viernes, 16 de noviembre de 2012

APUNTES ACERCA DE IDENTIDAD CULTURAL Y RAZÓN PRÁCTICA




IDENTIDAD CULTURAL Y RAZÓN PRÁCTICA

ESQUEMA





Gonzalo Gamio Gehri



I.- INTRODUCCIÓN

1.- La relación entre identidad cultural y razón práctica es problemática.

- Tensión entre descubrimiento y construcción.
- Noús praktikós es una categoría aristotélica. Capacidad de deliberación y la elección de la acción y del modo de vida.
- Deliberamos siempre desde una situación que sólo parcialmente hemos configurado. Esta tesis relativiza la idea de la “planificación de la vida”.
- Discernimiento pero también vulnerabilidad.

2.- ¿Cuánto aportan los contextos y cuánto la deliberación a la construcción del sentido del yo?
- Amin Maalouf / H. Arendt.
3.- Otros significativos / horizonte (Taylor).
4.- El lugar de la razón práctica en la lista de capacidades (Nussbaum).
- Si el desarrollo humano consiste en la ampliación de libertades, la razón práctica tiene una relevancia enorme.

II.-  LA LIBERTAD CULTURAL EN IDENTIDAD Y VIOLENCIA

1.- “La ilusión del destino”.

- Identidad singular que no admite elección.
- La presuposición de que la identidad se define en primera instancia desde la pertenencia cultural o la militancia religiosa, de modo que éstas imponen al yo determinados propósitos que el individuo no puede cuestionar o desafiar sin traicionarse a sí mismo.
- Potencia la división de las personas entre “nosotros” y “ellos” (y entre “amigos” y “enemigos”) por razones de filiación comunitaria o confesional.


2.- La crítica a la tesis del choque de civilizaciones.

 - Retroalimentación entre la alta cultura y la baja política.

3.- Pluralidad de identidades y vínculos de pertenencia.

- La primera condición para cuestionar la ilusión del destino es el reconocimiento de la pluralidad de dimensiones de la identidad y la variedad de vínculos posibles (género, sexualidad, origen geográfico, clase social, oficio, profesión, compromisos políticos, literarios, y un largo etcétera.).
- Nuestra identidad  no puede ser definida unidimensionalmente – a partir, por ejemplo, de la pertenencia cultural, nacional y religiosa -, sin experimentar alguna clase de mutilación espiritual.

4.- Agencia y jerarquía identitaria.

- Sen apuesta porque el individuo pueda encontrar, dentro de las limitaciones que los contextos le imponen, espacios de deliberación y libertad que le permitan elegir ordenar – en términos de una narrativa compleja – la jerarquía de lealtades que le permitan describir y orientar razonablemente el curso de su vida, sus compromisos y conflictos.

5.- Libertad cultural y multiculturalismos.

-         Esta peculiar vindicación de la razón prácticaimplica el ejercicio de la libertad cultural, ale decir, la capacidad de suscribir los sistemas de creencias y valores vigentes, resignificarlos a través de la crítica, o incluso abandonarlos en nombre de otros ethe.
-         La diversidad cultural no constituye un valor en sí mismo. Es valiosa en la medida en que es compatible con la elección.
-         ¿Cultura es una dimensión del contexto?
-         ¿Quién representa la cultura? (Nussbaum). Fenómeno del poder.
-         La cultura es susceptible de cambio y crítica.
-         La cultura es una “red de interlocución” (Benhabib). “Nuestra agencia consiste en la capacidad para tejer, a partir de aquellos relatos, nuestras historias individuales de vida.(…) Así como una vez que se han aprendido las reglas gramaticales de un idioma éstas no agotan nuestra capacidad para construir un número infinito de oraciones bien armadas en ese idioma, la socialización y la aculturación tampoco determinan la vida de una persona, o su capacidad para iniciar nuevas acciones y nuevos enunciados en la conversación”[1].

III.-  IDENTIDAD NARRATIVA

1.- La vida tiene la estructura de un relato (MacIntyre, Ricoeur).
    - Damos cuenta de quiénes somos a través de la elaboración de un relato que pretende dar cuenta de la totalidad de la vida (cfr. Aristóteles).
- Narrativa dramática.
 - Son relatos de contacto humano (personajes principales y secundarios).

2.- Ulises y Demódoco.

-         Tema de la anagnórisis. Se trata del reconocimiento de la identidad del personaje a partir de elementos que se des-cubren a través de sucesos no expresamente provocados por el propio agente.
-     En Odisea VIII, Ulises – de incógnito entre los reacios - se reconoce a sí mismo en el relato hilvando por el aedo ciego Demódoco.


“Eso entonces cantaba el cantor famoso. Y Odiseo tomando con sus robustas manos su gran manto purpúreo lo alzó sobre su cabeza y se cubrió sus hermosas facciones. Porque se avergonzaba de derramar sus lágrimas desde sus cejas.  Cuando cesaba su canto el divino aedo, enjugándose el llanto retiraba el manto de su cabeza  y alzando el vaso de doble copa hacía libaciones a los dioses. Pero cuando de nuevo comenzaba el aedo y le incitaban a cantar los príncipes de los reacios, puesto que se deleitaban con sus palabras, de nuevo Odiseo cubriéndose la cabeza rompía en sollozos”[2].

Habiendo percibido Alcinoo la complicada situación del extranjero, decide pedirle a Demódoco que deje de cantar. Este incidente marcó el camino de identificación de Ulises. Efectivamente, al inicio de Odisea IX Ulises revela su nombre, así como su particular posición frente a los dioses.


“Pero a ti tu ánimo te incita a preguntar por mis quejumbrosos pesares, a fin de que aún más me acongoje y solloce. ¿Qué voy a contarte al principio, y luego, y qué al final? Pues muchos pesares me infligieron los dioses del cielo. Voy ahora a decirte primero mi nombre, para que también vosotros lo conozcáis, y yo, en el futuro, si escapo al día desastroso, sea huésped vuestro aunque habite en mi hogar muy lejano”[3].


3.- La elección de un modo de vida se expresa en el relato.

- “Una vida buena es una vida que busca la vida buena”.
- Unidad de la vida a través de las crisis.

4.- ¿Somos autores o coautores de nuestra narrativa vital?

- El género literario que corresponde a la narrativa vital es la tragedia (MacIntyre).

IV.- ELECCIÓN, SITUACIÓN Y VÍNCULOS

1.- Comunidades no elegidas o asociaciones voluntarias (Walzer).
   - Sen parece sólo percibir la relevancia identitaria de la asociación voluntaria.

2.- El concepto de traditio: la capacidad de revisar críticamente el legado cultural.

3.- Distorsiones de la identidad:
   3.1. Encapsulamiento (Scott).
   3.2 . Alienación (Ribeyro).





[1] Benhabib, Seyla Las reivindicaciones de la cultura Buenos Aires, Katz 2006 pp. 44 -5 (las cursivas son mías).
[2] Odisea VIII  84 – 96.
[3] Odisea IX  12 – 8.

jueves, 8 de noviembre de 2012

CONTRA LA AMNESIA SELECTIVA






Gonzalo Gamio Gehri


El embajador del Perú en Argentina, Nicolás Lynch, acaba de renunciar a su cargo por haber recibido una carta de miembros de MOVADEF, el actual brazo “político” de la organización terrorista Sendero Luminoso. El error cometido ha sido grave, y Lynch ha tenido que dejar el cargo. Es cierto que Lynch ha escrito contra Sendero y contra la extrema izquierda instalada en las organizaciones del sector educación, pero ello no anula las razones que ponen de manifiesto su error. La cobertura mediática de este incidente ha sido (literalmente)  extraordinaria. Sin embargo, más allá del escándalo suscitado, la cuestión principal, que las pretensiones de MOVADEF son inaceptables en el nivel político y en el legal – la amnistía que solicitan resulta inadmisible en la perspectiva de la legislación en materia de derechos humanos, pues atenta contra la justicia más elemental – sigue sin ser examinada y discutida con rigor. Y lo mismo puede decirse de su aspiración a incorporarse al ejercicio de la política sin haber abandonado la matriz violentista e integrista de su ideología maoísta. No puede intervenir en la vida política quien no respeta las libertades y los derechos ciudadanos, y considera que el uso de la fuerza constituye un método “legítimo” para hacerse del poder.

Estas circunstancias críticas no se resolverán explotando políticamente estos errores o estigmatizando ideológicamente al ex embajador. No se puede derrotar al MOVADEF si no se libra una batalla política basada en la recuperación de la memoria de los crímenes de Sendero Luminoso. Allí están las evidencias, los testimonios. El Informe Final de la CVR y otras investigaciones han documentado rigurosamente estos hechos. Se trata de una lucha contra la impunidad y contra la amnesia. Resulta lamentable constatar que muchos seguidores de este grupo prosenderista son jóvenes que no tienen conocimiento de lo que vivimos en el país en los años del conflicto (o lo tienen, pero no quieren enfrentar lo sucedido, por interés o desidia).

Los argumentos contra MOVADEF son los mismos argumentos que pueden esgrimirse en contra el pedido de indulto de Fujimori. Se trata de combatir la amnesia ética y política que en ambos casos se pretende imponer a través de la amnistía y del indulto. Tanto los adeptos de Guzmán como los fujimoristas confunden deliberadamente la "reconciliación" con la búsqueda de silencio e impunidad, En este punto coinciden plenamente: no olvidemos que el MOVADEF nace como producto de las negociaciones de Guzmán y.Montesinos, con la anuencia de Fujimori. Ambos grupos están interesados en minar las políticas de memoria y reparación. Ambos grupos pretenden usar las reglas y los espacios propios de la democracia para beneficiar a sus líderes y ganar posiciones en nuestro precario escenario político.  Cada uno promueve una lectura autoritaria ide la vida pública, y basa su propia actividad colectiva en el culto a la personalidad del líder.

 En cuanto al  caso del fujimorismo, resulta claro que la legislación internacional rechaza el indulto como figura legal cuando se trata de delitos contra los derechos humanos. Tampoco procede la figura del indulto humanitario, dado que Fujimori no padece una enfermedad que atraviesa su fase terminal. Su centro de reclusión ad hoc le asegura privilegios – visitas ilimitadas, asistencia médica permanente, diversos ambientes, y un largo etcétera – que difícilmente agravan su situación (la sugerencia de Kenji Fujimori es francamente  delirante e irrisoria).. De tal manera que su situación no justifica un indulto, a menos que el juicio de los médicos vaya en otra dirección basándose en evidencia científica. La opinión pública debe recordar las múltiples ocasiones en las que Fujimori ha intentado huir de la justicia y evadir sus responsabilidades: renuncia por fax, escape al Japón, postular al senado japonés, etc. Y ahora este conato absurdo de petición de perdón con un pintoresco autorretrato y sinuosas líneas de apoyo. Hacer memoria en torno a los crímenes y a las triquiñuelas de Fujimori  nos permitirá no ser condescendientes frente a esta nueva estrategia suya por lograr impunidad. Es curioso que la misma prensa conservadora y los “actores” políticos que se muestran severos con las retorcidas pretensiones de MOVADEF sean los complacientes impulsores de la campaña por el indulto de Fujimori; lo mismo puede decirse de quienes, en el ámbito público, cuestionan  al fncionario renunciante pero  muestran una inocultable simpatía por esta cuestionable solicitud (políticos de otras organizaciones partidarias, empresarios, el cardenal, etc.). Un poco de consistencia no les vendría mal.   



miércoles, 31 de octubre de 2012

MÀS QUE LA SUMA DE LAS PARTES





Gonzalo Gamio Gehri


"Fue en uno de esos atardeceres que la idea de mi padre, de que el todo es más que la suma de sus partes se movió de mi cabeza a mi corazón".

Me son particularmente gratos la literatura y el cine en los que uno puede contemplar el crecimiento interior de los personajes, allí donde el discernimiento plantea elecciones difíciles e invoca el surgimiento – a veces imprevisto – de coraje o empatía.  Flipped (2010) es una cinta sencilla y entrañable, dirigida por Rob Reiner y basada en una novela de Wendelin Van Draanen, publicada en 2007. Narra la historia de dos niños que se profesan un profundo afecto – la historia comienza cuando tienen ocho, y termina cuando tienen trece – y aprenden juntos, a través de no pocos desencuentros y conflictos, a esclarecer sus propios sentimientos.

Julie Baker es una niña de una notable lucidez. Es hija de un pintor y hermana de dos artistas en ciernes. Desde que entró al colegio, se siente enamorada de Bryce Loski – su vecino del frente -, un niño despierto y meditabundo que no está seguro de sus sentimientos hacia la niña. La película juega a presentar la misma trama y escenas a la luz de la perspectiva de cada uno de los personajes, sin perder la sencillez ni los matices de los pensamientos de dos niños, que están creciendo e intentan interpretar con agudeza su entorno y experiencias. Julie suele pasar horas enteras trepada sobre un voluminoso sicómoro desde el cual puede ver todo su vecindario; el árbol es el soilencioso acompañante de sus reflexiones sobre el amor y sobre el corazón de la gente. Está empeñada en dilucidar la existencia (o la ausencia) de una rica vida interior en sus vecinos y amigos. Ella quiere averiguar si las personas son “más que la suma de sus partes” (curiosa alusión aristotélica), si tienen un sentido de trascendencia, o si están atrapados en la frívola red de apariencias que imponen las convenciones sociales o los estándares de éxito, carisma y reconocimiento. Se siente devastada cuando se entera que deben talar el sicómoro para construir una casa en aquel lugar, y queda sumida en la tristeza cuando se da cuenta de que Bryce no la apoyará en la tarea de proteger el árbol en contra de quienes quieren derribarlo.

Esta primera decepción le permitirá tomar un poco de distancia frente a sus emociones, y a evaluar con mayor detenimiento y esmero la conducta de la gente. Es interesante cómo evoluciona su ánimo adolescente. Tiene un tío discapacitado que es objeto de burla por parte de sus compañeros de estudios, y Bryce no ha sido capaz de defenderlo cuando ella así lo esperaba. Esta clase de descuidos y desilusiones la llevan a repensar sus afectos, y a preguntarse seriamente si el muchacho será o no “más que la suma de sus partes”.  Sus flaquezas y el carácter cambiante de sus emociones la desalientan y minan su fe en él. Curiosamente, el debilitamiento del interés de la niña coincide con el incremento del afecto de Bryce, quien queda seriamente impactado con la valentía que Julie ha mostrado con ocasión de la defensa del desaparecido sicómoro. El chico contempla con desesperación cómo la niña trueca su cariño en indiferencia. Le duele mortalmente su ausencia, pero su corazón inexperto no llega a comprender del todo lo que siente. Resulta muy interesante  apreciar cómo la película recoge la incorporación de la duda y la sensación de incertidumbre en la propia reflexión de los personajes. 

La película muestra muy bien el complejo proceso de maduración del juicio adolescente, y muestra con especial clarividencia el hecho de que crecer no es fácil. Pocas cintas tienen éxito en mostrar ese aspecto de la vida. Bryce intenta recuperar la atención de la niña, y sabe que la tarea será harto difícil. Sus caminos han vuelto a cruzarse, pero en un sentido diferente al inicial. Esta vez él tiene que conquistar su cariño, y vencer los novedosos y extraños miedos que se agitan en su alma. Bryce tendrá que indagar si él mismo es más que la suma de sus partes. Debe considerar las veces en las que la perplejidad y el temor le han impedido actuar con resolución. Tal indagación tiene lugar en el intento por acercarse a Julie. Sin embargo, intuye que la respuesta a sus inquietudes y desventuras podría encontrarla en las retorcidas ramas del sicómoro.

 Flipped constituye un cálido y profundo retrato del complicado camino de autoconocimiento que emprenden las personas en la transición de la niñez a la adolescencia. La confusión, el amor y la desesperanza forman parte de la experiencia de aquella difícil etapa de la vida. Descubrirse uno mismo, empero, siempre implica encontrarse en el otro, entrar en genuino contacto otro ser humano.

sábado, 27 de octubre de 2012

LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA: JUSTICIA Y DESTINO







Gonzalo Gamio Gehri


“Es necio el mortal que destruye ciudades; si además deja en soledad templos y tumbas – santuarios de los muertos – prepara su propia destrucción para después” (Troyanas 95-97).

Quien así habla es Poseidón, quien discute con Atenea el destino de los verdugos de Troya. Luego de más de diez años de prolongada enemistad, ambos dioses se reúnen por fin y coinciden en el pensamiento. Aunque la voluntad de Zeus – y el imperioso destino – apuntaba a la destrucción de Ilión, los dioses contemplaron con asombro cómo los aqueos incumplieron impíamente las exigencias de la medida correcta que estipulan la justicia y la sensata deliberación. La mayoría de sus jefes se hicieron acreedores de un terrible desenlace para sus vidas.

Los vencedores debieron observar los principios que invocaría la prudencia, y también la justicia universal. Ser magnánimos en la derrota del enemigo. Preservar la vida de la población indefensa, en particular la  vida de mujeres y niños, respetar la memoria de los héroes caídos en el bando rival, proteger los templos. Permitir el duelo de quienes han perdido a sus seres queridos en la guerra, garantizar el entierro debido de los cadáveres. Realizar sacrificios y libaciones en honor de los dioses de la ciudad, que son los mismos dioses que los aqueos veneran.

Pero nada de esto sucedió. La sinuosa estrategia del caballo de madera permitió que los dánaos entrar en la ciudad y acabar con los guerreros troyanos, sumidos en la embriaguez de una prematura celebración. Aniquilaron a los varones, y sometieron a esclavitud a todas  las mujeres – esa es precisamente la trama principal de Las Troyanas, el dilema ético de si aceptar la pérdida de la libertad y el sometimiento al funesto amo, o propiciar la propia muerte como expresión de respeto a los parientes muertos y a la patria – y ni siquiera respetaron la vida de los niños: Astianancte, el hijo de Héctor, es ejecutado por orden de Odiseo, quien temía que algún día tomara las armas para vengarse de los argivos. Terrible acción que cubre de oscuridad el alma de los guerreros de Agamenón.

No respetaron los templos. Los saquearon, decapitaron las estatuas, arrebataron del espacio de culto a las sacerdotisas. Ayax arrastró a Casandra en medio del templo de Atenea. El brillo de los hermosos ojos negros de Casandra se nubló de lágrimas, ante la mirada atenta de la diosa. Esta siniestra hybris exigirá de los perpetradores que paguen las consecuencias de sus decisiones.

“Quiero que su retorno sea lamentable”, señala la diosa al imperturbable Poseidón.

Efectivamente, todos los reyes dánaos tuvieron un amargo regreso a la tierra de sus ancestros. La muerte arribó en muchos de los casos. Ulises fue el más infortunado de todos. Él, que había intentado en su juventud evadir el llamado de Zeus Xeniós a combatir a los teucros, tardaría en regresar a Ítaca tanto tiempo cono había durado la propia guerra. Sólo en plena madurez de la vida podría volver a ver las añoradas costas de la patria.






viernes, 19 de octubre de 2012

URBAN ELDER: RECREAR LA TRADICIÓN EN LA CIUDAD





Gonzalo Gamio Gehri


Hace unas cuantas semanas, fui invitado por IDEHPUCP a participar en las Jornadas de Derechos Humanos de este año (dedicadas al tema de los derechos humanos en espacios urbanos), comentando – junto al internacionalista Ramiro Escobar –Urban Elder, un valioso documental canadiense. El evento contó con la presencia de la Agregada cultural de la Embajada de Canadá en Lima. El clima de la mesa redonda fue particularmente agradable e inspirador, lo mismo que el público. El diálogo se desarrolló en una situación de fluida comunicación e interés por comprender la situación de las comunidades indígenas en Canadá.

Urban Elder cuenta la historia de Vern Harper, un indígena canadiense del pueblo Cree, un hombre dedicado a la guía espiritual de los suyos y al curanderismo. Es, además, un defensor de los derechos de los indígenas. Huérfano desde muy niño y educado en hogares sustitutos, supo desde muy pronto lo que significaba ser “desplumado”, vale decir, ser presionado para abandonar sus tradiciones originarias, para aceptar los usos urbanos de la sociedad occidental. Viviendo en Toronto, sabía perfectamente que el camino espiritual de los Cree – la Senda Roja – debía emprenderse fuera de la tierra de sus ancestros, en medio de una ciudad que puede evidenciarse ajena y talvez hostil. No obstante, Harper considera que la recuperación de sus tradiciones en un nuevo escenario debe considerarse un genuino acto de amor.

Harper tuvo que lidiar en el curso de su vida con personas que consideraban un lastre el legado de la espiritualidad Cree. Tuvo que enfrentarse asímismo a correligionarios conservadores que le exigían mantener sus creencias fuera del alcance de los extraños, y que sean practicadas sólo a la antigua usanza. Se dio cuenta que el cuidado de la tradición no estaba reñido con la reflexión y con el cambio. Con el tiempo, se convirtió en un líder espiritual Cree en el corazón de la ciudad cosmopolita de Toronto, y aprendió a su vez a cultivar una actitud cosmopolita en sus vínculos con la gente y sus ideas. Se dedicó a la asistencia espiritual en las cárceles, evitando imponer su propia fe y respetando las confesiones de aquellos a quienes acompañaba. Se mostraba así dispuesto a enseñar a otros como a aprender de los demás. Ese es precisamente el movimiento implícito en la noción de traditio.

Vern Harper entendió que la antigua sabiduría puede aplicarse en contextos nuevos sin sacrificar su núcleo esencial, y de esta manera seguir nutriendo a sus hermanos en las cuestiones del espíritu.

jueves, 11 de octubre de 2012

ACERCA DE LA PHILÍA





Gonzalo Gamio Gehri


Los griegos consideraban que la philía encarnaba una de las formas más genuinas y profundas de vínculo humano. Se la traduce con frecuencia como “amistad”, pero abarca un conjunto de formas de conexión interhumana basadas en la experiencia compartida, el afecto y el cuidado mutuo. La amistad en sentido estricto, el amor, e incluso la conciudadanía implican el cultivo de la philía. Martha Nussbaun propone “amor” como una traducción más feliz. Y tiene razón.

Se trata del único bien humano al que Aristóteles le dedica dos libros de la Ëtica a Nicómaco; en diversos pasajes de este libro, señala que nada digno de elogio y elección puede lograrse sin philía, y que ella nos convierte en seres capaces de pensar y de actuar. Esta clase de afecto, cuidado y confianza nos permite valorar las cosas con mayor claridad y esmero, y a apreciar la compañía de las personas que tienen significado en nuestras vidas. Aristóteles por momentos sugiere que la philía implica virtud o acompaña a la virtud, y luego – con una mayor precisión – la describe como el más importante de los bienes exteriores, dado que el logro, la preservación o la pérdida de la philía dependen no solamente de la calidad de nuestras acciones, emociones y elecciones, si no que también están sujetos a la impredecible intervención de la fortuna.

Aristóteles ofrece una compleja descripción de los nudos y circunstancias de la philía. Se esfuerza por esclarecer qué tipos de philía existen, cuál es el superior, cuál el más débil. Cuántos reales philói podemos tener, cuáles son las motivaciones que nos llevan a desarrollar los vínculos de amistad. Aborda el asunto intentando extraer y formular argumentos, pero también ofrece una sutil exploración de las emociones involucradas en estos asuntos tan delicados e importantes. A pesar de que la redacción del autor suele ser árida y desapasionada – recordemos que este libro está compuesto por apuntes de clase – cuando describe el valor y la precariedad de los lazos de la  philía, la pluma de Aristóteles se torna conmovedora. Estamos hablando de vínculos y de personas amadas cuya pérdida y ausencia podrían convertir el relato de nuestra vida (para decirlo parafraseando una de las tesis de Tras la virtud de MacIntyre) en vacío e incoherente. Pensemos en el hondo dolor que produce en el alma de Orfeo la pérdida de Eurídice, o en el intenso llanto de Admeto tras la desaparición de Alcestis. Es particularmente intenso el discurso de Aristóteles acerca de por qué los lazos propios de la philía pueden romperse cuando la comunicación cede su lugar al silencio, cuando se interrumpe el diálogo o la incomprensión, los malos entendidos, la confusión y el desdén encuentran un lugar en esta clase de vínculos tan poderosos y a la vez tan frágiles. En ocasiones, la propia tyché conspira contra la supervivencia de estos lazos. En estos pasajes, Aristóteles no se ahorra lúcidas palabras para evocar el dolor, la soledad y la desesperanza que sentimos cuando creemos perder a las personas que realmente queremos. Se trata de las páginas más vívidas que el autor ha escrito acerca de las circunstancias y conflictos de la vida cotidiana (que es - finalmente - la vida que las personas comunes pugnamos por llegar a comprender).

miércoles, 3 de octubre de 2012

ARIÓN, SALVADO DE LAS AGUAS






Gonzalo Gamio Gehri

Arión era un poeta isleño y maestro de la lira que componía y cantaba para el tirano Periandro en la corte de Corinto. Se dice que era hijo de Poseidón. Su voz y su talento musical eran tales que todas las criaturas disfrutaban de sus creaciones. Cierta vez, fue invitado a visitar Ténaro para participar en un concurso musical. Arión ganó la competencia, y fue premiado con regalos de oro sólido. No obstante, sus recién obtenidas riquezas atrajeron la atención del capitán y la tripulación del barco que lo conduciría de vuelta a la ciudad.

Ya en alta mar, el capitán del barco le comunicó sus intenciones de matarlo y quedarse con el oro. Viéndose sólo y rodeado, Arión solicitó se le permitiese entonar una última melodía. Se vistió con sus mejores túnicas y se preparó para despedirse de la vida. La canción que eligió era tan apasionada y conmovedora que la propia musa Euterpe se presentó para escucharla; el muchacho creyó que lo ojos de la musa serían lo último que vería.. El poeta se encomendó a los dioses y se lanzó al mar. Prefería morir reuniéndose con su padre y no ceder ante las ansias de rapiña y sangre del capitán y sus subordinados.

Sin embargo, la música de Arión y el poder de sus versos convocaron a un grupo de delfines, que lo esperaban bajo la proa del barco. Uno de ellos lo depositó en su lomo y lo llevó a las costas de Corinto. En los días que duró la travésía,  Arión recibió la protección de los delfines;  La imagen de la musa, el retorno a Corinto y la perspectiva de la venganza contra el capitán y los marineros capturaban sus pensamientos. Estaba seguro que la curiosidad y la misericordia de los delfines habían salvado su vida. De vuelta a Corinto, se despidió de los delfines como si de sus hermanos se tratara. Compareció ante el monarca, quien persiguió a los marineros que amenazaron a Arión y los castigó con refinada crueldad.

Desde entonces, los piadosos marinos griegos consideran amigos a los delfines, y les rinden culto como sus benefactores.