el tema del texto me parece muy importante, creo que ninguna universidad pasa por alto el tema de Justicia. Sin embargo no estoy de acuerdo en todo con lo que haz expuesto en el, y aunque es verdad que unas universidades has desmantelado por completo los conocimientos que deben Brindar ¿quién nos acegura que de esas universidades no van a salir los futuros líderes del país derrotando a miles de estudiantes San Marquinos?, ¿Quien nos acegura que de esas universidades donde prima el lema "...y si el destino se pone en mi contra que se prepare..." no van a salir los futuros nobeles de literatura superando a Vallejo?.
Que piensas de las personas que dicen "no soy amigo de los que leeen QUIEN SE HA LLEBADO MI QUESO y al mismo tiempo te dicen que no puedes discrepar de Hegel si sólo te haz leido un libro de él...
Atentamente:
Una seguidora anónima

JFVega dijo...

Creo que has concedido que no todas las creaciones 882 han dado luz a universidades de baja intensidad. Te falta discutir el hecho que propuse a tu consideración de que el Estado está creando "universidades de baja intensidad". Y todavía más, el hecho de que existe un proceso de diversificación legítimo de la universidad.

Mi planteamiento es que tienes un modelo (un tipo ideal) de universidad y que lo que está en crisis es ese tipo ideal.

Y la crisis tiene raíces sociales. No puede tener la misma institucionalidad la universidad de élite que la de masas... Este es el principal hallazgo de Martin Trow que publica un ensayo profético en 1973. ver texto de 1973 y también ver revisión 2005

Su idea principal es que el cambio de escala produce un cambio de "modelo dominante" y de relación entre la universidad y la sociedad.

Por otro lado, la diversificación sucede en todo el mundo. Ver texto de UNESCO 2011

La idea más profunda es que no se puede producir un cambio de escala sin diversificación. El debate requerirá definir qué límites ponemos a la diversificación. Para traer a casa el debate: ¿no representa diversificación los diferentes trayectos de estudios generales en la PUCP entre Letras, Ciencias, Artes, Arquitectura y Educación? ¿Todos cumplen tus parámetros?
¿La UNI cumple tus parámetros?

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado JF Vega:

El 882 es un Decreto lamentable. Hay universidades buenas salidas de allí (ESAn, UARM), pero también otros centros de baja calidad.

¿Qué caracteriza una univeyrsidad de baja intensidad? Una pobre formación, pero también el desinterés por el conocimiento como tal y el cuidado del espíritu crítico. La UNI es una buena universidad, pues produce conocimiento, forma buenos profesionales y forma en la crítica, además de proyectarse a la comunidad.

Saludos,
Gonzalo.

JFVega dijo...

Mmmm.
a) Repetir que el 882 es lamentable no lo hace lamentable. La vieja conexión que hay que probar es la relación causa - efecto.

¿La responsabilidad de la existencia de universidades atroces es de la 882, de la CONAFU, los tribunales que ampararon a Alas Peruanas, del congreso que crea universidades públicas sin recursos...?

b) Insisto en que hay que distinguir entre tipos de universidad. Y algunas de las universidades que no se orientan a la investigación sino a la enseñanza, como la mayoría de las universidades del país (y el mundo), son universidades legítimas. Y algunas de las universidades "profesionalizantes" son universidades legítimas.

Pero todas las universidades de enseñanza podrían ser catalogadas como desinteresadas por el conocimiento y todas las profesionalizantes como oferentes de pobre formación...

Felices Fiestas Patrias

Alfredo Elejalde dijo...

@Miguel: supongo que afirmas que esa teoría del fin del imperio romano es sólo parte de la explicación y no el núcleo de la explicación.
@JFVega y Gonzalo: la pregunta que me hago es entonces por qué tantas universidades deciden dejar de lado no solamente el "espíritu crítico" que menciona Gonzalo, sino también el "discurso analítico" que menciona Miguel. Definitivamente no lo hacen con malévolas intenciones, creo.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Teorías sobre la caída de Roma abundan, estimado Alfredo. Esta es solo una de las muchas viables, que no tienen que ser excluyentes. En todo caso, no la he formulado yo sino aquellos a quienes cito.

La respuesta a tu segunda pregunta también es simple. Es más barato ofrecer una educación de segundo nivel. Y es más fácil vender pizzas que vender parihuela. Una carrera rápida y que no demande mucho esfuerzo es más fácil de estandarizar y de vender masivamente.

Dicho eso, you estoy de acuerdo con JFVega cuando dice que la educación post-escolar se ha diversificado, y quizá que se tiene que diversificar. Quizá se necesitan sub-ingenieros, de la misma manera que se necesitan sub-oficiales. Es una opción enteramente respetable.

Pero lo que es inaceptable es que se pretenda decir que la diversificación conduce a la desaparición de la educación de primera, o que debemos abandonar ese modelo. Eso no tiene ni pies ni cabeza---de hecho, mi impresión es que en el Perú eso simplemente se dice por el enfermizo odio a la PUCP que algunos tienen.

Lo que debería hacerse es incentivarse la acreditación, para que se vea claramente cuáles son los estándares internacionales y tengamos un sistema como el que hay en otras partes. En USA por ejemplo, la acreditación divide las universidades en cuatro niveles (los llamdos tiers), lo cual evidencia en efecto una amplia diversifiación (aquí hay como 2000 instituciones de rango universitario), pero también de la saludable pervivencia del discurso crítico, al menor por ahora (porque aquí también está constantemente amenazado)---y las estadísticas son claras; en algunas universidades de cuarta (the 4th tier, la peor) los estudiantes de derecho, por ejemplo, casi nunca pasan el examen de la barra (el que dan para obtener derecho a representar en un juicio, después de graduarse) a la primera, sino que lo tienen que intentar varias veces, si acaso pasan; lo contrario ocurre en las universidades del 1st tier.