lunes, 20 de junio de 2016
LAS VISCISITUDES DE LA VIDA
domingo, 20 de abril de 2014
CAPTURAR EL INSTANTE: LA IMPORTANCIA DE LOS VÍNCULOS
domingo, 23 de febrero de 2014
“BEFORE MIDNIGHT”
viernes, 16 de noviembre de 2012
APUNTES ACERCA DE IDENTIDAD CULTURAL Y RAZÓN PRÁCTICA
miércoles, 31 de octubre de 2012
MÀS QUE LA SUMA DE LAS PARTES
"Fue en uno de esos atardeceres que la idea de mi padre, de que el todo es más que la suma de sus partes se movió de mi cabeza a mi corazón".
Flipped constituye un cálido y profundo retrato del complicado camino de autoconocimiento que emprenden las personas en la transición de la niñez a la adolescencia. La confusión, el amor y la desesperanza forman parte de la experiencia de aquella difícil etapa de la vida. Descubrirse uno mismo, empero, siempre implica encontrarse en el otro, entrar en genuino contacto otro ser humano.
jueves, 11 de octubre de 2012
ACERCA DE LA PHILÍA
domingo, 14 de febrero de 2010
AMISTAD, UNA CATEGORÍA CLÁSICA

Gonzalo Gamio Gehri
viernes, 17 de octubre de 2008
ARISTÓTELES: CIUDADANÍA Y AMISTAD

Aristóteles se refiere explícitamente a aquellos intelectuales que aspiran a convertir la comunidad en una unidad indivisa, monolítica, suscriptora de un acuerdo cerrado y general en materia de sus fines. Incluso considera que el Sócrates platónico – el personaje de la República – constituye uno de los defensores de esta estremecedora tesis. El estagirita sostiene que la polis es un espacio de discusión en torno a interpretaciones rivales del buen vivir: señala que quienes sueñan con una comunidad absolutamente homogénea anhelan – conscientemente o no – su destrucción. “Es evidente que al avanzar en este sentido y hacerse más unitaria, ya no será ciudad. Pues la ciudad es por naturaleza una cierta pluralidad, y al hacerse más una, de ciudad se convertirá en casa, y de casa en hombre, ya que podríamos afirmar que la casa es más unitaria que la ciudad y el individuo más que la casa”[5]. Quien busca este consenso cerrado al disentimiento simplemente distorsiona el sentido ético – político de la comunidad. Es por esta razón que una lectura estrictamente conservadora de la Política malinterpreta profundamente el pensamiento de Aristóteles (uno podría decir incluso que nuestros "modernos" conservadores - devotos en la epidermis del denominado "mundo clásico" realmente son discípulos de Aristófanes, y poco o nada tienen que ver con Aristóteles).
No obstante, la inteligibilidad de los desacuerdos que planteamos sobre la búsqueda y el logro del bien requiere de un horizonte común, un ‘lenguaje’ desde el cual podamos expresar razonablemente nuestros disensos y construir argumentativamente nuestros consensos. Pero ello supone también un conjunto de lealtades, una serie de compromisos con un sistema de instituciones libres que se nutre de tales disensos y consensos. A la base de nuestras discusiones sobre la vida buena – en tanto prácticas comunitarias - contamos con un conjunto de propósitos vinculados a la configuración de una vida juntos: sin esos vínculos, no podríamos hablar en absoluto de política, ciudadanía o justicia. Incluso podríamos decir que lo que caracteriza una comunidad es más la existencia de estos vínculos que el hecho de “compartir” algún conjunto de creencias. Como dice el propio Aristóteles, “todo es obra de la philía, pues la elección de la vida en común supone philía”[6].
Generalmente se ha traducido philía por “amistad” (el término proviene del latín amicitia), sin embargo, ésta es una expresión equívoca. Martha Nussbaum ha indicado con razón que “amor” constituye una traducción acaso más rigurosa, por la mayor amplitud de este concepto en materia de matices afectivos y formas humanas de relación[7]. Se trata de una amplia gama de compromisos éticos y emotivos y un conjunto de formas de lealtad presentes en las relaciones entre los amigos, los amantes, los parientes y los conciudadanos. Se trata de relaciones que nos convierten en seres capaces de pensar y actuar[8], y configuran el sentido de comunidad política que nos inscribe en la construcción de un destino común de vida. Aristóteles afirma con contundencia que los philoi “son los mayores bienes exteriores”.[9] Sin estos vínculos no sólo nadie podría vivir, sino que nadie querría vivir. El ámbito de la justicia distributiva presupone la red de relaciones cercanas y cívicas que constituye la polis. Sin el trasfondo de estas relaciones, no sólo no podríamos plantear discutir sobre temas de justicia, sino que – de poder hacerlo -estos no serían relevantes para una buena vida.
Estos vínculos sostienen la vida comunitaria. Contribuir a forjarlos y fortalecerlos constituye un telos fundamental de la agenda educativa en la polis. Para convertirse en un ciudadano prudente y justo, un agente político independiente, es preciso reconocer los bienes que provienen de la interdependencia – ineludiblemente recíproca y vulnerable – y cuya adquisición es imprescindible para el desarrollo de la vida cívica[10]. La primera forma de reconocimiento de la fragilidad de las relaciones humanas para por percibir nuestra necesidad de comunidad, la convicción de que sólo los dioses son autosuficientes. “Es necesario que las cosas comunes sean objeto de un ejercicio común. Y al mismo tiempo, tampoco debe pensarse que el ciudadano se pertenece a sí mismo, pues todos pertenecen a la ciudad”[11].
Necesitamos de los philoi para llevar una vida buena, tanto en la esfera privada como en la pública. La búsqueda del bien, y particularmente de la justicia y del bien común es una empresa compartida. En el caso de la elección de las pautas de la justicia, muchas veces necesitamos que otros colaboren con nosotros en la identificación de los bienes que están en juego y a reconocer cuáles son sus destinatarios pertinentes. Como sostiene MacIntyre, “al ejercer las virtudes y perseguir lo bueno y lo mejor necesitamos a nuestros amigos para que nos ayuden cuando ya somos mayores, del mismo modo que necesitábamos maestros cuando aún éramos inmaduros”[12]. La actividad política es una forma – de hecho, para Aristóteles, la forma más elevada – de philía.
[1] Cfr. Política 1277b 10. Aristóteles señala que cuando desarrolla el concepto de ciudadanía está pensando en el ejercicio de la misma en el seno de una politeia y en el de una democracia.
[2] Política, 1275ª 6.
[3] Eth. Nic. 1167ª 22.
[4] MacIntyre, Alasdair Justicia y Racionalidad Barcelona, Ediciones internacionales Universitarias 1994; p.119.
[5] Política 1261ª 18 – 22.
[6]Ibid., 1280b 13.
[7] Nussbaum, Martha La fragilidad del bien op.cit., p. 443.
[8] Eth. Nic. 1155a 5.
[9] Ibid, 1169b 10.
[10] Cfr. MacIntyre, Alasdair Animales racionales y dependientes Barcelona, Paidós 2001 p.103.
[11] Política 1337ª 27 – 29.
[12]MacIntyre, Alasdair Justicia y Racionalidad op.cit., p. 130.






